
En la intersección de la cultura del meme y la viralidad de las tortas en las redes sociales, nació una creación que desafía los límites del buen gusto. Después de años intentando perfeccionar pasteles con adornos elaborados y decoraciones meticulosas, finalmente llegó la hora de abrazar la mediocridad y celebrar lo “feo” como la última tendencia en la repostería.
En ese contexto, una parte de la pastelería desafió las convenciones y lanzó al mundo las “ugly cakes” o “tortas feas”, donde el mal gusto se lleva, a propósito, al extremo. Se trata de tortas que parecen creadas por alguien que nunca antes hubiera horneado algo y, de repente, se aventura en la elaboración de recetas complicadas.
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Las revistas de cocina de la década del 2000, con sus decoraciones pasadas de moda de frutas escarchadas y formas de animales, pueden ser una fuente de inspiración para hacer “ugly cakes” en casa. Esto se debe a que la moda es cíclica.
Más allá de la presentación y la decoración disruptiva, lo que prevalece es el sabor, al margen de unirse a esta tendencia en redes que desafía las normas estéticas convencionales. Dentro de esta ola, se pueden ver tortas en las que se escriben mensajes graciosos o chistes con letra desprolija. Además, hay adornos como churritos decorativos y confeti de colores como parte de la expresión artística.
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Las “ugly cakes” también exploraron los límites de la fealdad, a través de la superposición de colores y texturas, brillos y flores. Aunque algunos puedan considerar que estas tortas parecen hechas por niños en una clase de arte de primaria, otros pueden ver la perfección en la imperfección.
Antonella Tignanelli, diseñadora de alimentos y cocinera, señaló al medio El País que la comida en general está viviendo un auge en la moda. Los pasteles ya no son simplemente pasteles; cuanto más compleja, atractiva y desafiante sea su apariencia, más “me gusta” reciben en las redes sociales. En ese sentido, la dimensión de lo comestible también se volvió digital.
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Por otro lado, las “ilusion cakes” ganaron popularidad en plataformas como TikTok. Estas tortas hiperrealistas imitan objetos cotidianos, alimentos o incluso partes del cuerpo. Aunque su elaboración y presentación son todo lo contrario a las “ugly cakes”, estas creaciones desafían la percepción de la realidad. El hashtag #cakeorfake, que desafía a los espectadores a adivinar si lo que ven es pastel o un objeto real, acumula más de 30.000 millones de reproducciones en la plataforma.
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