Opositores enardecidos quemaron este lunes las oficinas electorales en las ciudades bolivianas de Sucre (sureste) y Potosí (suroeste) y se manifestaron en otras, tras divulgarse un sorpresivo vuelco de tendencia en los comicios favorable al presidente Evo Morales, reportaron medios locales y usuarios a través de las redes sociales.
Los incidentes se registraron primero en Sucre, capital administrativa de Bolivia, en medio de gritos de “¡fraude!” y “¡Sucre de pie, nunca de rodillas!”, haciendo retroceder a la policía antimotines.
Tras un intenso enfrentamiento con policías, los inconformes atacaron y luego quemaron las oficinas departamentales del Órgano Electoral Plurinacional (OEP), dejando un saldo parcial de tres heridos, confirmó luego la agencia gubernamental de noticias ABI. Asimismo, un grupo de policías de bajo rango marchó por la plaza de armas, diciendo que no reprimirían a la gente.
Casi a la misma hora, otros grupos de opositores atacaron la sede departamental del OEP de la ciudad minera de Potosí, en condiciones casi similares a la de Sucre. Primero se enfrentaron con piedras y palo con la policía que respondió con el uso de gases lacrimógenos, reportó el diario El Potosí de la misma ciudad.
Morales se encontraba este lunes a un paso de ganar la reelección en primera vuelta en Bolivia, al divulgarse un sorpresivo vuelco de tendencia a favor del mandatario en el escrutinio de las elecciones presidenciales del domingo, luego de que se reanudara el conteo rápido tras una suspensión de 20 horas.
Las oficinas gubernamentales del Servicio de Registro Civil de Potosí también corrieron la misma suerte que el ente electoral.
De manera simultánea la oficina electoral de la ciudad andina de Oruro, al sur de La Paz, estuvo cerca de ser atacada, pero la policía dispersó a los manifestantes con equipos antimotines.
Incidentes, en menor grado, se reportaron en las ciudades de Tarija (sur), Cochabamba (centro) y Cobija (extremo norte) donde la policía también dispersó a manifestantes.
En La Paz, grupos de opositores protestaban en las calles acusando al tribunal electoral de urdir un fraude en favor de Morales, mientras los oficialistas reivindicaban la reelección del gobernante indígena en primera vuelta.
En medio de los incidentes, el rector de la principal universidad pública del país, Waldo Albarracín, quien lidera además un colectivo civil opositor, terminó con el rostro ensangrentado tras recibir un golpe, según relató a la prensa.
Horas antes, Mesa había denunciado que el Gobierno y el ente electoral estaban fraguando un fraude para “eliminar el camino a la segunda vuelta”, y llamó a la ciudadanía a defender el voto en las calles.
El ministro de Gobierno (Interior), Carlos Romero, replicó afirmando que Mesa “de manera recurrente está convocando a la violencia, a la confrontación”.
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