Uruguay: condenaron a 13 años de prisión a una pareja que realizó un aborto ilegal en un embarazo de 35 semanas

El bebé nació vivo, pero fue abandonado en una cabaña. Los implicados fueron condenados por homicidio especialmente agravado

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Según lo establece el marco legal uruguayo, la interrupción voluntaria del embarazo puede ser realizada previo a las 12 semanas de gestación, con posibilidad de extenderlo a 14 en caso de que se constate una violación. (Foto: Archivo)
Según lo establece el marco legal uruguayo, la interrupción voluntaria del embarazo puede ser realizada previo a las 12 semanas de gestación, con posibilidad de extenderlo a 14 en caso de que se constate una violación. (Foto: Archivo)

Una pareja fue condenada a trece años de prisión tras ser identificados como culpables de un delito de homicidio especialmente agravado. Luego de que la mujer quedara embarazada y transcurrieran 35 semanas de gestación, ambos decidieron realizar un aborto clandestino a través del consumo de misoprostol. El bebé nació vivo, pero lo abandonaron en una cabaña en la que fue hallado sin vida, informó Punta News.

El hecho ocurrió en marzo de 2021, cuando una pareja de iniciales J.S.U.M —hombre de 35 años— y A.P.B.M —mujer de 29— alquiló una cabaña en Playa Hermosa, balneario ubicado en el departamento de Maldonado. Ella estaba embarazada, pero según dice la sentencia a la que accedió el medio mencionado anteriormente ninguno de los dos deseaba tener al niño.

Sin embargo, al consultar sobre la posibilidad de interrumpir el embarazo de manera voluntaria se toparon con la noticia de que, por el tiempo que ya había transcurrido de gestación, eso no era posible. Según lo establece el marco legal uruguayo, este procedimiento se puede realizar en cualquier momento previo a las 12 semanas de gestación con posibilidad de extenderlo a 14 en caso de que se constate una violación. En ese sentido se les informó que, en su caso, la mejor opción era tener al niño y darlo en adopción.

No obstante, la pareja decidió alquilar la cabaña y allí realizar un aborto ilegal: ella consumió misoprostol, una droga que provoca contracciones uterinas y se utiliza tanto para abortar como para inducir partos en embarazos a término.

Así fue que, contrario a la voluntad de la pareja, el bebé nació con vida. Los padres cortaron el cordón umbilical, envolvieron al niño en toallas y se retiraron de la cabaña. En tanto, el bebé quedó abandonado en ese lugar.

La pareja fue trasladada por una persona al hospital y, en el camino, el padre llamó al 911, pero nunca mencionó la existencia del bebé. Una vez que estaban en el centro de salud la Policía fue alertada, pero los ahora condenados no permitieron el acceso a la vivienda.

Con una orden de allanamiento, efectivos policiales pudieron ingresar al domicilio al día siguiente y encontraron a un bebé de sexo masculino muerto. Según la sentencia, las pericias confirmaron que había nacido con vida y tenía “potencialidad para vivir de forma independiente de la madre”.

En un principio tanto el hombre como la mujer fueron imputados con prisión preventiva y luego domiciliaria. El hombre, por su parte, declaró que no estaba al tanto del tiempo de gestación y que creía que se trataba de un aborto legal. En tanto, la mujer dijo que no tuvo atención médica durante el embarazo y también desconocía el tiempo de gestación.

Finalmente, el fiscal Sebastián Robles solicitó y consiguió que se los condenara a 13 años de prisión efectiva por homicidio especialmente agravado. Para la decisión se tomó en cuenta, no solo la interrupción del embarazo, sino que también las decisiones tomadas luego de ese momento: que “la atención medica recibida fuera deficiente no justifica que luego de dar a luz a un niño vivo, no lo trasladaran a un centro de salud, máxime cuando inmediatamente después de dar a luz, concurrieron al hospital de Maldonado, pudiendo llevar consigo al recién nacido y tratar por todos los medios posibles de preservar la vida del niño”, dicta la sentencia.

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