
El máximo tribunal electoral de Brasil desestimó este martes, por unanimidad, las acusaciones que buscaban revocar el mandato parlamentario del ex juez Sergio Moro, conocido internacionalmente por llevar a Luiz Inácio Lula da Silva a la cárcel y quien mantendrá su curul en el Senado.
Los siete magistrados del Tribunal Superior Electoral concluyeron que el ex juez no incurrió en abuso de poder económico en las elecciones de 2022, en las que obtuvo un mandato de ocho años como senador, con lo que confirmó la sentencia dada por la justicia regional electoral de Paraná en abril pasado.
Según el pleno del máximo tribunal no existen pruebas contundentes de que el ex juez haya hecho un uso inadecuado de los recursos públicos ni de los medios de comunicación en las elecciones de 2022.
Moro, que en su etapa como magistrado condenó y encarceló a Lula, hoy presidente, y después fue ministro de Justicia en el Gobierno de Jair Bolsonaro (2019 -2022), con quien terminó enemistado, fue acusado de supuestas irregularidades en los gastos de su campaña para las legislativas de octubre de 2022.
Según las acusaciones, el ex juez hizo gastos para su campaña al senado superiores a los permitidos, porque inicialmente planeaba disputar la Presidencia de la República y después hizo otros gastos en la campaña legislativa.

Las investigaciones iniciales contra el ex juez fueron solicitadas por el Partido de los Trabajadores (PT), la formación que lidera Lula, y por el Partido Liberal (PL), que encabeza Bolsonaro.
Las dos bases antagonistas, que no ven con buenos ojos a Moro, apelaron la decisión de la justicia de Paraná en un recurso en el que se unieron el Partido Comunista de Brasil (PCdoB) y el Partido Verde y en el que insistieron en que el ex juez tenía ventajas sobre otros candidatos.
Durante el juicio, que comenzó hace una semana y fue aplazado hasta este martes, el magistrado instructor del caso, Floriano de Azevedo Marques, tras una extensa argumentación en la que citó vacíos jurídicos, señaló que, pese a que algunos de los gastos de Moro podrían calificarse como “censurables”, no se pueden enmarcar como un caso de abuso de poder económico.
En su votación, el magistrado también destacó que tampoco se puede considerar una intención predeterminada de Moro de lanzar una candidatura simulada a la presidencia, con el objetivo de aumentar artificialmente el límite de gasto, para, posteriormente, obtener beneficios sobre sus competidores en la disputa por el Senado en representación de Paraná.
La decisión del juez instructor fue seguida por los otros seis miembros del tribunal, que justificaron sus posiciones con base en los gastos reportados durante la campaña por el ex juez, entre los cuales, los relacionados con alimentación, propaganda, alquiler de automóviles y contratación de bufetes de abogados.
(Con información de EFE)
Últimas Noticias
El volcán Masaya en Nicaragua registra más de 20 sismos en las últimas horas
Un fenómeno de movimientos telúricos, con el sismo principal de 3,4 grados, se presentó en la zona este del complejo, mientras entidades técnicas mantienen monitoreo y recomiendan precaución a la población cercana

El presidente Abinader inaugura complejo deportivo en Ciudad Juan Bosch, Santo Domingo
La apertura oficial de un nuevo centro para actividades físicas busca ampliar la oferta de recreación, salud y formación para mujeres, niñas y la comunidad local, tras una inversión del Fideicomiso VBC-RD en la zona

Panamá recibe 71 propuestas para asegurar suministro eléctrico
Plan contempla contratos hasta 2038 y mecanismos para garantizar estabilidad del sistema

El costo de la canasta básica alimentaria baja levemente en El Salvador en enero de 2026
Las cifras oficiales señalan que los precios mensuales en zonas urbanas y rurales tuvieron una leve variación a la baja respecto a diciembre de 2025, en medio de una alta dependencia de importaciones alimentarias

Acceso a la Justicia cuestionó la aplicación de la ley de Amnistía en Venezuela y advirtió sobre la falta de garantías judiciales
La ONG venezolana señaló que la norma, pese a facilitar excarcelaciones, mantiene amplios márgenes de discrecionalidad y deja sin protección a numerosos casos humanitarios



