“Voy a matar a todos”: la amenaza a dos docentes en un colegio de Berisso

El mensaje incluía la imagen de un arma dentro de una mochila y motivó la activación de medidas preventivas en el Colegio Basiliano

La Escuela Nuestra Señora del Perpetuo Socorro quedó bajo alerta luego de la difusión de un mensaje intimidatorio
La Escuela Nuestra Señora del Perpetuo Socorro quedó bajo alerta luego de la difusión de un mensaje intimidatorio
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Durante el miércoles, una amenaza contra dos docentes empezó a generar preocupación en el Colegio Basiliano de Berisso. “Voy a matar a todos”, advertía el mensaje difundido que incluía una imagen de un arma dentro de una mochila.

El episodio ocurrió el miércoles y comenzó a circular mediante una captura de pantalla de un estado de Whatsapp. El episodio derivó en la intervención de la Justicia y la activación de medidas preventivas en la Escuela Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.

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Según informó 0221, el mensaje también decía: “Voy a ir primero por Ana y luego por la profesora de Ambiente”. La identidad de la persona que realizó la publicación todavía no fue establecida.

La investigación fue caratulada como “amenazas”, una figura prevista en el artículo 149 bis del Código Penal. La norma sanciona a quien amenace a otra persona con causarle un daño que constituya un delito, con el propósito de alarmarla o amedrentarla. Quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción N.º11, conducida por el fiscal Álvaro Garganta.

Entre las hipótesis bajo análisis aparece la posibilidad de que la publicación haya sido elaborada con inteligencia artificial, aunque esa línea todavía debe ser corroborada mediante las pericias correspondientes.

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La difusión de mensajes intimidatorios en redes sociales o aplicaciones de mensajería plantea una dificultad adicional para las investigaciones: los contenidos pueden replicarse con rapidez, circular fuera de contexto o utilizar perfiles anónimos. Por eso, la identificación de la cuenta y la preservación de las pruebas digitales son pasos centrales para reconstruir lo ocurrido.

Mientras avanza la pesquisa, desde la institución educativa se activó el plan de prevención de riesgos. El objetivo es resguardar a docentes, estudiantes y familias ante una situación que alteró el funcionamiento habitual de la escuela.

Vista de un aula de colegio vacía con filas de pupitres y sillas de madera, un pizarrón verde al frente, ventanas grandes y una puerta de madera.
La Justicia investiga la publicación y busca identificar a la persona que amenazó a docentes del colegio (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Dirección General de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires difundió este año orientaciones para actuar frente a mensajes amenazantes y situaciones que involucren armas en instituciones educativas.

Ante la detección de una amenaza, las pautas establecen que estudiantes, docentes y auxiliares deben avisar de inmediato a las autoridades escolares, mantener la calma y seguir las indicaciones que se dispongan. A su vez, los equipos directivos deben comunicar el caso a las instancias de inspección para recibir orientación y activar las intervenciones necesarias.

El protocolo también recomienda no viralizar los mensajes, ya que su reproducción puede ampliar el temor dentro de la comunidad educativa y alentar nuevas intimidaciones. En paralelo, se prevé el trabajo de equipos de orientación y supervisión, además de las actuaciones judiciales que correspondan.

Las medidas incluyen instancias de diálogo con estudiantes, familias y docentes para abordar el impacto institucional del hecho y reforzar los acuerdos de convivencia. En los casos en que exista una amenaza concreta o referencias a armas, se prioriza la protección de las personas y la articulación con los organismos de seguridad y justicia.

El caso de Berisso se suma a otros episodios que durante este año generaron preocupación en establecimientos educativos de la región. En abril, la Escuela Nuestra Señora de Luján, de La Plata, quedó bajo investigación luego de una sucesión de mensajes intimidatorios que involucraron a estudiantes de distintos cursos.

La denuncia se produjo después de que las familias advirtieran expresiones que aludían a un posible ataque dentro del colegio. La situación ocurrió en un contexto ya atravesado por otros dos hechos recientes: días antes había aparecido una advertencia escrita sobre un supuesto tiroteo y, posteriormente, un alumno asistió a la institución con dos armas de utilería.

La causa quedó en manos de la Fiscalía de Menores, a cargo de Carmen Ibarra. Como parte de las medidas adoptadas, la escuela realizó las denuncias correspondientes, informó a las autoridades de inspección y convocó a las familias de los estudiantes señalados.

Además, el establecimiento dispuso controles preventivos en el ingreso al nivel secundario, con exhibición de mochilas y pertenencias, y anunció que la situación sería abordada dentro de las aulas mediante actividades con los cursos. También se resolvió que los alumnos involucrados no concurrieran temporalmente a la institución.

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