
Dalva Teixeira, de 49 años, contó por primera vez el calvario que sufrió con su padre, el famoso curandero "João de Dios", quien quedó en la mira de todo Brasil tras ser acusado de abuso sexual por más de 400 mujeres.
Tras el estallido de una ola de denuncias el viernes pasado, que generó una petición de prisión preventiva contra Juan Teixeira de Faria (nombre real del curandero de los presidentes brasileños que mantiene un centro espiritual en Abadía), su hija Dalva se presentó ante la Fiscalía de Goiás para brindar un testimonio secreto y luego habló en una entrevista exclusiva de la revista VEJA.
Dalva Teixeira relató que comenzó a ser abusada por "João de Dios" a los 10 años de edad. "Mi padre es un monstruo", dijo la mujer, según un adelanto que publicó Veja en su edición online. El reportaje completo podrá verse en la edición impresa que saldrá a la calle este viernes.
La denunciante conoció a su padre a los nueve años de edad, cuando dejó la casa de su madre, que vivía en la zona rural, y fue a vivir con "João de Dios" en la ciudad para continuar los estudios.
Los abusos comenzaron cuando tenía 10 años y ocurrieron en su casa, en el auto y durante viajes hasta que cumplió 14 años, cuando quedó embarazada de un ayudante de João de Dios. Dalva explicó que, con el embarazo, pretendía irse de la casa del padre pero cuando le contó lo ocurrido, el médium tuvo una reacción furiosa y la golpeó brutalmente. Dalva perdió al bebé y aún tiene cicatrices de esa agresión.

El #MeToo brasileño
Más de 400 mujeres acusaron en los últimos días al médium de haber abusado sexualmente de ellas, con el pretexto de curarles la depresión y otros problemas.
El caso, considerado por algunos medios como el "#MeToo brasileño", estalló el pasado viernes, cuando una decena de mujeres acusó a Teixeira de Faria, de 76 años, en un popular programa de televisión en Brasil, emitido por el canal O Globo. Pero desde entonces, la cantidad de acusaciones se ha disparado, entre ellas de niñas y adolescentes.
La Fiscalía del estado Goiás montó un grupo de trabajo especializado para investigar la inmensa cantidad de denuncias recibidas y el miércoles solicitó la prisión preventiva. Ese pedido será ahora analizado por la Justicia brasileña.
Las agresiones, que se remontan hasta 2010, tuvieron lugar en el templo de la Casa Don Ignacio de Loyola en Abadiania, donde miles de personas acuden de todas partes del mundo cada semana.
El acusado declaró que es "inocente" y afirmó que desea "cumplir la ley brasileña" porque está "en manos de la ley".
Su reputación había traspasado con creces las fronteras de Brasil. En 2012, recibió la visita de la estrella de televisión estadounidense Oprah Winfrey en Abadiania.
Los tres últimos presidentes brasileños también han acudido a él: Luiz Inácio Lula da Silva(2003-2010) y su sucesora Dilma Rousseff (2011-2016), ambos pacientes de cáncer en el pasado, y el actual mandatario Michel Temer, quien lo visitó antes de una operación de próstata.
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