Mauricio Macri celebró la captura de Nicolás Maduro y pidió el restablecimiento democrático en Venezuela

El expresidente argentino destacó el posible fin de la impunidad en el país sudamericano y la necesidad de recuperar el orden institucional tras el operativo de Estados Unidos

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Macri se mostró esperanzado en
Macri se mostró esperanzado en un cambio de régimen en Venezuela

El expresidente argentino Mauricio Macri se pronunció este sábado sobre la captura de Nicolás Maduro, líder del régimen venezolano, a quien calificó como “dictador que se creía eterno”. Macri, uno de los principales críticos de Caracas en la región, afirmó que “durante años denuncié a la dictadura criminal venezolana, de la cual el gobierno argentino llegó a ser socio y cómplice”.

Macri sostuvo que siempre respaldó a “sus presidentes electos” y denunció “el fraude”, además de manifestar su apoyo a María Corina Machado, a quien describió como “la gran luchadora por la libertad de Venezuela”.

“Hoy celebro la detención de Nicolás Maduro, y ver llegar a su fin la impunidad de un dictador que se creía eterno”, señaló Mauricio Macri. El exmandatario expresó su deseo de que “el orden democrático pueda restablecerse de inmediato”.

Macri concluyó su declaración con un mensaje de esperanza: “Se inicia una época nueva: Latinoamérica recupera un país secuestrado por una dictadura”.

En medio de una madrugada marcada por explosiones, sobrevuelos y cortes de luz en Caracas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó que el dictador Nicolás Maduro fue capturado y trasladado fuera de Venezuela junto a su esposa. La noticia, confirmada a través de un mensaje en la red Truth Social, detalló que “Estados Unidos ha llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, el presidente Nicolás Maduro, fue capturado y trasladado en avión junto con su esposa, fuera del país”, según escribió Trump, quien anunció también la realización de una conferencia de prensa en Mar-a-Lago para ampliar los detalles de la operación.

Consultado por The New York Times desde Mar-a-Lago, Trump calificó la acción como “una operación brillante”, agregando que “ha habido mucha planificación y mucha gente y militares muy buenos” involucrados en el despliegue. Mientras tanto, los reportes locales y las plataformas sociales comenzaron a registrar, desde las 02:00 hora local (06:00 GMT), el inicio de un operativo a gran escala sobre Caracas, con fuertes explosiones y el ruido persistente de aviones volando bajo. Según los usuarios, los bombardeos habrían alcanzado instalaciones estratégicas como La Carlota y Fuerte Tiuna, mientras residentes de la capital documentaron el avance de columnas de humo que se elevaban desde distintos puntos de la ciudad.

En videos difundidos en redes sociales, se observaron helicópteros Chinook sobrevolando Caracas durante una noche de intensos cortes de electricidad. Las imágenes mostraron también a cientos de vehículos intentando escapar del área en conflicto, mientras agentes del régimen de Maduro detenían a civiles en las calles. Otros testimonios recogidos por AFP reflejaron la magnitud del impacto: una pensionada de 67 años relató que “las ventanas retumbaron, me escondí en un cuarto sin ventanas”, tras escuchar explosiones en las inmediaciones de Fuerte Tiuna. Emmanuel Parabavis, residente de El Valle, describió que el sonido “era como una ametralladora, como en defensa contra los bombarderos” y que “se escuchan muchas detonaciones y disparos”.

Venezuela fue bombardeada este sábado por la madrugada

El régimen de Maduro, por su parte, denunció en cadena nacional lo que calificó como una “gravísima agresión militar” y declaró el estado de excepción a raíz de las explosiones en Caracas. A través de un comunicado difundido en la televisión estatal, las autoridades chavistas rechazaron y denunciaron ante la comunidad internacional la acción estadounidense, calificándola como “una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas, especialmente de sus artículos 1 y 2, que consagran el respeto a la soberanía, la igualdad jurídica de los Estados y la prohibición del uso de la fuerza”. El texto advirtió que la agresión “amenaza la paz y estabilidad internacional, concretamente de América Latina y el Caribe, y pone en grave riesgo la vida de millones de personas”.

En respuesta a la crisis, Maduro anunció la declaración del “estado de Conmoción Exterior en todo el territorio nacional, para proteger los derechos de la población, el funcionamiento pleno de las instituciones republicanas y pasar de inmediato a la lucha armada”, según comunicó el régimen en cadena nacional. Mientras tanto, en la frontera, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, ordenó el despliegue de fuerzas militares tras los operativos estadounidenses, manifestando en la red X que estas acciones constituyen una “agresión a la soberanía” de América Latina y advirtiendo sobre consecuencias humanitarias. Petro sostuvo que la resolución de la crisis debe darse mediante el “diálogo”, aunque recalcó el despliegue de la fuerza pública en una zona donde operan diversos grupos armados ilegales vinculados al narcotráfico.

La operación militar sobre Venezuela se produce tras semanas de escalada, en las que Trump había advertido que los días de Maduro “están contados” y había anunciado la destrucción de una zona de atraque utilizada por embarcaciones vinculadas al narcotráfico en Venezuela, constituyendo el primer accionar terrestre estadounidense contra ese país. El contexto de las acciones se enmarca en las acusaciones y la imputación formal por narcoterrorismo que pesan sobre Maduro y su esposa Cilia Flores, quienes enfrentan cargos de conspiración vinculada al narcotráfico internacional y tenencia de armamento, según confirmó la fiscal general de Estados Unidos.

La madrugada del sábado, los bombardeos estadounidenses impactaron objetivos militares como Fuerte Tiuna, la base aérea La Carlota, la Escuela de Oficiales de La Guaira y la terminal aérea de Higuerote, según reportes citados por Infobae. Las autoridades venezolanas instaron a la movilización popular contra lo que consideran una agresión extranjera, mientras los canales oficiales afirmaron que el país “está en completa calma”, según declaraciones del ministro del Interior, respaldadas por la vicepresidenta Delcy Rodríguez y el ministro de Defensa Vladimir Padrino López.

A pesar del mensaje oficialista, la situación en Caracas y otras regiones afectadas permanecía tensa ante la disrupción del mando, el estado de excepción y la incertidumbre generada por la captura de Maduro. El episodio representa una escalada inédita y abre un escenario de alta volatilidad en América Latina, con reportes de “niebla de guerra” y una ventana crítica de las próximas 48 a 72 horas, según análisis recogidos por Infobae.