Fabio Luis da Silva (Reuters)
Fabio Luis da Silva (Reuters)

Un correo electrónico del 13 de noviembre de 2007, incluido por los investigadores del Lava Jato, revela mucho sobre la red de protección que mantenía -no con mucho éxito- la vida de lujos de Fabio Luis Lula da Silva, Lulinha.

En el mensaje “Mocó dos Pica-Pau”, dirigido a Kalil Bittar y Jonas Suassuna, dueño de la empresa Gol, Lulinha relata sus preocupaciones sobre el apartamento que iba a alquilar en San Pablo por 7.000 reales (unos 1.700 dólares).

Lulinha pide en el mensaje que todas las cuentas relacionadas con la propiedad se registren a nombre de Gol.

Como le dije a Jonas, la semana pasada, creo que todo lo relacionado con el apartamento que está a mi nombre es malo. No es gran cosa, incluso porque ahora puedo permitírmelo, pero cuando las cuentas empiezan a llegar a mi nombre, en menos de una semana los porteros se comunican, se lo dicen a los vecinos, estudian por adelantado, se lo dicen a Dios y al mundo. Es decir, va a ser un infierno”, escribe Lulinha en ese e-mail.

En el mismo mensaje, dejó en claro: “Jonas está de acuerdo conmigo en que podemos hacer todo en nombre de Gol”.

“La percepción de los beneficios de Fabio Luis, asumida y pagada por Jonas Suassuna, se remonta a 2007. Los correos electrónicos confiscados prueban que desde entonces Jonas, con la ayuda de Kalil Bittar, era el responsable de sufragar los gastos de alquiler de los inmuebles ocupados por Fabio Luis, del orden de 7.000 reales al mes”, registran los investigadores.

El correo electrónico de Lulinha
El correo electrónico de Lulinha

Lula volverá a la calle a partir de enero para hacer oposición a Bolsonaro

El ex mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, condenado dos veces por corrupción, anunció este martes que volverá a las calles del país a partir de enero para hacer oposición al actual presidente, Jair Bolsonaro, y para probar su inocencia.

A partir de enero, Lula estará en la calle otra vez”, afirmó el ex jefe de Estado (2003-2010), en un acto en San Pablo con motivo del lanzamiento de la segunda edición de su libro A Verdade Vencerá (La verdad vencerá).

Lula, en libertad desde el mes pasado tras pasar 580 días en prisión, aseguró que tiene un “compromiso de fe con el pueblo brasileño” y, en este sentido, garantizó que en sus marchas “probará” que Brasil “no puede ser gobernado por el tipo de gente” que actualmente se encuentra en el Ejecutivo que lidera Bolsonaro.

Esa gente que está ahí no está para construir, está para destruir” las conquistas sociales que, según él, se consiguieron durante los Gobiernos del Partido de los Trabajadores (PT), primero con él como presidente y después con su sucesora Dilma Rousseff (2011-2016). “Nuestro pueblo ya aprendió a tener un empleo, a tener un salario mejor, a comer tres veces al día”, enumeró el ex gobernante.

Durante su discurso, volvió a lanzar duras críticas contra los jueces que lo condenaron y a los fiscales de la Operación Lava Jato, quienes construyeron, a su juicio, “mentiras apoyadas por la prensa” para evitar su vuelta al poder. “Soy consciente de que no me van a dar tregua, pero yo estoy seguro de que no les voy a dar tregua a ellos”, indicó, entre los vítores de sus seguidores.

“No saben la fuerza que tiene un hombre de 74 años”, agregó.

Lula ha sido condenado en dos ocasiones por corrupción y blanqueo de capitales en procesos muy similares relacionados con la Operación Lava Jato, que investiga desde hace más de cinco años los millonarios desvíos que ocurrieron en la estatal Petrobras.

En la primera sentencia, ratificada en tercera instancia, recibió una pena de 8 años y 10 meses de cárcel, de los que ya cumplió 1 año y 7 meses.

La segunda fue ratificada hace unas dos semanas por un tribunal de segunda instancia que le aumentó el castigo hasta los 17 años y 1 mes de prisión. Además, tiene abiertos en la Justicia otros procesos penales de índole parecida.

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