El día que comenzó la censura de Maduro a Infobae: la ofensiva sistemática contra la prensa en Venezuela

El bloqueo, que sigue vigente desde 2014, expuso una estrategia sostenida de cierre, hostigamiento y control sobre medios independientes, que se agravó en los años siguientes y profundizó la crisis de libertad de expresión en el país

Guardar
Venezolanos se manifiestan contra la
Venezolanos se manifiestan contra la censura en Venezuela (Archivo)

El 10 de octubre de 2014, el régimen de Nicolás Maduro ordenó el bloqueo total de Infobae en Venezuela, marcando un hito en la escalada de censura contra los medios independientes. La medida fue ejecutada por la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) tras la publicación de imágenes vinculadas al asesinato del diputado oficialista Robert Serra. Esa censura, más de diez años después, aún continúa.

La decisión, anunciada públicamente por la entonces ministra de Comunicación e Información y hoy vicepresidenta, Delcy Rodríguez, se justificó bajo el argumento de “mancillar el honor” del parlamentario y su familia. El presidente de Conatel, William Castillo, afirmó que el medio había cometido “graves violaciones a las leyes venezolanas”, citando la publicación de fotografías “sin valor informativo” y acusando a Infobae de fomentar un clima de “guerra psicológica”.

La reacción de la dirección de Infobae fue inmediata. “Repudiamos la censura a la que somos sometidos y no vamos a aceptar que ningún gobierno nos diga qué fotos debemos publicar”, declaró Valeria Cavallo, directora del medio. Esta postura fue respaldada por agencias internacionales como Reuters, que reportaron el bloqueo y destacaron la gravedad de la censura digital en Venezuela.

Desde entonces, Infobae permaneció bloqueado por la dictadura de Maduro.

La censura a Infobae no
La censura a Infobae no constituyó un hecho aislado (Archivo)

No fue un hecho aislado

La censura a Infobae no constituyó un hecho aislado. Desde la llegada de Hugo Chávez al poder y, con mayor intensidad, bajo el mandato de Maduro, el cierre, bloqueo y hostigamiento a medios de comunicación se convirtieron en una política de Estado.

De acuerdo con reportes de distintas organizaciones no gubernamentales y datos del Instituto Prensa y Sociedad (IPYS), solo entre 2019 y 2020 se registraron más de 500 casos de violaciones a la libertad de expresión y acceso a la información pública, con al menos 200 medios de comunicación afectados por cierres, bloqueos o censura directa.

Entre las acciones implementadas se encuentran la prohibición de transmisiones de televisoras extranjeras, el retiro de programas de opinión y el bloqueo sistemático de portales digitales, incluida la propia web de Infobae.

El impacto sobre el ecosistema informativo venezolano resultó devastador. “El vacío en el dial es notorio”, afirmó el periodista Ángel Ramón Oliveros, señalando que la radio, tradicionalmente uno de los principales vínculos con la realidad, fue uno de los sectores más golpeados.

Periodistas heridos durante protestas en
Periodistas heridos durante protestas en 2019 en Caracas (Cortesía El Pitazo)

Entre 2017 y 2019, organizaciones como Espacio Público documentaron el cierre de más de 70 periódicos impresos y 54 emisoras de radio.

En 2025, el escenario se agravó: tras las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024 y la toma de posesión de Maduro en enero, se intensificaron la represión, la censura y la autocensura en los medios.

Durante la cobertura de procesos electorales recientes, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) documentó incidentes de hostigamiento, restricciones y vigilancia directa contra periodistas acreditados.

Medios locales detallaron casos en los que reporteros fueron impedidos de ingresar a centros de votación, obligados a borrar material gráfico o directamente excluidos del proceso de acreditación, reforzando un entorno mediático cerrado y opaco. “La arbitrariedad y la censura se han convertido en mecanismos sistemáticos de control durante las jornadas electorales”, advirtió el SNTP.

Entre los principales ataques sufridos
Entre los principales ataques sufridos por los comunicadores están las detenciones arbitrarias, los actos de hostigamiento y la censura de medios de comunicación (EFE/Miguel Gutiérrez/Archivo)

Detenciones por expresiones en redes sociales

La represión no se limitó a los espacios físicos. El monitoreo de Espacio Público reveló que en 2024 hubo 28 detenciones por expresiones en redes sociales y en 2025 se sumaron nuevos casos. Las plataformas digitales, frecuentemente bloqueadas o restringidas, se transformaron en uno de los pocos espacios disponibles para la difusión de información independiente.

La política de censura incluyó el bloqueo de plataformas internacionales como CNN en Español, BBC Mundo, Caracol Internacional y portales regionales, así como la salida forzada de empresas privadas de telecomunicaciones como DirecTV, entre otras. Los bloqueos digitales afectaron a más de 130 portales y 60 medios digitales, según datos del programa VE Sin Filtro.

Frente a este panorama, periodistas y reporteros venezolanos relataron con el paso de los años cómo la represión y el miedo condicionan su trabajo diario. “No es el periodismo que quisiera hacer, sino el que puedo, el que se me permite y me genera el menor riesgo posible”, explicó una reportera que prefirió no revelar su identidad por temor a represalias.

Otros detallaron el uso de seudónimos, la autocensura en temas sensibles y la adopción de medidas de seguridad digital para proteger su integridad y la de sus fuentes.

Tras el operativo llevado a cabo esta madrugada por Estados Unidos, que derivó en la salida de Nicolás Maduro del país, se prevé un escenario más favorable para el ejercicio del periodismo. Diversos actores locales e internacionales esperan una apertura hacia una mayor libertad de prensa y el fin de políticas de censura que marcaron los últimos años.