Al menos 1 de cada 10 fraudes es cometido por una identidad sintética: qué se sabe de esta modalidad

América Latina concentra el 48,3% de los fraudes con identidades sintéticas, la cifra más alta a nivel mundial

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Cabeza robótica de circuitos con huella dactilar luminosa. Ventanas digitales flotantes alertan "Identidad Sintética Detectada", fraude, aplicaciones falsas y muestran un globo.
El fraude de identidad sintética ya representa el 11% de los casos globales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El informe más reciente de LexisNexis Risk Solutions reveló que al menos uno de cada diez fraudes registrados en el mundo durante 2025 fue cometido mediante una identidad sintética, una modalidad en pleno crecimiento que desafía los sistemas tradicionales de detección y pone en alerta a empresas y consumidores.

El documento, elaborado tras analizar más de 116.000 millones de transacciones digitales a través de la red LexisNexis Digital Identity Network, muestra cómo los ciberdelincuentes han perfeccionado sus métodos y priorizan el uso de identidades falsas creadas a partir de datos robados.

El auge global de la identidad sintética

De acuerdo con el informe, fraude de identidad sintética aumentó ocho veces en el último año, representando ya el 11% de los casos globales y consolidándose como la modalidad de fraude de mayor crecimiento. Este tipo de delito consiste en la combinación de diferentes atributos personales —como nombres, números de identificación y direcciones— para crear una identidad ficticia capaz de sortear los controles de verificación en plataformas digitales.

Vista lateral de una figura humana digital de puntos y líneas azules interactuando con tres monitores de computadora que muestran gráficos, datos y un "PERFIL FALSO".
Los bots maliciosos ahora imitan movimientos humanos y dificultan la detección de fraudes digitales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Asimismo, se detalla que América Latina concentra el 48,3% de los casos de fraude de identidad sintética, muy por encima de otras regiones, mientras que Europa, Medio Oriente y África muestran una prevalencia mayor del fraude de primera persona. El atractivo de esta tendencia radica en la posibilidad de operar durante meses sin ser detectados, ya que no existe una víctima directa que denuncie el uso indebido de sus datos.

Bots avanzados y apropiación de cuentas

La sofisticación de los ataques se refleja también en el uso creciente de bots y agentes automatizados. El tráfico de este tipo de agentes creció un 450% entre enero y diciembre de 2025, afectando especialmente los pagos con tarjeta y los inicios de sesión en sitios de juegos y apuestas. Aunque no siempre tienen una intención maliciosa, estos agentes dificultan la identificación de fraudes al sumar una tercera categoría de interacción digital, junto a las transacciones humanas genuinas y los bots tradicionales.

El reporte destaca que los bots maliciosos ya logran imitar con precisión los movimientos y acciones humanas en pantallas de inicio de sesión, engañando incluso a las herramientas más modernas de detección conductual.

Durante 2025, los ataques de bots aumentaron un 59%, con picos especialmente altos en marzo, abril y agosto. Este fenómeno se suma al incremento del 64% en los ataques de fraude en comercio electrónico y al 216% de crecimiento en los intentos de apropiación de cuentas, especialmente en sectores como juegos online y apuestas.

Una cabeza de perfil hecha de líneas y puntos luminosos emite datos hacia manos de alambre que sostienen una tarjeta de crédito brillante sobre un fondo oscuro.
Los ataques de bots aumentaron un 59% en 2025, con picos durante marzo, abril y agosto. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El fraude de primera persona sigue liderando, pero cambian las tácticas

Pese al avance de las identidades sintéticas, el fraude de primera persona sigue siendo la forma más reportada a nivel global, representando el 38,3% de los casos. Esta variante ocurre cuando un cliente genuino engaña a una organización para obtener algún beneficio ilícito. En Europa, Medio Oriente y África, este tipo de fraude supera el 50% de los reportes, mientras que en América Latina su peso resulta menor frente al avance de las identidades sintéticas.

Stephen Topliss, vicepresidente de fraude e identidad, explicó que “el fraude evoluciona rápidamente gracias a la innovación digital”, y advirtió que las redes cibercriminales “escalan la automatización, cambian de táctica y buscan cualquier debilidad disponible a lo largo del recorrido digital del cliente”. Topliss señaló que el desarrollo de bots avanzados y herramientas de inteligencia artificial facilita que los atacantes imiten el comportamiento humano y prueben defensas con una velocidad y precisión inéditas.

Desafíos para la detección y tendencias regionales

El informe también resalta que los patrones de fraude varían según la región. Norteamérica registró picos periódicos de fraude en comercio electrónico, mientras que Asia-Pacífico observó un alza en los ataques a navegadores de escritorio.

Imagen digital de una cabeza luminosa y manos cibernéticas sobre un teclado, rodeadas de pantallas con gráficos y alertas rojas de fraude de identidad sintética.
El 38,3% de los fraudes reportados a nivel global corresponde a clientes genuinos que engañan a las empresas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En Europa, Medio Oriente y África, la tasa de apropiación de cuentas creció un 27% interanual, asociada a intentos de vulnerar sistemas de autenticación en servicios digitales. En América Latina, la expansión de los servicios digitales y la regulación de los juegos online impulsaron la prevalencia del fraude de identidad sintética.

La investigación concluye que “las organizaciones deben prepararse para un futuro donde tanto usuarios legítimos como atacantes dependerán de agentes automáticos para interactuar en línea”. El reporte remarca que la colaboración intersectorial y el intercambio de inteligencia digital serán claves para distinguir entre humanos, bots y agentes, y para proteger la confianza en la economía digital.