La Policía de Uruguay busca terminar con la “idealización” de narcos como Marset en campaña para adolescentes

Las autoridades evalúan producir contenido audiovisual contando la otra cara de la vida criminal, esa que no se suele mostrar públicamente

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Sebastián Marset junto a la
Sebastián Marset junto a la madre de sus hijos, Gianina García Troche

El narcotraficante uruguayo Sebastián Marset vivió, mientras era buscado por la policía, en Santa Cruz de la Sierra escondido con otro nombre. Tenía una mansión repleta de armas y de animales, usaba vehículos de alta gama y se dedicaba a su pasión: ser jugador de fútbol. Era el dueño e integraba el plantel de Leones El Torno y durante tiempo pasó desapercibido: incluso daba entrevistas en Tiktok con su otra identidad.

En julio de 2023 Marset fue encontrado en Santa Cruz de la Sierra, pero logró escapar de la policía y su paradero es desconocido.

Marset lleva una vida en la clandestinidad y como narcotraficante que provoca que sea admirada por algunos. Una vida que la Policía uruguaya busca desmitificar, informó el semanario uruguayo Búsqueda.

Sebastián Marset, en una de
Sebastián Marset, en una de sus reapariciones mientras continúa prófugo

Una inquietud de los gobiernos de todo el mundo es la idolatría de niños y adolescentes a estos delincuentes, a quienes en algunos casos admiran como si fueran actores, músicos o futbolistas. Ellos aspiran a una vida de lujo, fama y poder. Pero lo que la Policía uruguaya busca es contrarrestar ese efecto.

La Dirección General de Represión al Tráfico Ilícito de Drogas entregó una propuesta al Ministerio del Interior –a cargo de la seguridad en el país– para implementar campañas educativas, en escuelas y comunidades de los barrios más carenciados, con el objetivo de advertir sobre los riesgos del narco y del consumo de drogas, expresó este medio uruguayo.

En un documento, señalan como objetivo que la intención es “contrarrestar la idealización mediática de figuras delictivas mediante la producción de contenidos audiovisuales efectivos y de alto interés”, dice el documento, consignado por Búsqueda.

El narco uruguayo Sebastián Marset
El narco uruguayo Sebastián Marset durante una entrevista con el programa Santo y Seña

El documento señala que lo importante es “desmitificar la vida criminal y exponer las consecuencias negativas que no suelen mostrarse” públicamente. “El enfoque debe estar en las consecuencias legales, sociales y personales del delito, evitando cualquier lenguaje o imagen que pueda contribuir a su glorificación”, explica el plan.

Esta campaña pretende mostrar la vida de los criminales más allá de los autos de lujo. Y en esto se debe incluir las condiciones de violencia, de riesgo y de precariedad que rodean al crimen. El objetivo de fondo es romper una “falsa asociación” que existe entre el narcotráfico y el “éxito”.

Además de a Marset, en el documento también se menciona al Betito Suárez, un delincuente que lideró bandas de sicarios, organizó atascos a la salida de bancos y fue hallado en noviembre con armas, drogas y autos de alta gama. Está imputado por el delito de tenencia de estupefacientes.

El Betito Suárez fue definido
El Betito Suárez fue definido en 2012 como el delincuente más peligroso de Uruguay (Captura Telemundo/Canal 12)

Esta propuesta ahora es analizada por el Ministerio del Interior.

La campaña está pensada para desarrollarse de forma audiovisual, con testimonios documentales cortos e infografías de impacto. Deben ilustrar “de manera veraz y directa las problemáticas y consecuencias del consumo de sustancias, así como los peligros reales asociados a la participación en actividades delictivas”, detalla el plan policial uruguayo.

La iniciativa debe ser ejecutada en las redes sociales de mayor consumo social de los jóvenes: Instagram, Tiktok y Youtube.

“El contenido debe ser diseñado específicamente para cada plataforma, adaptando el lenguaje y el formato para maximizar el alcance y la resonancia con dicho público”, argumentan los impulsores de la iniciativa.

Un operativo de seguridad de
Un operativo de seguridad de la Policía uruguaya (Ministerio del Interior Uruguay)

La publicación de Búsqueda cita otros casos en los que la figura de criminales despierta interés y hasta admiración, como es el caso del mexicano Joaquín el Chapo Guzmán. A partir de su historia, la doctora en Literatura Esther de Orduña Fernández concluye que “la fantasía y admiración que se ha creado en torno al narcotraficante no es más que una variante de la cultura de la mafia”, señaló.

“La pasión por el narcotraficante y su mundo viene porque vemos al narcotraficante como un ser que no es que viva al margen de la ley, sino que vive según su ley y marcando cuál es la ley, ajeno a la sociedad convencional”, expresó.