Empresas bolivianas pueden reclamar en España las deudas de Corsán

La empresa constructora española ofreció que se presenten en el preconcurso de acreedores luego de que el gobierno boliviano rescindiera el contrato para la construcción de una represa hidroeléctrica y una carretera

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Obrador del proyecto Hidroeléctrico Migullas
Obrador del proyecto Hidroeléctrico Migullas

Los subcontratistas bolivianos que participaron en la construcción del Proyecto Hidroeléctrico de Migullas y la carretera Ixiamas-San Buenaventura a cargo de la constructora Corsán Corviam podrán reclamar en España el dinero que se les adeuda, luego de que el gobierno de Evo Morales decidiera rescindir los contratos.

La presidente de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), Noemí Villegas, invitó a los subcontratistas que prestaron herramientas y servicios a viajar a España para que puedan participar en el preconcurso de acreedores al que esa firma se somete.

"Ellos pueden ir a España y participar en el preconcurso de acreedores, que es una formalidad que está presentando la empresa para poder cumplir los pagos que tiene con ellos", explicó la autoridad en una entrevista realizada por el canal Unitel.

Los perjudicados rechazaron la oferta y buscan reunirse con la autoridad para hacer conocer sus demandas y preocupaciones, informó el portal Página siete.

Villegas sostuvo que el plazo de la empresa para reanudar las obras en la carretera finaliza el 20 de abril, de lo contrario se procederá con la ejecución de las boletas de garantía, que ascienden a 33 millones de dólares.

A finales de marzo, Isolux Corsán, casa matriz de Corsán Corviam, acordó acogerse al preconcurso de acreedores para contar con un margen de cuatro meses para negociar con los bancos una inyección de capital de unos 400 millones de euros (425 millones de dólares) que garantice la viabilidad de la compañía y, en último término, evite su concurso.

Corsán Corvian dejó el país a finales del mes pasado y abandonó los trabajos del Proyecto Hidroeléctrico Miguillas y la carretera Ixiamas-San Buenaventura. En esta última obra, mantiene una deuda de entre 60 y 80 millones de bolivianos con alrededor de 120 contratistas.

La española Isolux Corsán expresó su voluntad de dialogar con autoridades de Bolivia para alcanzar una "solución negociada".

Construcción de la carretera Ixiamas
Construcción de la carretera Ixiamas – San buenaventura

En una nota de prensa, la firma española justificó que la paralización de los proyectos de la central hidroeléctrica de Miguillas y la carretera de Ixiamas a San Buenaventura se debe a problemas tales como "razones de seguridad física de las personas e incumplimientos contractuales".

Isolux explicó que mantuvo comunicación mediante misivas con autoridades de la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE), contratante de la construcción de la hidroeléctrica, y la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), por la carretera, en la que anunció esos extremos pero además tomó conocimiento de la resolución de los contratos.

"Desde que se recibió esta carta, Isolux Corsán ha estado trabajando para plantear una solución amistosa (…). El anuncio de la resolución de contratos y la ejecución de boletas de garantía no favorecen un arreglo que salvaguarde los intereses de las partes, incluidos los de las empresas subcontratistas y sus trabajadores", señala una parte de la nota de prensa.

A pesar del ofrecimiento, los ministerios de Obras Públicas y de Energías confirmaron la decisión de rescindir los contratos suscritos con la firma española Corsán Corviam para la construcción de la carretera Ixiamas – San Buenaventura y la hidroeléctrica Miguillas, respectivamente, además iniciaron los trámites para la ejecución de las boletas de garantía en ambos casos.