La reforma de pensiones en Brasil fue aprobada en la Cámara de Diputados el 7 de agosto de 2019. (Reuters)
La reforma de pensiones en Brasil fue aprobada en la Cámara de Diputados el 7 de agosto de 2019. (Reuters)

La comisión de asuntos constitucionales del senado de Brasil aprobó el miércoles por votación de 18 a 7 un proyecto de ley que revisaría el sistema de jubilaciones y le ahorraría al gobierno federal cerca de 1 billón de reales (USD 243.000 millones) en la próxima década.

La medida alienta la perspectiva de que la principal reforma económica de la Administración de Jair Bolsonaro será aprobada fácilmente en el Senado antes de que se convierta en ley. La reforma previsional es considerada por inversores como una condición previa para revertir el enorme déficit presupuestario de Brasil.

La reforma prevé un ahorro de USD 243.000 millones de dólares en 10 años elevando la edad de jubilación de la mayoría de los trabajadores -a 65 años para los hombres y 62 para las mujeres-, aumentando las contribuciones y colmando las lagunas legales.

La comisión también votó a favor de elaborar un proyecto de ley paralelo que incluiría los sistemas de pensiones estatales y municipales en una reforma más amplia, que podría ahorrar a los gobiernos locales 350 millones de reales (USD 85 millones) en 10 años, según su patrocinador, el senador Tasso Jereissati.

El senador Tasso Jereissati en una reunión del Comité de Asuntos Constitucionales (CCJ) el 4 de septiembre de 2019. (Reuters)
El senador Tasso Jereissati en una reunión del Comité de Asuntos Constitucionales (CCJ) el 4 de septiembre de 2019. (Reuters)

El proyecto deberá ser aprobado tanto por la Cámara de Diputados como el Senado, y fue diseñado al margen de la ley principal para evitar el retraso de la ley principal. Aunque originalmente el gobierno esperaba ahorrar 1,3 billones de reales (USD 315.000 millones), Jereissati se negó a estimar el impacto total que los proyectos de ley enmendados tendrían en los presupuestos de los gobiernos federales y locales.

El Congreso también bloqueó una reforma fundamental del plan del Ministro de Economía Paulo Guedes. La ley original del librecambista de la Universidad de Chicago pretendía pasar de un sistema de reparto -en el cual los trabajadores actuales soportan a los pensionistas actuales; a un modelo de capitalización, en el que los jubilados perciben sus pensiones sobre la base del ahorro acumulado durante su vida laboral-, durante un período de 12 años. El modelo había sido adoptado con éxito en otros países como Chile.

La ley final debe ser sometido al pleno del Congreso, donde tendrá que ser votado dos veces y obtener una mayoría cualificada de tres quintos de los escaños, por ser una reforma de carácter constitucional. El 7 de agosto, la Cámara de Diputados aprobó en segunda instancia la reforma con el respaldo de 370 diputados (necesitaba 308 de 513 votos para superar los tres quintos necesarios). Ahora debe pasar por el Senado para su aprobación definitiva.

Davi Alcolumbre, presidente del senado, aseguró que la reforma de pensiones será aprobada y estaría lista para la firma presidencial el 10 de octubre.

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