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El mensaje íntimo de Darío Barassi por el cumpleaños de su hija Inés: “Me costó paternar”

El actor destacó el impacto emocional del nacimiento de la menor durante una etapa difícil. El resguardo de su privacidad en las redes

Un hombre y una niña ríen en primer plano, con arena en el rostro. La niña tiene flores digitales sobre los ojos. Detrás se observan sombrillas de paja y reposeras en una playa
Darío Barassi abraza sonriente a su hija Inés mientras disfrutan de un día de playa con arena en sus rostros.
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La celebración del cumpleaños de Inés, la hija menor de Darío Barassi, se convirtió en una ventana íntima hacia la relación que el conductor mantiene con su familia. En sus redes sociales, compartió un extenso mensaje acompañado de varias fotos junto a la niña, en las que protegió su identidad cubriéndole el rostro con corazones. El texto, que rápidamente conmovió a sus seguidores, desbordaba honestidad y detalles sobre lo que Inés representa en su vida.

El mensaje de cumpleaños que dedicó a la menor no solo fue un saludo, sino un repaso emocional por los momentos más complejos y luminosos de su paternidad. El actor recordó sin rodeos que la llegada de su hija coincidió con el proceso de despedida de su propia madre, un duelo que marcó profundamente su capacidad de conectar con la niña en los primeros tiempos. “Ine llegó en un momento muy complejo de mi vida, se estaba yendo la vieja, y me costó mucho paternar”, escribió, al describir el desafío de ejercer la paternidad mientras atravesaba el dolor de la pérdida.

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Un hombre con barba y sonrisa, vestido con un buzo azul, recostado junto a una niña con pijama estampado, gorro de toalla y ojos cubiertos con corazones
Darío Barassi sonríe junto a su hija Inés, que viste un pijama estampado y un gorro de toalla, recostados en una cama.

Con el paso del tiempo, Barassi relata cómo logró superar esa barrera emocional. Después de transitar el duelo, pudo establecer un lazo fuerte y genuino con Inés, el cual define como un vínculo en crecimiento permanente. “Finalmente pude conectar con esta personita exquisita y única y desde ahí que este amor y este vínculo no paran de crecer y agigantarse a gran escala”, afirmó al sintetizar el proceso de transformación personal que vivió gracias a su hija menor.

En el mensaje, el conductor y humorista se detiene a describir la personalidad de Inés con palabras llenas de ternura y humor. La define como “un unicornio arco iris que ilumina el mundo en direcciones varias”, resaltando tanto su magnetismo como su carácter particular. No faltan las referencias a sus reacciones temperamentales o a sus momentos de canto, que el propio Barassi describe con gracia: “Cuando se calienta raja porque no la frena nada ni nadie. Y cuando canta también huí por el bien de tus tímpanos”. Esta mirada afectuosa y divertida traduce la cotidianeidad familiar en un retrato vívido y sincero.

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Un hombre y una niña sonríen a cámara en primer plano. Los ojos de la niña están cubiertos por dos corazones blancos. Fondo de restaurante
Darío Barassi abraza a su hija Inés, cuyo rostro aparece cubierto por corazones, durante la celebración de su cumpleaños en un restaurante.

Barassi remarca que no hay mejor sonrisa y carcajada que la de Inés, a quien describe como una niña poderosa, autónoma, inteligente y especial. “Tu mirada es mágica e intensa, tu piel y aroma exquisitos, sos de otro planeta enana”, agrega en un pasaje en el que la admiración por su hija se mezcla con el asombro ante su personalidad.

La relación de Darío con sus hijas y su esposa ocupa un lugar central en su vida cotidiana. En diferentes oportunidades, el conductor manifestó públicamente que su familia es su mayor orgullo y el eje sobre el cual gira su existencia. Las redes sociales se transformaron en el canal elegido para compartir imágenes y relatos de los mejores momentos familiares, siempre con un tono de respeto y cuidado por la intimidad de los suyos.

Hombre barbudo y niña con los ojos tapados por corazones blancos sacan la lengua, en un plano cercano de sus rostros
Darío Barassi y su hija Inés posan para un primer plano con las lenguas fuera, en un registro personal.

El aprendizaje, la diversión y los desafíos de la paternidad aparecen reflejados tanto en los mensajes escritos como en el registro fotográfico que Barassi comparte. En las imágenes adjuntas se observa la complicidad entre él y sus hijas: juegos, risas, abrazos y gestos espontáneos que dan cuenta de un lazo afectivo sólido. El actor no oculta las dificultades que implica el rol de padre, pero subraya el valor de esos momentos compartidos: “Me hacés bien, amo pero amo pasar tiempo con vos. Me divertís, me desafiás, me entretenés, me enseñás… la vida con vos es espectacular, morocha”.

El humor y la honestidad atraviesan todas sus expresiones públicas sobre la paternidad. Barassi reconoce que hubo un tiempo en el que le costó asumir plenamente ese rol, pero también enfatiza el esfuerzo por compensar ese comienzo difícil con un presente pleno y disfrutable: “Perdón por ese rato que no pude, pero trato de compensar con creces en este presente espectacular que nos une”.

Un hombre de barba sostiene a un bebé que duerme, envuelto en una manta blanca. El hombre yace en una cama con sábanas blancas
Darío Barassi acuna a su hija Inés, que duerme envuelta en una manta blanca, en una escena que ilustra intimidad paternal.

En cada una de sus palanras, deja en claro la centralidad de su familia. La figura de su esposa aparece mencionada como una referencia fundamental, tanto por el carácter de la madre de sus hijas como por la influencia positiva que ejerce en el hogar. La descripción de Inés incluye constantes guiños al parecido físico y de carácter que la niña heredó de ambos padres: “Tenés los ojos de la vieja y eso me llena de ternura y melancolía. Sos muy parecida físicamente a este gordo pero mucho más linda y tenés el carácter espectacular de tu madre”.

La gratitud y el compromiso hacia su familia se evidencian en la forma en que habla de sus hijas. Para él, el tiempo compartido con ellas es un regalo invaluable y una fuente de aprendizaje constante. La admiración hacia Inés y la certeza de que no tiene límites ni techo se transforman en una suerte de declaración de fe en el futuro de su hija: “No tenés techo ni límite Inés María, el mundo es tuyo, lo tenés comiendo de la palma de tu mano. No es riesgoso, porque sos puro corazón”.

Hombre barbudo con camiseta clara abraza a bebé de cabello oscuro con camiseta blanca. Ambos sonríen. Ojos de la bebé con corazones blancos
El actor y conductor Darío Barassi abraza a su hija Inés, quien sonríe, con los rostros cercanos en un ambiente doméstico.

En su relato, también expresa la importancia del pasado familiar, especialmente la huella que dejó su madre en la historia personal y en la identidad de sus hijas. La evocación de los “ojos de la vieja” en Inés funciona como un puente entre generaciones y como un gesto de ternura hacia sus raíces.

En el mensaje de cumpleaños a Inés, el conductor se despide asegurando que la vida junto a ella es un regalo cotidiano. Expresa su amor una y otra vez y concluye que prefiere dejar de escribir para disfrutar ese tiempo juntos: “Dejo de escribir y me voy a estar con vos. Regalito que me hago. Feliz cumple”.

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