Una estudiante de arquitectura compartió dos fotos de Pelusa en Twitter y pronto se viralizaron. Desde el gobierno local aseguran que “está bien de salud y será trasladada”.
Una estudiante de arquitectura compartió dos fotos de Pelusa en Twitter y pronto se viralizaron. Desde el gobierno local aseguran que “está bien de salud y será trasladada”.

El paso del tiempo y las secuelas de los 50 años en cautiverio son evidentes en Pelusa. Por eso mismo es tan importante que pueda pasar sus años finales lejos de los barrotes de hierro que vio como único paisaje, tan lejos del lugar que la naturaleza decidió para su especie.

Apenas iniciado marzo, Infobae habló con el subsecretario de Gestión Ambiental de La Plata (cartera a la que corresponde el zoológico) para saber cuál era el estado de salud de la elefanta y en qué etapa estaba su traslado. La respuesta fue: Pelusa sería trasladada a un santuario de elefantes antes de este otoño. La estación comenzó, pese al alargue que regala el verano, y se cuentan los días para que finalmente sea llevada a vivir a un santuario de elefantes de Brasil.

En la tarde de este miércoles, en tiempo de descuento para el ansiado viaje, se viralizaron dos fotos en las que se ve a Pelusa casi sin músculos y agotada. "Hay que entender que es un animal adulto, que está entrando en la vejez y que ha sido descuidado por muchos años. Es un animal que vivió mucho tiempo en un espacio reducido y que no está acostumbrada a caminar", dijo Germán Larrán, subsecretario de Gestión Ambiental de La Plata.

Quitando la alarma que esas imágenes generaron y bajando la preocupación por la salud de Pelusa y el riesgo de permanecer en el zoo de La Plata, Larrán confirmó que su traslado está en la etapa final: "Se ha curado, no de su enfermedad, pero sí de las lastimaduras que tenía en las patas y está mucho mejor anímicamente".

Respecto a las fotos difundidas sostuvo que se trata de un "mal ángulo". "Pelusa no camina lo suficiente como para fortalecerse y además tiene un inconveniente: no duerme acostada, no se anima a acostarse. En la foto está descansando y tiene las patas traseras en posición de apoyo", remarcó.

Además, hizo un paralelo con el desgaste físico en las personas: "Su cuerpo  y músculos son como el de alguien de 75 años".

Pelusa llegó al zoológico de La Plata en 1968 cuando tenía apenas 2 años.
Pelusa llegó al zoológico de La Plata en 1968 cuando tenía apenas 2 años.

Despejando todas las dudas sobre su traslado insistió en que está muy bien cuidada y alimentada. "Le hicimos radiografías que antes no le habían hecho y análisis de sangre. Está todo bien y está siendo atendida por un equipo de veterinarios y cuidadores 18 horas de las 24 del día. Y te adelanto algo: este viernes llegará una cuidadora de Tennessee que viene especialmente para dedicarse a ella".

Lo que le espera a Pelusa, tras la llegada de la cuidadora especializada en elefantes, es un entrenamiento para que aprenda a meterse sola en la caja que la trasladará por tierra a su nuevo hogar, el Santuario de Elefantes de Mato Grosso en Brasil.

Pelusa llegó al zoológico de La Plata en 1968 cuando tenía apenas 2 años. Fue parte de un proyecto de intercambio de especies y desde entonces vive en el mismo recinto.

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