La Universidad de Ceará pidió autorización para probar en humanos una tercera vacuna brasileña contra el COVID-19

El Gobierno del estado comunicó que la casa de estudios pública ya hizo con “éxito” pruebas en ratones

Una trabajadora de salud prepara una dosis de la vacuna de Astrazeneca contra el COVID-19 (EFE/André Coelho/Archivo)
Una trabajadora de salud prepara una dosis de la vacuna de Astrazeneca contra el COVID-19 (EFE/André Coelho/Archivo)

La Universidad Estadual de Ceará (Uece), en la región Nordeste de Brasil, pidió este martes autorización para iniciar las pruebas en humanos de una vacuna contra el COVID-19, la tercera iniciativa de fabricación nacional anunciada este año en el país.

El Gobierno del estado de Ceará comunicó que la universidad pública ya hizo con “éxito” pruebas en ratones y ahora solicitó a la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) el permiso para la realización de las tres fases de estudios en humanos.

La HH-120-Defenser, como se llama la vacuna, se suma a la Butanvac, del Instituto Butantan, y la Versamune, de la Facultad de Medicina de la Universidad de San Pablo (USP) -la mayor institución de educación superior- en la ciudad paulista de Riberao Preto, que también esperan el aval para ser probadas en humanos.

Las tres vacunas y otras más que se puedan desarrollar localmente tendrán producción de sus propios insumos en Brasil y podrán ser exportadas a países vecinos, según anunció en marzo el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovaciones.

El gobernador de Ceará, Camilo Santana, citado en un comunicado, indicó que la vacuna financiada con recursos públicos se suma a otras iniciativas surgidas en esa región para el combate a la pandemia del coronavirus en el país, como el casco Elmo, un equipo de bajo costo que redujo el uso de ventiladores mecánicos.

La Uece señaló que a partir del aval de la Anvisa se dará comienzo a la fase uno de pruebas con cien pacientes adultos entre 18 y 60 años sin enfermedades preexistentes y luego en la segunda etapa con mayores de 60 años y de riesgo.

La última fase se realizará con “miles de personas con perfiles diversificados”.

El inmunizante, según la institución universitaria, fue creado a partir de “un coronavirus aviario atenuado, que está en el mercado hace décadas, muy parecido al SARS- CoV-2, capaz de inducir una respuesta inmunológica protectora contra el nuevo coronavirus y que no causa infección en seres humanos”.

IMAGEN DE ARCHIVO. Un adulto mayor recibe una dosis de la vacuna contra el COVID-19 en el Sambódromo de Río de Janeiro, Brasil. Febrero 13, 2021. REUTERS/Ricardo Moraes
IMAGEN DE ARCHIVO. Un adulto mayor recibe una dosis de la vacuna contra el COVID-19 en el Sambódromo de Río de Janeiro, Brasil. Febrero 13, 2021. REUTERS/Ricardo Moraes

FALTA DE VACUNAS

Brasil, uno de los tres países más afectados por el COVID-19 en el mundo junto a Estados Unidos e India, superó este martes las 425.000 muertes asociadas a la enfermedad y acumula más de 15,2 millones de casos confirmados.

A pesar de más de 70 millones de dosis distribuidas y casi 50 millones de ellas aplicadas, el país ha inmunizado con dos dosis solo al 7,2 % de su población y algunas localidades han tenido que suspender y luego retomar la vacunación por falta de inmunizantes.

En el país se utilizan las vacunas Coronavac, de la farmacéutica china Sinovac y el laboratorio público brasileño Butantan, que responde por casi el 80 % de la vacunación, y la Covishield, del anglo-sueco AstraZeneca y la universidad británica de Oxford en sociedad con la estatal brasileña Fiocruz.

La semana pasada comenzaron también a ser aplicadas las primeras dosis importadas de la vacuna Cominarty, del consorcio estadounidense-alemán Pfizer-BionTech, y el país espera a través de la plataforma Covax Facility la llegada de otros inmunizantes avalados por los reguladores norteamericanos, europeos o el japonés.

(Con información de EFE)

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