3 pasos clave para mantener el cabello sano y luminoso, según expertos

Dermatólogas y estudios médicos recomiendan reducir la fricción, desenredar con cuidado y evitar temperaturas elevadas durante el peinado

Ilustración de una mujer con bata blanca que toca su cabello largo frente a un espejo sobre un lavabo con productos cosméticos.
Una rutina adecuada de lavado, acondicionamiento y secado ayuda a mantener el cabello sano y luminoso. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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El cabello está expuesto a fricción, calor, radiación solar y tratamientos químicos que pueden alterar su aspecto y favorecer el quiebre. Una rutina de limpieza, acondicionamiento y protección térmica puede reducir esos factores de desgaste, siempre que se adapte al tipo de pelo y al estado del cuero cabelludo.

La limpieza debe concentrarse en el cuero cabelludo

El lavado elimina sebo, restos de productos, sudor y partículas ambientales. La Academia Estadounidense de Dermatología (AAD) aconseja aplicar el shampoo mediante un masaje suave sobre el cuero cabelludo. Dejar que la espuma se deslice por los largos al enjuagar, en lugar de frotar todo el pelo.

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La frecuencia no es idéntica para todas las personas: depende, entre otros factores, de la producción de grasa, textura y acumulación de productos.

La dermatóloga Nneka Leiba Singh, citada por la AAD, recomienda elegir fórmulas adecuadas para cada tipo de cabello. Y consultar a un dermatólogo certificado ante cambios persistentes en el pelo o el cuero cabelludo.

Infografía con ilustraciones de lavado, peinado y secado de cabello, acompañada de textos explicativos ordenados en tres bloques.
Reducir la fricción, el calor y los tratamientos químicos limita el quiebre y el deterioro de la fibra capilar. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La entidad señala que una rutina personalizada puede considerar afecciones subyacentes, además de las prácticas de peinado. El cuidado cotidiano puede ordenarse en tres medidas:

  • Masajear el shampoo en la raíz sin restregar los largos
  • Enjuagar con abundante agua y retirar los residuos de productos
  • Secar con toques suaves, sin frotar con la toalla
Una mujer lava su cabello con espuma bajo el agua de la ducha en un baño con azulejos blancos.
El lavado concentra el shampoo en el cuero cabelludo y evita frotar los largos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El acondicionador ayuda a reducir la fricción al desenredar

El acondicionador no revierte de forma permanente una fibra ya dañada, pero puede mejorar la manejabilidad del pelo y disminuir la fricción durante el peinado. La AAD recomienda usarlo después de cada lavado. En cabello fino o lacio, su aplicación puede concentrarse en las puntas, mientras que los cabellos secos, rizados o gruesos pueden requerirlo en una mayor extensión.

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Una revisión disponible en la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos (NIH) explica que los acondicionadores reducen la fricción entre fibras y facilitan el arreglo. El trabajo también vincula el daño del tallo capilar con factores físicos y químicos, como el calor, los alisados y ciertas prácticas de peinado.

Para desenredar, la AAD propone un peine de dientes anchos y movimientos que comiencen en las puntas antes de avanzar hacia la raíz. El cabello mojado es más vulnerable al quiebre, por lo que conviene evitar tirones. En los cabellos muy rizados o con textura cerrada, el desenredado húmedo puede resultar más adecuado si se realiza con suavidad y con acondicionador.

Una persona se inclina sobre un lavabo blanco y se lava el cabello oscuro con agua y champú, con una mano con pulsera dorada visible.
La frecuencia de limpieza se adapta a la grasa, la textura y la acumulación de productos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El calor y químicos elevan el riesgo de deterioro visible

Secadores, planchas y rizadores pueden modificar temporalmente la forma del cabello, aunque la exposición excesiva al calor favorece la resequedad y el quiebre. La AAD aconseja dejar secar al aire cuando sea posible, utilizar la temperatura más baja y limitar el tiempo de contacto de las herramientas calientes con el pelo. También recomienda reducir su uso frecuente.

Las coloraciones, decoloraciones, alisados y permanentes requieren precauciones adicionales. La misma institución sugiere espaciar los retoques y evitar combinar servicios químicos en una única sesión.

Una mujer con toalla blanca alisa su cabello castaño con una plancha negra. Se refleja en un espejo. En la repisa hay una planta pequeña y brochas de maquillaje.
Las temperaturas elevadas favorecen la resequedad y el deterioro del pelo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Si se usan aparatos térmicos, un producto protector puede formar parte de la rutina, pero no elimina el riesgo que supone una temperatura elevada o un contacto prolongado.

La Mayo Clinic coincide en la importancia de una manipulación cuidadosa. La dermatóloga Saranya P. Wyles, médica y doctora en Filosofía, recomienda evitar el peinado con calor y el uso excesivo de herramientas como los rizadores, porque pueden aumentar la susceptibilidad al quiebre con el tiempo.

Una mano con uñas pintadas de rojo sujeta una sección de cabello castaño mientras otra mano rocía un producto de una botella dorada.
El protector térmico reduce la exposición directa, pero no elimina los efectos del calor excesivo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

También aconseja utilizar agua tibia, no caliente, y elegir shampooes y acondicionadores que se ajusten a las necesidades del cuero cabelludo y la fibra.

Si hay picor, descamación, dolor, caída repentina o rotura persistente, la recomendación prudente es buscar evaluación dermatológica. La apariencia del cabello puede reflejar el efecto del peinado y los productos, pero los síntomas del cuero cabelludo requieren una valoración clínica individual.

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