Una experta en relaciones advierte que la era digital está haciendo el amor más ansioso, superficial y solitario

En el podcast On Purpose de Jay Shetty, Esther Perel explicó cómo la hiperconectividad y el miedo al rechazo están debilitando los vínculos y dificultando la intimidad genuina

Guardar
Google icon
Mujer rubia sonriente con blazer azul y collar de perlas habla ante un micrófono "ON PURPOSE". Fondo con estanterías llenas de libros
La psicoterapeuta Esther Perel alerta sobre el crecimiento de la soledad en la era digital y sus efectos en el amor moderno (captura de video)

La psicoterapeuta y autora Esther Perel alertó en una entrevista para el podcast On Purpose with Jay Shetty sobre cómo el amor moderno está marcado por ansiedad, superficialidad y soledad. En el vigésimo aniversario de su libro Mating in Captivity, la especialista afirmó que la tecnología, lejos de acercar a las personas, acentúa la desconexión emocional.

De acuerdo con Perel, el amor contemporáneo se ha vuelto más ansioso y solitario porque las interacciones digitales han reemplazado el contacto humano directo, dificultando el desarrollo de habilidades sociales y aumentando el temor a la vulnerabilidad. Esta tendencia, sumada a la búsqueda de comodidad y vínculos sin riesgo, debilita la espontaneidad y profundiza el aislamiento.

PUBLICIDAD

Actualmente, las relaciones amorosas son más solitarias y ansiosas pese a la hiperconectividad. Esther Perel atribuye este fenómeno a la comunicación digital, que dificulta la construcción de lazos genuinos y aumenta el miedo al rechazo. La falta de experiencias presenciales limita las habilidades emocionales de los jóvenes y refuerza el aislamiento, pese a la aparente cercanía que ofrecen las tecnologías.

Tecnología, hiperconectividad y la paradoja de la soledad

Durante la conversación en On Purpose, Esther Perel sostuvo que la sobreexposición a la propia imagen en medios digitales incrementa la autocrítica y la fatiga emocional. “Decimos que hablamos con alguien cuando, en realidad, solo le escribimos. Si no escuchas la voz del otro, te pierdes el componente biológico fundamental para el apego”, argumentó.

PUBLICIDAD

Jay Shetty citó un dato relevante: el 45% de los hombres de entre 16 y 25 años nunca han invitado a salir en persona a una mujer. Para Perel, eliminar la fricción cotidiana y evitar la incomodidad genera una generación menos preparada para el vínculo real y la convivencia. “La eliminación de todo roce termina minando el deseo y la energía vital en las relaciones”, afirmó.

Las relaciones amorosas contemporáneas presentan mayor ansiedad y aislamiento debido al predominio de la comunicación digital sobre el contacto presencial (Imagen Ilustrativa Infobae)
Las relaciones amorosas contemporáneas presentan mayor ansiedad y aislamiento debido al predominio de la comunicación digital sobre el contacto presencial (Imagen Ilustrativa Infobae)

La autora remarcó que vivir experiencias mediadas por pantallas refuerza la desconexión sensorial y la soledad. “Miramos a otros por videollamada, pero no hacemos contacto visual genuino. No hay intercambio respiratorio ni sincronía de movimientos”, ilustró. Esta ausencia de señales físicas deteriora la calidad del vínculo y produce lo que Perel denomina “pérdida ambigua”, una soledad persistente incluso con presencia virtual.

Límites, intimidad y confianza en los vínculos actuales

El debate sobre los límites en las relaciones fue central en la entrevista. “Nunca se habló tanto de límites y, sin embargo, se multiplican los actos sin fronteras: compartir secretos íntimos en redes, exponer la vida privada bajo la idea de transparencia y seguridad”, reconoció Perel.

Redefinió la confianza como “un compromiso con lo desconocido”, y explicó que no implica certezas, sino disminuir la distancia entre expectativas y la incertidumbre propia de cualquier vínculo. “La confianza se construye paso a paso y se prueba cada vez que la otra persona demuestra estar, aunque no podamos verla”, expresó.

La experta advirtió que el miedo al juicio, la vigilancia digital y la exposición permanente debilitan la seguridad emocional y dificultan la intimidad genuina. Jay Shetty planteó el temor a que cualquier error o mensaje se haga público, a lo cual Perel respondió: “La transparencia total ha mutado en vigilancia. Vivimos en alerta, siempre pendientes del posible juicio ajeno”, lo que, según la terapeuta, agrava la inseguridad y la distancia afectiva.

Dos personas, una mujer y un hombre, sentadas en sillones club individuales color beige, se miran con micrófonos frente a ellos en un estudio oscuro
La sobreexposición a la imagen personal en medios digitales incrementa la autocrítica y la fatiga emocional en la juventud

La cultura de la inmediatez y la obsesión por la eficiencia tienen efectos negativos en el deseo, concepto central en el trabajo de Esther Perel. “El empeño por evitar cualquier fricción elimina lo que verdaderamente nos estimula: la curiosidad, el juego, la exploración y la sorpresa. Sin sorpresa, no hay vitalidad ni combustible para el deseo”, subrayó.

Advirtió que el esfuerzo por alcanzar “compatibilidad algorítmica” o cumplir listas de requisitos produce relaciones estáticas y carentes de energía. “El deseo crece a partir de la diferencia, no solo desde la compatibilidad”, afirmó. Comparó algunas citas con entrevistas laborales, donde se busca optimizar resultados más que descubrir al otro.

Perel propuso tolerar la ambigüedad y asumir el riesgo inherente a los vínculos. “Construir una relación implica atravesar obstáculos. No se trata de una continuidad entusiasta ni de tener intereses idénticos. El amor es activo, se cultiva y demanda enfrentar dificultades”, aseguró.

Alternativas para vínculos auténticos

Como alternativa, Esther Perel recomendó practicar los “verbos relacionales”: curiosidad, generosidad, pedir y recibir, imaginar y poner límites. Sugirió salir de la pantalla y reencontrarse con la diferencia real. “La interdependencia saludable parte de saber que ‘puedo estar solo, pero no estoy solo. El otro está en mí, me acompaña aunque esté lejos’”.

Primer plano de una mujer de mediana edad con cabello rubio, blazer azul y collar de perlas, sentada frente a un micrófono en un estudio oscuro con estanterías
Esther Perel destaca que la falta de señales físicas y contacto cara a cara deteriora la calidad del apego en las parejas

Insistió en que “la autenticidad exige aceptar la complejidad y comprometerse con el otro más allá del placer inmediato”. Para Perel, “el desafío es no solo mantener el deseo, sino lograr encenderlo, en un contexto donde la experiencia relacional auténtica se ha vuelto más escasa y tardía”.

Considera que “quienes han amado y perdido poseen la fortaleza de quienes aceptan sus cicatrices como testimonio de haber vivido y sentido en profundidad”.

Google icon

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD