
Felipe Pettinato enfrenta hoy lunes la segunda audiencia del juicio en su contra por la muerte de su neurólogo, Melchor Rodrigo, ocurrida en un incendio en su departamento de Belgrano el 16 de mayo de 2022.
Pettinato está acusado ante el Tribunal Oral N°14 de causar el incendio que le costó la vida a Rodrigo. El cuerpo del médico, según determinó la autopsia, resultó quemado en un 90%.
El delito planteado por el fiscal acusador Fernando Klappenbach y la querella a cargo de Delia Muzio, la madre de Rodrigo, es el de estrago doloso seguido de muerte. Es la misma calificación que se aplicó originalmente al grupo Callejeros en la investigación de la tragedia de Cromañón. Si el streamer e imitador de Michael Jackson es hallado culpable, podrá ser condenado de 8 a 20 años de prisión.
En la jornada de hoy, se esperan varios testimonios de vecinos del departamento de Belgrano que estaban presentes en la madrugada del incendio, así como de los médicos legistas que intervinieron al comienzo del caso.
Pettinato se negó a declarar en la jornada anterior, en donde la madre de Rodrigo, de 81 años, dio varios detalles del vínculo entre el acusado y su hijo. Aseguró que Pettinato “tenía una obsesión con mi hijo”.
El tercer testigo de la jornada tomó su lugar ante la webcam para declarar ante el Tribunal N°14, con las preguntas del fiscal Klappenbach.
“Estaba cenando con una amiga. Empezamos a escuchar gritos. Pedía ayuda la persona, o, por lo menos, esa fue la sensación que me dio. El primer instinto fue pensar que ocurría un robo. Me acerqué y lo encontré al señor Pettinato. Vi al departamento con la puerta abierta. Ya había humo, fuego, estaba todo a oscuras. Lo vi muy alterado, pidiendo ayuda. Dijo que había un amigo, una persona adentro”, comenzó.
“Intenté extinguir el fuego, la manguera no estaba presurizada. Me metí adentro, ya que había una persona. Se puso borroso, ya que había inhalado mucho humo. Me acompañó un policía para tomar aire y me crucé a los bomberos. Luego, le di una mano a la Policía para evacuar a la gente”, continuó.
“Lo conozco a Felipe, era vecino, no hacía mucho que vivía en el edificio, era un edificio muy grande”, afirmó la segunda testigo de la jornada, una mujer que usa audífonos para mejorar su audición, vecina histórica del espacio de la calle Aguilar. La mujer, ama de casa, vivía con su hija en el piso 21, bajo Felipe Pettinato. Afirmó que encontró al acusado tras el comienzo del incendio y lo ayudó a salir a la calle.
“Lo veo a Felipe corriendo. Me dice: ‘Hay un incendio en mi departamento. Tengo que ayudar a mi amigo’. Lo agarré a Felipe de los hombros porque no entendía la situación. Vi que estaba en medias, no estaba calzado. Le pregunté si se sentía bien, me dijo que tenía molestias en la garganta. Pensé que había tragado humo”. Su hija, que llevaba en la otra mano, ya había estallado en llanto.
“Le dije: ‘Te voy a tomar la mano y vamos a llegar hasta planta baja’. Por suerte, me hizo caso. Me crucé a los bomberos. No reparé demasiado. Sabía que tenía que bajar y punto. En planta baja, nos soltamos la mano. No reparé más en Felipe”.
Otros vecinos, según su relato, le aseguraron que Pettinato “intentó bajar un matafuego”.

Ya en la calle, la testigo se encontró con Alberto Crescenti, jefe del SAME: “Me dijo que lo habían trasladado a Felipe al hospital Pirovano. Ahí me entero que había una persona fallecida”. “Ayuden a mi amigo”, gritaba Pettinato, según su relato.
“Yo tenía conocimiento de que Felipe era un paciente psiquiátrico, no sabía si tenía un brote, tuve entrenamiento en primeros auxilios, te indican tomar de los hombros a la persona y hacer contacto visual. Es lo que hice", aseveró. “No recuerdo qué dijo o no Felipe”, dijo al ser consultada por el fiscal Klappenbach: “Estaba abocada a mi hija y a lo que tenía que hacer”. Su limitación auditiva, aseguró, doblaba el desafío y era un motivo de angustia.
La distancia en el tiempo volvió a ser un problema. El abogado querellante Alejandro Drago le recordó su declaración en la causa. “Mi amigo, el cigarrillo”, asegura que dijo Felipe en su encuentro. “Es así, lo ratifico”, afirmó la vecina. Luego, según el mismo relato en la causa, le manifestó la frase sobre el cigarrillo al jefe del SAME. Felipe, afirmó, “estaba excitado motrizmente”.

La distancia en el tiempo, con un juicio realizado cuatro años después del hecho, se volvió un factor de polémica en el testimonio del vecino. El fiscal Klappenbach le recordó al vecino su declaración en el expediente, realizada días después del incendio. Allí, se encuentra un fragmento. El fiscal le recordó que, en esa declaración realizada casi cuatro años atrás, aseguró que una de las personas que se cruzó le aseguró: “Me mandé la cagada porque encendí el pucho. La culpa es mía”. El dicho no pudo ser atribuído a Felipe Pettinato.
El testigo, a pesar de haber firmado esa declaración, dijo no reconocer su propio testimonio. Luego, la querella le preguntó por otro fragmento de aquella declaración, donde una de las dos personas le daba órdenes a otra en medio del caos. “Hoy no lo recuerdo claramente, para decir qué decía y qué no decía”. También, oyó a una de estas personas gritar: “Llamen a los bomberos”.
Luego, afirmó, “los vi en el carro de bomberos, mientras recibían oxígeno”. En el expediente, el testigo declaró que varios vecinos le indicaron que Pettinato y Rodrigo habían bajado y subido las escaleras del edificio en varias ocasiones en el día previo al incendio.


“Fue después de las 11:30. Me fui a acostar, escucho una explosión y veo una lengua de fuego que baja por el dormitorio de mi vivienda. Yo estoy justo abajo. Escucho un grito desgarrador que no pudo haber durado más de 5, 7 segundos. Subo y voy por las escaleras al piso de arriba”, aseveró el vecino, un hombre que se dedica al service técnico ante las preguntas del fiscal Klappenbach: “El grito no decía nada audible, solo un grito”.
“Cuando subo las escaleras, me encuentro en la puerta del 22F con dos personas jovenes que intentan entrar”, entre ellos, una chica, continuó: “Una estaba a los gritos. Otra, en estado muy somnoliento”. El testigo no pudo identificar a estas dos personas.
“Yo les digo: ‘No entren. Esperen que voy a cortar la luz y el gas’... Mi percepción era que intentaban entrar al departamento, que estaba en llamas” El piso 22, afirmó, estaba completamente a oscuras.
Así, el vecino corrió al sótano y cortó la luz y el gas del departamento de Pettinato en el tablero del edificio. Los bomberos de la Policía de la Ciudad llegó poco después. “No me permitieron ingresar. Me tomaron los datos. Después me pidieron que los acompañara para hacer la revisión en el departamento. Vi a la persona que estaba fallecida dentro del departamento: estaba de frente al ingreso de la casa. Tengo, casi, la certeza de que miraba la puerta. Estaba en la mitad del living”.
Sobre las dos personas que encontró, “uno claramente estaba shockeado, percibí que estaban involucrados, no lo sé ni podría especular con eso”. La defensa de Felipe desistió de interrogar al testigo, que no pudo determinar si una de las dos personas que se cruzó, efectivamente, era el acusado.
El Tribunal N°14, integrado por los jueces Enrique Gamboa, Gabriel Vega y Gustavo Valle, dio inicio a la jornada. La querella y la defensa, por su parte, desistieron de los testimonios de un médico forense del caso y un perito de parte de la querella, así como de un médico legista, cuyos relatos podrán ser incorporados por lectura.
Sin embargo, un cuarto forense citado en la fecha dará su testimonio.
Poco después, un vecino de Pettinato en el departamento de la calle Aguilar, que vivía en el piso 21, justo debajo del acusado, comenzó su testimonio sobre la madrugada del incendio.




