La primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, afirmó que la cooperación militar con Estados Unidos constituye la principal garantía de seguridad para su país ante las recientes amenazas de la dictadura venezolana.
Persad-Bissessar subrayó que la presencia de marines estadounidenses y la instalación de sistemas de radar en la isla de Tobago representan el mecanismo de defensa más efectivo en el actual clima de tensión regional.
La mandataria explicó que la colaboración con Estados Unidos incluye la autorización para que aviones militares estadounidenses utilicen los aeropuertos de Trinidad y Tobago, una medida que, según indicó, responde exclusivamente a fines defensivos.
“Los marines y el radar son para la defensa”, enfatizó; y recalcó su responsabilidad de proteger a la población sin buscar una confrontación directa con Venezuela.
El despliegue militar estadounidense en territorio trinitense provocó reacciones en Caracas. El ministro de Interior del régimen venezolano, Diosdado Cabello, advirtió en un programa televisivo que Persad-Bissessar debería estar “absolutamente segura” de las consecuencias si Venezuela fuera atacada por Estados Unidos.
Ante estas declaraciones, la primera ministra interpretó que la advertencia de Cabello no solo la involucra a título personal, sino que constituye una amenaza para toda la ciudadanía de Trinidad y Tobago.
“No es la primera vez que hace esa amenaza. Tiene que apuntar sus armas y su radar hacia (el presidente estadounidense, Donald Trump) porque los buques de guerra en esas aguas son de EEUU”, replicó.
Las tensiones entre ambos países se intensificaron tras la decisión de Washington de bloquear la entrada y salida de petroleros sancionados en Venezuela. En este contexto, el presidente estadounidense, Donald Trump, manifestó que no descarta la posibilidad de un conflicto armado con Venezuela.

Por su parte, el dictador venezolano, Nicolás Maduro, acusó a Estados Unidos de actuar como “ambiciosos imperialistas” con el objetivo de apropiarse del petróleo y otros recursos naturales venezolanos.
Persad-Bissessar justificó la alianza con Estados Unidos no solo por la cercanía geográfica con Venezuela —ambos países están separados por apenas siete millas—, sino también por la necesidad de fortalecer la lucha contra el crimen organizado.
La primera ministra reconoció que Trinidad y Tobago ha enfrentado durante años problemas de narcotráfico y tráfico de personas sin lograr avances significativos, por lo que considera imprescindible el apoyo estadounidense en materia de seguridad.
En este escenario de incertidumbre y amenazas cruzadas, la jefa de gobierno trinitense reiteró que la proximidad con Venezuela obliga a su país a mantener una cooperación estrecha con Washington para salvaguardar la seguridad nacional.
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