Libros de Borges y obras de Marx: el proyecto que enseña literatura y filosofía en la cárcel de Florencio Varela

Desde 2010, el abogado Alberto Sarlo brinda talleres en el pabellón Nº 4 de la Unidad de Máxima Seguridad, donde fundó una editorial, alfabetiza y también enseña boxeo

Guardar
Google icon
Alberto Sarlo proyecto pabellón 4
“Esto es un trabajo comunitario: el 90 % de esos libros, esos cuentos y ese esfuerzo lo pusieron ellos" (@cuenterosyverseros)

Jorge Luis Borges, Roberto Arlt como también Immanuel Kant y Karl Marx son algunos de los tantos nombres que se estudian, indagan y dejan pensando a los hombres del Pabellón 4 de la Unidad de Máxima Seguridad N° 23, de Florencio Varela. Allí, Alberto Sarlo -abogado de La Plata especialista en seguros-, fundó en 2010 la editorial Cuenteros, verseros y poetas y, de manera independiente y sin ningún tipo de apoyo, alfabetiza y enseña filosofía, literatura y boxeo a los detenidos.

La idea surgió del deseo: “Quería que los más marginados tengan acceso al pensamiento critico, y mi concepto para ello es la lectura. Por eso fundamos la ‘editorial cartonera’ (por las tapas de los libros que hacen de manera artesanal con cartón) dentro de un pabellón donde mandan a los más peligrosos y marginales, según la jerga carcelaria. Aquí hacemos todo el trabajo. En estos lugares que pasa todo lo horrible que pueden suponer, pero es peor de lo que suponen”, le dice a Infobae pocos minutos después de salir de los dos pabellones donde él comparte enseñanzas con sus 57 “alumnos y maestros, porque también me enseñan”.

PUBLICIDAD

Ese espacio dentro del penal de máxima seguridad, Sarlo no se sube a la imagen salvador de almas sino a la de una persona que desea ayudar y puso todo de sí -incluso económicamente- para lograrlo a través de lo que más lo apasiona: los textos de los escritores y filósofos más importantes.

Esto es un trabajo comunitario: el 90 % de esos libros, esos cuentos y ese esfuerzo, lo pusieron ellos. Yo pongo buena onda, energía y soy un gran lector con cinco novelas publicadas y no sé si soy bueno”.

PUBLICIDAD

Alberto Sarlo proyecto pabellón 4
Algunos de los libros "cartoneros" -por sus tapas de cartón-que publicaron los alumnos de Sarlo (@cuenterosyverseros)

El proyecto

Enseñar filosofía, literatura y boxeo en una cárcel no es tan difícil. Alfabetizar y coordinar que analfabetos funcionales escriban centenares de cuentos y poesías, tampoco. Publicar más de veintiocho mil libros que se regalaron en el conurbano, mucho menos. Organizar cinco concursos nacionales carcelarios y hacerlo en forma autogestiva sin aceptar donaciones de ninguna persona física, ni jurídica, es sencillo si estás dispuesto a sacrifcarte patrimonialmente. Lo difícil no está en enseñar, ni en dar. Lo arduo, lo complejo, lo peligroso, es hacer territorio, hacer comunidad. Este último camino es el que elegí, el que disfruto y el que padezco”.

Esas palabras son las que abren el prólogo de “Espectros del pabellón, el hedor de la tortura”, el ultimo libro de Alberto Sarlo. El libro lo escribió durante 2020 y allí cuenta cómo se vive en una cárcel de Buenos Aires y todo lo que él y los presos padecieron en los casi 12 años del proyecto, desde maltrato de los ciertos guardias, cambios de pabellón a algunos internos que se convirtieron en buenos escritores, hasta un dramático motín. El ejemplar fue editado en México, Chile, Perú, Uruguay, Ecuador y Brasil, y traducido al inglés y al portugués.

Sarlo recuerda que cuando llegó al penal, solo cinco reclusos se sumaron a la idea que encaró en solitario. Hoy participa todo el pabellón y llevan publicados más de 14 libros y 3 fanzines. Cada edición tuvo dos mil ejemplares, lo que representa 32 mil libros en 10 años, donados a comedores de Quilmes, Florencio Varela y a la Cárcel de Mujeres de Olmos, entre otros lugares.

En el Pabellón 4, que tiene un documental de Diego Gachassin, habitan los presos considerados más peligrosos. La mayoría, condenados por delitos graves que van desde un robo a mano armada hasta dos homicidios, con penas que superan los 20 años. Y en ellos pensó Sarlo no para “reinsertarlos” en la sociedad ya que asumen que “siempre estuvieron al margen, hay que insertarlos por primera vez”.

Alberto Sarlo proyecto pabellón 4
Alberto Sarlo: "El resultado del proyecto está a la vista: en este pabellón no hay drogas ni facas" (@cuenterosyverseros)

Dice que su trabajo no pasa por rehabilitar a alguien, solo contagia el amor a la lectura en personas que cuando llegaron apenas sabían escribir y que hoy “son poetas y buenos escritores”.

En sus inicios estuvo seis meses enseñando en el área educación, “pero cuando me di cuenta de cómo venía la mano, y que eran pocas las posibilidades de que todos los presos lleguen hasta allí, los propios compañeros me invitaron a pasar al pabellón. Logré convencer al director de estar ahí. Lo principal y lo básico es la alfabetización que la realizan los propios compañeros que enseñan y a partir de ahí surge escribir”, señala con orgullo.

Alberto Sarlo proyecto pabellón 4
En la biblioteca Rodolfo Walsh del Pabellón 4 hay unos mil libros que llevó el propio Sarlo. "Una vez pedí donaciones y mandaron libros de recetas de cocina y autoayuda. Yo busco grandes autores" (@cuenterosyverseros)

El abogado da datos estadísticos oficiales de la Procuración Penitenciaria de la Nación: “El promedio mundial es de 144 presos cada 100 mil habitantes (otros estudios hablan de 166 cada 100 mil habitantes), mientras que en Provincia de Buenos Aires el promedio al año 2020 es de 320 presos cada 100 mil habitantes, mucho más que el doble de lo establecido en el mundo. Más del 60 % de los presos son procesados, o sea no tienen condena firme. Esas personas son inocentes según el artículo 18 de la Constitución Nacional, pese a ello pueden pasar más de siete, ocho, nueve años o más con prisión preventiva para luego ser liberados por inocencia o por haber estado más tiempo presos que lo que dictamina la sentencia definitiva”, afirma.

Alberto Sarlo proyecto pabellón 4
Una de las clases de filosofía en el pabellón 4 del penal de Florencio Varela (@cuenterosyverseros)

Para cerrar, da un ejemplo de lo que los libros y la enseñanza lograron entre los internos: “La educación es una experiencia de iguales y debe ser emancipatoria, de lo contrario nos transformamos en reproductores de contenidos. El resultado está a la vista: en este pabellón no hay facas ni drogas”.

SEGUIR LEYENDO:

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Últimas Noticias

Tragedia en Salta: trasladaron a uno de los sobrevivientes intoxicado con gases en una tubería cloacal

Leonardo Méndez integraba el grupo de trabajadores afectados por inhalación de gases tóxicos en Rivadavia Banda Sur, donde fallecieron dos operarios y otro resultó herido

Tragedia en Salta: trasladaron a uno de los sobrevivientes intoxicado con gases en una tubería cloacal

La transformación de la infancia en la pintura occidental: por qué los bebés y niños tienen rasgos severos y parecen ancianos pequeños

No son errores ni deficiencias de los artistas, que las infancias sean representadas de una manera extraña en la Edad Media obedece a una razón: la infuencia religiosa y la representatividad del niño Jesús, el único bebé importante. Por eso, el modelo debía transmitir autoridad y conocimiento. La transición hacia los cuadros que enseñan bebés cargados de dulzura e inocencia

La transformación de la infancia en la pintura occidental: por qué los bebés y niños tienen rasgos severos y parecen ancianos pequeños

El esquema ponzi montado por “nenes bien” del conurbano: cripto, dólares y 200 víctimas en todo el país

A través de una supuesta “academia de negocios”, la banda prometía ganancias extraordinarias con activos inexistentes

El esquema ponzi montado por “nenes bien” del conurbano: cripto, dólares y 200 víctimas en todo el país

Adriana Varela: del rock al padrinazgo del Polaco Goyeneche y el inolvidable apodo que le dio Cacho Castaña

La vida de una artista que cambió de rumbo gracias a dos voces esenciales del tango rioplatense. Amistades, canciones emblemáticas y un mote que esconde una historia especial. La prestigiosa cantante hoy cumple 74 años

Adriana Varela: del rock al padrinazgo del Polaco Goyeneche y el inolvidable apodo que le dio Cacho Castaña

El mayor experto en figuritas habla sobre la pasión de coleccionar: “Hoy la esencia es la misma, pero hay una cambio en la mirada”

Rafael Bitrán empezó a juntarlas casi sin planearlo y terminó por publicar tres libros y reunir un acervo de miles y miles de figuritas hechas en Argentina desde el 1900. Dice que lo que más disfruta es la búsqueda de aquellas imágenes antiguas que “traen del pasado algo que está un poco perdido”, el descubrimiento arqueológico detrás de cada una. Y profundiza en los detalles de un hobby que condensa la sorpresa, la búsqueda y la socialización dentro de un pequeño sobre

El mayor experto en figuritas habla sobre la pasión de coleccionar: “Hoy la esencia es la misma, pero hay una cambio en la mirada”