El misterio del Día de la Madre: celebraba en un restaurante con su familia, se levantó para ir al baño y desapareció sin dejar rastro

Nada se sabe de María Elcira Contreras, de 86 años, desde el 12 de mayo y hay diversas teorías en Chile sobre su misteriosa desaparición

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María Elcira Contreras desapareció cuando almorzaba con su familia en un restaurante de Limache, a 130 kilómetros de Santiago
María Elcira Contreras desapareció cuando almorzaba con su familia en un restaurante de Limache, a 130 kilómetros de Santiago

(Desde Santiago, Chile) El pasado 12 de mayo, María Elcira Contreras, una independiente y lúcida adulta mayor de 86 años, se dirigió junto a su familia a celebrar el Día de la Madre en el restaurante Fundo Las Tórtolas, ubicado en Limache (130 kms al noroeste de Santiago). Pero la que se supone iba a ser una jornada de risas y festejos se convirtió en un misterio que mantiene en vilo a su familia, la policía y a los habitantes de esa apacible comuna rural, famosa por su cerveza artesanal, sus sabrosos tomates y buen clima.

Según el relato de sus familiares, ese día todo iba de perillas y el pisco sour estaba en su punto, hasta que María dijo que iba al baño y volvía. Su hermano Jorge contó que la mujer se desplazaba de lo más bien sola, por lo que nadie se ofreció a acompañarla.

Sin embargo, María no volvió nunca más. Tras esperarla un rato, la fueron a buscar al baño, donde no encontraron rastro de ella. La familia informó a la gerencia del local e iniciaron entonces una búsqueda infructuosa por los alrededores hasta que, desesperados, llamaron a los carabineros.

La última imagen de María Elcira Contreras corresponde a su sombra en la zona de estacionamientos.
La última imagen de María Elcira Contreras corresponde a su sombra en la zona de estacionamientos.

Búsqueda frenética

Lo primero fue revisar las cámaras de seguridad del lugar, las que mostraron la sombra de María Elcira en la zona de los estacionamientos. Su búsqueda se inició de inmediato e incluyó personal especializado de la Policía de Investigaciones (PDI), Carabineros y Bomberos, equipos municipales y voluntarios, además de perros entrenados especialmente para hallar personas. ¿El área de cobertura? 40 hectáreas de fundo, en cuyo corazón se encuentra el restaurante.

Tras un rastreo exhaustivo y al no encontrar rastro alguno de María, todas las miradas se posaron en el canal de regadío Waddington, que corre junto al restaurante. Fue así que detectives del Departamento de Operaciones Subacuáticas (Deosub) de la Policía de Investigaciones (PDI), se abocaron a drenar el canal, dejando solo 30 centímetros de agua. Tras recorrerlo de arriba abajo, no encontraron indicios del cuerpo de la desaparecida.

A pesar de que los trabajos de búsqueda prosiguieron, las labores investigativas no arrojaron ninguna pista nueva. Con el correr de los días la angustia empezó a apoderarse de la familia y diversas teorías sobre su desaparición comenzaron a tomar forma.

“Es como vivir un duelo diario”, señaló en ese momento una de sus nietas, Natalia Hernández.

La policía drenó un canal de regadío cercano, sin resultados positivos.
La policía drenó un canal de regadío cercano, sin resultados positivos.

¿Intervención de terceros?

Siete días después, su familia sostuvo en distintos medios que la desaparición de la adulta mayor era producto de la acción de terceras personas, descartando así la teoría del fiscal a cargo del caso, Iván Contreras, sobre un posible accidente en los alrededores.

“Sentimos que las piezas del puzzle están muy desordenadas, que nada encaja, nada nos hace sentido”, afirmó Carla Hernández, nieta de María Elcira, en entrevista con Mucho Gusto.

“Como familia, empezamos a dudar de todo y pensamos que quizás pudo haber intervención de terceros”, añadió Natalia, otra de las nietas de la mujer.

La mujer aseguró que “nos preocupa que alguien podría haberla llamado o llevado”, aunque admitió que “no hemos recibido ninguna llamada sospechosa”.

“Tampoco nos hizo sentido cuando dijeron que había tenido un accidente en el canal, porque mi abuela tenía un problema en una pierna, entonces para nosotros como familia es difícil creer que ella haya subido esta cuesta empinada”, recalcó.

Lucía Vega, la mejor amiga de María Elcira, dijo estar segura de que “hay más de alguien involucrado, porque no puede ser que una persona desaparezca en un lugar privado, ni puedo creer que ella se haya dirigido a un lugar peligroso”.

Hace unos días, Carla Hernández recordó una curiosa frase que les dijo la dueña del restaurante, apenas iniciada la búsqueda de su abuela:

“Yo les recomiendo que se coman el almuerzo que quedó en la cocina, porque esta noche va a ser larga”, dijo premonitoriamente.

Posible secuestro

Este jueves, Carla Hernández, en conversación con el medio Página 7, apuntó a un posible secuestro gracias a un dato entregado por una mujer de Limache, quien “contó que su hija, ese día (12 de mayo), presenció un hecho violento que podría tratarse de un secuestro”, aseguró.

Según la joven, “vieron a personas pelear dentro de una camioneta”, a eso de las 5 de la tarde, es decir, poco después de la desaparición de María Elcira.

Sin embargo, la joven aclaró que “se está investigando si tiene relación con lo de mi abuela”.

A un mes de su desaparición, la policía no cuenta con ninguna pista que permita dar con el paradero de la mujer.
A un mes de su desaparición, la policía no cuenta con ninguna pista que permita dar con el paradero de la mujer.

Estafa y acoso en redes sociales

En su desesperación, algunos familiares han sido estafados por gente inescrupulosa que se aprovecha de la angustia ajena. La misma Carla confesó que una supuesta médium le pidió una buena suma para “canalizar” con su abuela y dar con su ubicación rápidamente. “Menos mal no fue tanto dinero”, reflexionó.

Sin embargo, la molestia más grande ha venido desde algunos usuarios de redes sociales, quienes han deslizado que la familia tendría arte y parte en la desaparición de María Elcira.

“Hay gente que se ha atrevido a decir que nosotros somos como los responsables de la desaparición”, dijo Natalia. “Han hablado de temas de herencia, siendo que mi abuela no tenía bienes”, aclaró.

Para peor, hace una semana la administración del fundo Las Tórtolas le prohibió a la familia el ingreso al recinto, si bien el personal policial tiene acceso permanente, puesto que la búsqueda continúa.

“Como familia estamos tristes, frustrados y angustiados, porque en el fundo Las Tórtolas nos cerraron las puertas. Ya no se nos permite entrar como antes. Y eso nos deja una sensación muy amarga”, indicó Carla

Además, la Fiscalía Regional de Valparaíso denegó la solicitud de la familia de designar a un fiscal exclusivo para llevar adelante el caso.

“Los hechos ameritan a un fiscal con la experticia suficiente para poder llevar la investigación como corresponde”, pidieron los familiares, sin éxito.

Así las cosas, y a poco más de un mes de ese 12 de mayo, el paradero de María Elcira Contreras continúa siendo un enigma para la familia y la policía, que cuenta por ahora solo con la pista entregada por su nieta - la posible pelea dentro de un vehículo - para tratar de dilucidar este caso.

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