Después de la salida de Miranda!, Lolo Fuentes –para muchos el de la guitarra– se lanzó como solista. El debut llegó con LOLO y su primer adelanto "Luna de Capricornio".

-"Luna en Capricornio" es un tema un poco amoroso con un poco de electro…

-Lo compuse un día que había luna en Capricornio. Le puse el título por eso, me parecía muy significativo. De alguna manera sin darme cuenta le pegué bastante al signo, tengo amigas astrólogas que me dijeron y yo lo escribí así.

-¿Sos de mirar mucho los signos?

-No soy de mirar los signos pero sí me interesan mucho. Siempre pregunto qué signo y qué luna, sobre todo. Yo soy Leo y tengo luna en Escorpio.

-¿Es bueno o malo eso?

-Y eso es bueno y es malo. La luna en capricornio te tira para arriba y te tira para abajo, depende, te hace dubitar, digamos.

-¿Y tu tema "Ultra comunicación"?

-"Ultra comunicación" tiene una historia muy linda porque tiene mucho tiempo, es una canción que tiene como siete años. Hay muchas canciones que se compusieron hace mucho. "Ultra comunicación" se gestó junto con Brenda Asnicar, está compuesto con ella. Nos habíamos tirado buena onda en Twitter, nos conocimos y cuando vino a casa le canté una melodía y empezamos a hacer la letra. Nació ese día. Habla un poco de la ultra comunicación en la que estamos todos, conectados por Facebook, Twitter, Whatsapp. En un punto hay mucha gente que está comunicada en eso y se confunde con la realidad y estamos descomunicados desde el contacto humano. Yo siempre digo que hay que usarlo como un medio. Yo también observo a las nuevas generaciones porque me interesa mucho la música que escuchan, cómo se comunican y hay muchos chicos que tienen relaciones por Whatsapp.

-La realidad virtual…

-Entonces como que hay que mediar eso y hablar de eso es como una observación. Yo soy como un observador. También habla de las relaciones entre una chica y un chico, dos chicos, dos chicas, lo que sea: entre dos personas que tienen una relación y la incomunicación, que piensan lo mismo y lo dicen de distinta manera. O esta cosa también de las ansias que produce a veces cuando estás con alguien y le mandás un mensaje y no te lo contesta, ese manipuleo que hacemos todos. Es como una observación de eso y tratar de comunicarnos más. Me pasa mucho con gente que contacto, pero che juntémonos a tomar un té y hagámoslo real, hablemos, me gusta usarlo como un medio. La canción además tiene que ver con los valores porque mucha gente se siente valorizada a partir de la cantidad de likes que le dan, por la mirada del otro; cómo valorizarse a través de la mirada del otro no está bueno. Quizás los más chicos nacen con eso, y es tratar de agitar ese pensamiento en la cabeza.

-¿Cómo llevas vos la mirada del otro siendo ya artista con un nombre reconocido? ¿Te pesa lo que piensa el otro? 

-Después de tanto tiempo, como he estado tocando en una banda como Miranda!, la verdad que ya no tanto. Hay veces que quizás sí pero como tengo claro eso y cómo es, trato de no darle bola. Yo creo que también depende del ánimo que tengas. Si un día te levantaste medio mal, te levantás y no sabes qué ropa ponerte. Te levantas un día que estás bien y no te importa nada y salís. También lo baso más en mí mismo aunque cuando me pasa eso yo ya sé que está. Vas al espejo y te mirás y pensás: cómo estaré en la calle; te imaginas eso como la mirada del otro. Yo trato de obviarlo sabiéndolo. Igual no es que me afecta eso porque soy parte de todo. A pesar de mi edad sigo juntándome con chicos que le doblo la edad porque me interesa mucho qué piensan, qué hacen, sobre todo con músicos y la mirada del otro ya no me importa tanto. A veces me afecta sin darme cuenta. Soy parte de lo que observo. Yo de todo lo que hablo soy parte porque decir yo observo todo y la tengo re clara es una mentira.

-¿Te costó dar mucho este paso como solista?

-Fue un tiempo de aprendizaje. Fueron como cuatro años, si bien había canciones que había compuesto antes, también a ser músico, compositor, también productor desde la vista de Ezequiel. La verdad que me costó mucho, mucho esfuerzo pero estoy muy contento con el resultado. Siento que hay cosas que no confié en mi vida pero si hay algo que confío es en mis canciones. Plenamente seguro y confiado. Estoy muy contento con los resultados. Esos cuatro años valieron la pena.

-¿Tenías miedo al principio?

-No sé si tenía miedo. Yo creo que el disco de alguna manera es como la evolución natural de un músico que deja una banda como Miranda!, que tiene mucha influencia tecno pop, pero también con un tinte personal. Yo soy más guitarrista y escucho otras cosas que quizás no se escuchaba dentro del estilo que Miranda! proponía pero eso no me costó porque fue como un proceso natural.

¿Cómo eran esos comienzos cuando eras azafato?

-Sí, trabajé en Aerolíneas Argentina desde el 99 hasta 2013. Fuimos la generación que obtuvo la única conquista social desde hace mucho tiempo porque logramos –estábamos con contratos de tres meses– que nos hicieran personal permanente de planta. Mientras volaba en Aerolíneas tocaba en Miranda! Dormía tres o cuatro horas por día. Venía de La Rioja, hacía San Juan, volvía y nos íbamos a tocar a Berazategui. Al otro día, me levantaba a la mañana y me iba a Venezuela.

-¿La gente te reconocía en el avión?

-No, al principio no, pero después cuando empecé a ser reconocido, sobre todo con los grupos que iban a Bariloche de adolescentes, que hacían viaje de egresados… y nada, a mí me ponía alegre y me divertía. Me gusta mucho el humor y hacer reír al otro, entonces ya me ponía en personaje, pasos de Michael Jackson de baile e iba con la comida. Después estuve un año sin cobrar el sueldo y ya lo dejé y aposté a Miranda!. Me tiré a la pileta, confiaba ciegamente. Así como confío en lo mío, confiaba ciegamente en Miranda!

-Hoy por hoy, ¿cuál dirías que es tu sueño como solista? ¿a dónde te gustaría llegar?

-Y bueno, como Pinky y Cerebro, "conquistar el mundo". Lo que me gustaría es que la gente escuche mis canciones y llegar a la mayor cantidad. Obviamente que al haber recorrido toda Latinoamérica, haber ido a España, Estados Unidos, a la costa Este, quiero que todas las personas que ya me escucharon me escuchen, escuchen lo que tengo ahora. Yo sé que sigue siendo conocido como "la guitarra de Lolo".

-¿Te molesta un poco eso?

-No. Para nada. Porque habla de que la gente te conoce o que te compró un ticket, o compró un disco o te escuchó en una fiesta bailando. Aparte del reconocimiento, a mí me lo dicen con amor. Yo me río un rato y lo corrijo diciendo que yo soy Lolo, el de la guitarra. Es un problema de semántica. De alguna manera son las personas que te dan de comer, las que te pagan de alguna manera el sueldo, o sea que está buenísimo.

-¿Eso te exige más hoy? Porque ya tenés un nombre, sos reconocido, quizás en otro momento si no hubieras arrancado con Miranda! y te lanzabas como solista era otra la expectativa…

-Total. La exigencia la tengo desde que nací. Me autoexijo un montón. Tengo un temita con eso pero me gusta. Cuando hago las cosas mal me siento mal. No me gusta. Trato de ser lo más prolijo posible.

-¿Sos obsesivo en eso?

-Un poquito. Me gustaría ser más. Me parece que uno tiene que hacer valer la entrada que pagó el otro. Si vas a ver un show tiene que estar buenísimo. Uno tiene que esforzarse para que valga cada peso que pagaste o el disco que compraste o el tema que te bajaste. Yo con el disco en estudio estoy súper contento y el show lo estoy armando y quiero que sea de a poco lo mejor que puedo de mí. Yo tuve miles de trabajos, fui ayudante de mago, de carpintero, en cada trabajo que tenía trataba de ser lo mejor que podía ser, trataba de aprender. El otro día vino un chico para las cucarachas, yo le preguntaba cómo tiraba el veneno; me gusta saber de todo. Eso tiene que ver con una curiosidad y con algo de llevar las cosas a su máximo.

Entrevista Completa: