Derrumbe glaciar en el Himalaya: ¿puede ocurrir algo similar en Latinoamérica?

En India, la rotura de un glaciar produjo una avalancha que dejó más de 30 muertos y decenas de desaparecidos

El domingo un aluvión produjo el desastre y dejó, hasta el momento, 170 personas desaparecidas y 32 muertos, en el estado himalayo de Uttarakhand (Pixabay)
El domingo un aluvión produjo el desastre y dejó, hasta el momento, 170 personas desaparecidas y 32 muertos, en el estado himalayo de Uttarakhand (Pixabay)

El mundo mira con preocupación a India estos días. El domingo un aluvión produjo el desastre y dejó, hasta el momento, 170 personas desaparecidas y 32 muertos, en el estado himalayo de Uttarakhand.

El derrumbe fue generado por un deslizamiento que involucró parte de un glaciar, apuntan desde Advancing Air and Space Science. El suceso se agravó porque se llevó a su paso las presas cercanas provocando graves inundaciones.

Los glaciares de la cordillera del Himalaya, conocida también como “el tercer polo”, se están derritiendo el doble de rápido desde los años 2000, en contraste con los 25 años previos, indicó Science Advances en un informe del 2019. Los expertos advierten que estos episodios son fruto del aumento de la temperatura media del planeta.

¿Puede pasar esto en Sudamérica?

Sucesos similares ya han ocurrido en Argentina (Pixabay)
Sucesos similares ya han ocurrido en Argentina (Pixabay)

Lucas Ruiz es doctor en geología especializado en glaciares del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA - CONICET). Afirma que sucesos similares ya han ocurrido en Argentina, como el “Aluvión del Río Mendoza”, en 1934, debido al avance repentino de un glaciar, que generó un dique natural para el río, el cual se vació súbitamente dando lugar a una crecida extraordinaria que causó decenas de muertos y pérdidas materiales.

Más recientemente, en el año 2009, se produjo un aluvión en la zona de Pampa Linda (Bariloche), debido al vaciamiento repentino del lago proglacial del Ventisquero Negro. “Estos son solo dos ejemplos de los que tuvieron más prensa, sobre todo por sus consecuencias en vidas humanas o infraestructura. Pero existen numerosos ejemplos a lo largo de los Andes de Argentina y Chile, que porque suceden en lugares remotos no son noticia”, continúa Ruiz en diálogo con Carbono News.

En países de la región andina, como en la zona de la Cordillera Blanca de Perú, estos eventos han sido aún más catastróficos debido a la densidad poblacional de la zona. Ruiz recuerda el Aluvión de Huaraz en 1941 o el Aluvión de Yungay de 1970. “En ambos casos el desprendimiento de glaciares y deslizamiento de laderas generaron terribles aluviones que causaron la muerte de miles de personas”, dice.

Además, advierte que, en el contexto del cambio climático, a causa del retroceso de glaciares y la degradación de los suelos congelados permanentes (el permafrost); estos eventos serán cada vez más frecuentes. “Es necesario que las obras y actividades en zonas de montaña sean planificadas teniendo en cuenta estos riesgos”, suma.

En el contexto del cambio climático, a causa del retroceso de glaciares y la degradación de los suelos congelados permanentes (el permafrost); estos eventos serán cada vez más frecuentes (Pixabay)
En el contexto del cambio climático, a causa del retroceso de glaciares y la degradación de los suelos congelados permanentes (el permafrost); estos eventos serán cada vez más frecuentes (Pixabay)

A lo largo y ancho de los Andes, desde Venezuela hasta Tierra del Fuego existen glaciares. Los más importantes se encuentran en Chile, con un 80% de los glaciares de América del Sur, mientras que en Argentina cuenta con 5700 km2 en la Cordillera de los Andes. A estos países les siguen Perú, Bolivia y Ecuador.

Los glaciares guardan las principales reservas de agua dulce del mundo. El deshielo es uno de los efectos más visibles del calentamiento del planeta. En el último Reporte Especial sobre los Océanos y la Criosfera del IPCC se advierte que estos procesos están generando un aumento de los peligros naturales como avalancha o aluviones. Mientras tanto, el crecimiento económico y poblacional provoca que cada vez más infraestructuras y personas estén expuestas a este tipo de sucesos, complementa Ruiz.

Según un informe de la UNESCO y GRID, se espera que los glaciares sigan retrocediendo en la región andina, aunque la pérdida más intensa se producirá en glaciares tropicales, donde se prevén pérdidas de entre el 78% y el 97% antes de final de siglo.

Conservar los glaciares es clave para millones de personas que dependen del agua del deshielo en la región. Sobre todo para las poblaciones andinas de Chile, Bolivia y Perú. Según el informe, en un año normal, el agua de deshielo glaciar representa aproximadamente el 61% del suministro de agua en la ciudad de La Paz, el 67% del agua en la localidad peruana de Huaraz o el 5% del suministro de agua en Quito. Mientras que en un año de sequía, la contribución mensual incrementa estos porcentajes, llegando al 15% en Quito, al 85% en La Paz y al 91% en Huaraz.

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