Un asalto en altamar dejó a 27 pescadores ecuatorianos a la deriva: fueron hallados con vida tras horas de incertidumbre

Sus testimonios apuntan a un robo perpetrado por presuntos piratas del mar

Guardar
Google icon
Los pescadores encontrados
Los pescadores encontrados

Durante varias horas, 27 pescadores artesanales navegaron a la deriva frente a la costa ecuatoriana sin motores, sin equipos de comunicación y sin posibilidad de pedir ayuda. Lo que comenzó como una jornada habitual de pesca frente a Manabí terminó convirtiéndose en un operativo de búsqueda que movilizó a las autoridades marítimas y mantuvo en vilo a decenas de familias. El desenlace llegó cuando todos fueron encontrados con vida en la comuna La Entrada, en la provincia de Santa Elena, después de sobrevivir, según sus primeros testimonios, a un violento asalto en alta mar.

Los pescadores habían salido desde comunidades pesqueras del cantón Manta, principalmente de los sectores de Santa Rosa y Las Piñas, en la parroquia San Lorenzo, para cumplir una faena de pesca artesanal. Con el paso de las horas dejaron de comunicarse y no regresaron al puerto en el tiempo previsto, por lo que sus familiares alertaron a la Capitanía del Puerto sobre su desaparición.

PUBLICIDAD

La denuncia dio paso a un operativo de búsqueda en aguas del litoral ecuatoriano. Durante las primeras inspecciones fueron localizadas varias embarcaciones flotando sin sus motores fuera de borda, un hallazgo que llevó a las autoridades y a los propios pescadores de la zona a sospechar que la flotilla había sido víctima de un ataque de piratas del mar, una modalidad delictiva que ha ganado presencia en la costa del país.

Mientras avanzaba la búsqueda, la incertidumbre crecía entre las familias. La noticia cambió cuando comenzó a circular un video enviado desde Santa Elena en el que aparecían varios de los pescadores confirmando que estaban con vida. Poco después, las autoridades verificaron la información y confirmaron que los 27 hombres habían logrado llegar a la comuna La Entrada, ubicada en el límite entre Santa Elena y Manabí.

PUBLICIDAD

Fotografía de archivo. Los pescadores son uno de los sectores vulnerables a la violencia. EFE/ Ariel Ochoa
Fotografía de archivo. Los pescadores son uno de los sectores vulnerables a la violencia. EFE/ Ariel Ochoa

De acuerdo con las versiones preliminares entregadas por los sobrevivientes, la flotilla fue interceptada por hombres armados mientras realizaba labores de pesca. Los atacantes les habrían robado los motores fuera de borda, los equipos de comunicación, combustible y otras pertenencias de valor antes de abandonar las embarcaciones en mar abierto.

Sin los motores, los pescadores quedaron completamente expuestos a las corrientes marinas. Incapaces de maniobrar o de solicitar auxilio por radio, permanecieron durante horas desplazándose sin control hasta conseguir acercarse a la costa de Santa Elena, donde finalmente recibieron ayuda y pudieron contactar a sus familiares.

En las horas posteriores al hallazgo circularon versiones no confirmadas sobre la existencia de otros pescadores desaparecidos e incluso sobre un posible fallecimiento. Sin embargo, hasta el 10 de julio las autoridades únicamente habían confirmado que los 27 trabajadores del mar cuya desaparición había sido denunciada fueron encontrados con vida. Las investigaciones continúan para esclarecer los hechos y verificar la información que comenzó a difundirse durante la emergencia.

Imagen de archivo. Un pescador se baja de su bote, luego de que el gobierno de Ecuador expandiera el área marina protegida alrededor de las Islas Galápagos, en Puerto Ayora en la isla de Santa Cruz, Islas Galápagos, Ecuador. 24 de enero de 2022. REUTERS/Santiago Arcos
Imagen de archivo. Un pescador se baja de su bote, luego de que el gobierno de Ecuador expandiera el área marina protegida alrededor de las Islas Galápagos, en Puerto Ayora en la isla de Santa Cruz, Islas Galápagos, Ecuador. 24 de enero de 2022. REUTERS/Santiago Arcos

El caso volvió a poner de relieve la vulnerabilidad de la pesca artesanal frente al incremento de los ataques de delincuentes que operan en aguas ecuatorianas. En los últimos años, pescadores de Manabí, Santa Elena, Esmeraldas y otras provincias costeras han denunciado un aumento de los robos en altamar, principalmente dirigidos al hurto de motores fuera de borda, cuyo elevado valor en el mercado ilegal los convierte en uno de los principales objetivos de estas organizaciones.

Para los pescadores, la pérdida del motor no solo representa un golpe económico que puede impedirles volver a trabajar durante semanas o meses. También constituye un riesgo inmediato para la vida, ya que una embarcación inmovilizada queda a merced del viento, las corrientes y las condiciones del océano, especialmente cuando la tripulación pierde además los equipos de navegación y comunicación.

Las autoridades marítimas y los organismos de seguridad mantienen abiertas las investigaciones para identificar a los responsables del asalto denunciado por los sobrevivientes y establecer cómo operó el grupo que interceptó a la flotilla. Los testimonios de los pescadores serán incorporados a las diligencias para reconstruir la secuencia del ataque y determinar si este caso guarda relación con otros episodios similares registrados en la costa ecuatoriana durante los últimos meses.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD