La furia de Gladys la Bomba Tucumana contra Gran Hermano: “Pasé mucha hambre y en vez de bajar de peso, engordé”

La cantante habló en Intrusos de su paso por la casa más famosa y apuntó contra sus excompañeros y los analistas del reality

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La cantante de cumbia estuvo dentro de la casa de Gran Hermano durante unas semanas y tras su salida aseguró no sentirse cuidada por los panelistas (Video: Intrusos-América TV)

Gladys la Bomba Tucumana estuvo dentro de la casa de Gran Hermano Generación Dorada (Telefe) y el 31 de mayo tomó la decisión de abandonar el reality por voluntad propia. Tras su salida, la cantante de “Pollera Amarilla” no volvió a formar parte del mundo Gran Hermano. Meses después, se sentó frente a las cámaras de Intrusos (América TV) para hablar de lo que vivió adentro y afuera de la casa.

Cuando le preguntaron si se había sentido cuidada y contenida, arrancó con matices: “Todo bien con ellos, con el formato, con Gran Hermano”. Pero enseguida fue al punto: “La gente que está ahí adentro es gente asquerosa, la verdad”.

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Sobre los panelistas que la recibieron al salir, fue igual de directa. “Los panelistas que te reciben cuando vos salís de estar encerrado casi dos meses, te tratan mal. Y eso es verdad, es indiscutible”, aseguró la cantante de cumbia. Y señaló que no solo le pasó a ella: “Cuando salió Andrea también noté que no la trataron muy bien, como si fuésemos que está sentado en el sillón de los acusados”. Y aclaró que esas personas le resultaban completamente desconocidas: “No sé ni cómo se llaman, capaz que vos la conoces a la santiagueña, porque habla parecido a mí, habla en un idioma que se parece al tucumano”.

Cuando el cronista le planteó que había sentido que le faltaron el respeto, respondió: “Claramente. En ningún momento me creí nadie, porque yo acepté las reglas del juego, que ahí era una persona cualquiera. Soy una persona cualquiera, nada más que soy una artista. Soy una figura del país, pero eso es afuera. Adentro yo tenía que ser como todas, me tenía que bancar que me digan chu... esto, vení acá”.

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La cantante decidió irse de la competencia. Al subirse a la puerta giratoria, la polémica jugadora hizo su aparición (Video: Gran Hermano Generación Dorada/ Telefe)

Sobre su salida, no dejó dudas: “Por eso me fui. Si no, yo me hubiese quedado. Me quedo hasta el final y no me saca nadie de ahí”. Y lanzó una comparación con Sol: “Sol vendría a ser un poroto al lado mío. Pero lamentablemente para la gente, todo lo que viene de mí es feo. Si yo hubiese estado haciendo hoy lo que hace Sol, ay, Dios mío”.

Ante la pregunta de si la hubiesen cancelado, respondió: “Estaría cancelada. En otras personas no sé por qué les pasa eso conmigo. No les gusta que yo diga las cosas, que sea natural, original, sincera, porque soy una señora grande, porque ya pasé de todo en mi vida”.

El episodio con Tamara Paganini fue uno de los que más la afectó. “Me dolió que Tamara Paganini me pusiera acá al lado y me dijera chúp..., ya sabes qué, vení acá. Se puede jugar sucio como ellos juegan, sucio todo el tiempo, pero ya irse a esos extremos yo no tengo por qué soportar eso”.

También recordó que la acusaron de “chorra” delante de millones de cámaras. “La otra señora de allá: ‘Y bueno, pero has ido a buscar macho’. ¿Cómo, señora? Yo estaba haciendo tele y estaba jugando. Por algo me invitaron”.

Primer plano de Gladys La Bomba Tucumana sonriendo. Tiene el cabello rubio platinado recogido, un piercing en la nariz y anillos en los dedos. Viste una prenda blanca
Gladys La Bomba Tucumana sonríe mientras enfrenta la atención mediática tras las críticas generadas por su singular método al cocinar, que se viralizó en redes sociales. (Captura de Gran Hermano Generación Dorada)

Sobre las condiciones dentro de la casa, admitió: “Soporté hambre, pasé mucho, mucha hambre y en vez de bajar de peso, engordé y no sé por qué. Bueno, debe ser porque comía polenta todos los días. Vos si entras ahí sabes que puede suceder eso. No me quejo de eso”.

“Me hubiese gustado estar un poco más preparada y te puedo asegurar que todavía estaría ahí y los sacaría a todos”, dijo. Y fue contundente sobre lo que aprendió del formato: “Ahí hay que jugar sucio, hay que ser malo, hay que ser atrevido, hay que ser ladrón, hay que ser todo lo más feo de este mundo hay que ser para estar en Gran Hermano. Y a la gente le encanta eso”.

Ante la pregunta de si se arrepentía, respondió: “No, para nada. Me encantó la experiencia porque me demostré a mí misma que soy buena gente. No soy una mala leche, no soy una ladrona, no soy una mentirosa, no soy una desleal, como toda la gente que está ahí“.

Sobre la posibilidad de volver como analista para enfrentar a quienes la trataron mal —entre ellas Ana Laura y Eugenia—, dijo: “Sí, invítenme cuando quieran. Por favor, este Santiago del Moro, invítame cuando quieran”. Y cerró con un reclamo directo: “A toda la gente que está encerrada en la casa después le dan laburo, ¿por qué no me dieron a mí?

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