Nuevamente, la avenida Avellaneda en el barrio porteño de Flores se convirtió en un escenario de tensión y conflicto entre manteros y las fuerzas de seguridad. A pesar de los controles policiales y las reiteradas quejas de los comerciantes, la venta callejera se instaló nuevamente en la zona.

Los vecinos y los comercios ya venían reclamando la situación desde hace dos meses. Y en vísperas a las fiestas de navidad y año nuevo, un período propicio para un mayor número de ventas, el número de denuncias se incrementó.

De acuerdo a las advertencias de la gente, la imagen se extiende hasta los barrios de Once y Caballito. Tal como ocurre en algunos puntos de la Ciudad, los vendedores ambulantes regresaron pese a no contar con el permiso. La principal razón que esgrimen es la falta de trabajo.

Omar Guaráz, del sindicato afiliado a la CTA y representante de los manteros "Vendedores Libres" explicó que esto se debe en parte al descontento de varios puesteros que trabajan en las ferias que montaron las autoridades para alojar a los vendedores. Reprochan la falta de actividad comercial y de difusión oficial para convocar compradores.

Los paseos de compras están ubicados en los alrededores de Plaza Miserere. Los ex manteros recibieron una capacitación especial de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) para convertirlos en vendedores formales.

Según detalló Guaraz, "unos 823 manteros fueron a los cursos de la CAME y luego a los puestos que puso el Gobierno de la Ciudad. El problema es que en esos lugares no se venden y ahora quedan menos de 200 manteros, el resto volvió a la calle".

El representante comentó además que son entre 400 y 500 los que retornaron a la avenida Avellaneda. En declaraciones a Urgente24, acotó: "Los manteros no sólo van a volver sino que la situación se va a profundizar, ya que se sumará el gran número de desocupados que dejarán las medidas económicas de este gobierno".

En tanto, Horacio Rodríguez Larreta dijo a Radio Nacional que mayormente intentan instalarse durante los fines de semana. "Vamos a sostener el control", afirmó el jefe de Gobierno porteño. En esta línea, dos personas habían sido detenidas a fines de noviembre tras negarse a abandonar el lugar en un operativo policial de desalojo.