Tercer presidente de YPFB en cinco meses: Rodrigo Paz posesiona a Sebastián Daroca en pleno conflicto por el combustible

El nombramiento surge en un momento de creciente tensión por la calidad de la gasolina y la reaparición de filas en los surtidores. El nuevo jefe de la estatal petrolera se comprometió a solucionar el conflicto

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Dos hombres, Sebastián Daroca y Rodrigo Paz, se dan la mano y sonríen a la cámara, de pie frente a banderas bolivianas
Sebastián Daroca es posesionado como presidente ejecutivo interino de YPFB por Rodrigo Paz, en una ceremonia oficial. (ABI)

El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, posesionó este jueves a Sebastián Daroca como nuevo presidente interino de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), tercer jefe de la empresa estatal en lo que va de su gestión.

El nombramiento se da en un momento de tensión para el Gobierno tras la renuncia de la expresidenta de YPFB, la destitución del Ministro de Hidrocarburos y la falta de soluciones al conflicto por la calidad del combustible que se agravó en los últimos días por denuncias de escasez de diésel y gasolina, lo que ha provocado el surgimiento de filas en algunas estaciones de servicio del país.

En ese contexto, Daroca —que hasta ayer era gerente de Operaciones de la compañía— se comprometió a garantizar el abastecimiento y la calidad de los combustibles; además de mantener su precio, tras el ajuste de diciembre cuando se levantó el subsidio a los carburantes.

“Presidente, debo informarle que ya hemos tomado las acciones para abastecer la sobredemanda de diésel generada por diversos factores en distintos lugares productivos del país”, manifestó Daroca en su posesión.

Una persona carga combustible en Santa Cruz tras el anuncio de levantamiento del subsidio a los combustibles. REUTERS/Claudia Morales
Una persona carga combustible en Santa Cruz tras el anuncio de levantamiento del subsidio a los combustibles. REUTERS/Claudia Morales

Bolivia pasó, en el paso de diez años, de ser un exportador de gas natural a depender casi totalmente de las importaciones de combustible. El país importa más del 90% de diésel y más del 50% de la gasolina que necesita para abastecer su mercado interno, lo que provoca irregularidades en el suministro en un contexto de crisis económica.

Adicionalmente, en los últimos meses surgieron denuncias sobre mala calidad del combustible que el Gobierno admitió y atribuyó a varios factores que van desde contaminación de los tanques de almacenamiento hasta redes delictivas internacionales que sustituyen parte del producto con agua y aceite.

Mi prioridad será solucionar del todo el problema de la gasolina desestabilizada, garantizar la calidad de los carburantes, asegurar la provisión del combustible y acelerar el pago del resarcimiento a los afectados”, manifestó Daroca en un discurso leído. En su último punto se refiere al seguro económico que activó el Gobierno para compensar daños en vehículos afectados por la gasolina contaminada.

Daroca asumió el cargo tras la renuncia de Claudia Cronenbold —la exejecutiva de Petrobras que había asumido veinte días antes— alegando que la situación de la compañía estaba “significativamente más deteriorada” de lo previsto y que los tiempos técnicos que requiere su restructuración son más amplios que los que la política demanda.

Resguardo militar ypfb
En medio de denuncias por la mala calidad del combustible, el presidente Paz ordenó la militarización de las plantas de refinería. (Photo by Rodrigo URZAGASTI / AFP)

Durante la posesión de su sucesor, que se realizó cerca de las 11 de la noche del jueves, Paz agradeció a Daroca el “valor” de asumir la dirección de la empresa y le encargó “luchar contra la corrupción que día a día no hace más que atacar los bolsillos de los bolivianos”.

El sector energético es el más inestable de la administración de Paz. El cambio en la dirección de YPFB es el tercero en los cinco meses de Gobierno, y se suma a la destitución reciente del exministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, que el miércoles fue sustituido por Marcelo Blanco. Adicionalmente, en la Agencia Nacional de Hidrocarburos, hubo dos jefaturas desde el inicio del mandato.

Estos cambios, entre renuncias y destituciones, se producen en medio de cuestionamientos sobre la política de Estado sobre el sector de los hidrocarburos y la capacidad operativa de la mayor empresa estatal del país.