El Volcán de Fuego de Guatemala concluyó la noche del domingo, tras 16 horas de actividad, su más violenta erupción, que dejó a su paso al menos 38 muertos y 1,7 millones de afectados.
El Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh), indicó que el coloso, ubicado entre los departamentos de Escuintla, Chimaltenango y Sacatepéquez, en el oeste del país, finalizó su erupción.
Boletín Vulcanológico Especial No.33-2018, Domingo 03/06/2018. Finaliza erupción del volcán de Fuego. pic.twitter.com/mBgYrudpOC
— INSIVUMEH Guatemala (@insivumehgt) June 4, 2018
La ceniza que lanzó el volcán llegó hasta los 10.000 metros de altura, pero a las 22 (hora local, 4 GMT) bajó a los 4.500 metros, dijo.
Agregó que la estación sísmica de FG3 registró el último flujo piroclástico a las 18:45, y luego el coloso realizó explosiones normales con abundante desgasificación. Los retumbos y ondas de choque desaparecieron, aseguró el ente científico.

"La erupción ha finalizado pero existe ceniza en el ambiente a una distancia de 20 kilómetros en el perímetro volcánico", añadió la institución. El Insivumeh alertó de que existe la posibilidad de que el cono, de 3.763 metros de altura, pueda reactivar la erupción.
También advirtió de que las barrancas están llenas de flujos piroclásticos y de que las copiosas lluvias de la época pueden provocar lahares (flujos de sedimento y agua) de grandes dimensiones en las próximas hora y días. El ente científico recomendó a las autoridades mantener las alertas hasta que pase la emergencia.

El presidente de Guatemala, Jimmy Morales, declaró este domingo tres días de duelo nacional por las muertes y exhortó a la población a compartir el "profundo dolor que enluta a la nación".
El vocero de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), David de León, precisó que hasta el momento se reportan unos 3.000 evacuados y 653 albergados en los departamentos de Escuintla (sur) y Sacatepéquez (oeste), que junto con el de Chimaltenango (oeste) son los tres más afectados por la erupción.
"Si esta vez nos salvamos, en otra (erupción) no", dijo a la AFP Efraín González, de 52 años, sentado en el suelo de un albergue en la ciudad de Escuintla, adonde llegó con su esposa y su pequeña hija de un año tras huir de los estragos que causó el volcán en su casa en la comunidad El Rodeo, la más golpeada por la erupción.

Los departamentos de Escuintla, Chimaltenango y Sacatepéquez fueron declarados en alerta roja, que es la máxima, mientras que todo el país está con medidas de prevención.
Hasta ahora la erupción volcánica ha dejado 38 muertos, decenas de heridos, un indeterminado número de desaparecidos y 1,7 millones de afectados.
(Con información de EFE)
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