Salvador: La serie de Netflix que explora la radicalización en Madrid

Un drama urbano invita a reflexionar sobre el vínculo familiar y la polarización social sin dejar de lado la intensidad del conflicto cotidiano

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Un conductor de ambulancias descubre que su hija pertenece a un violento grupo de ultras durante una noche de reyertas. Tras una desgracia, no parará hasta obtener respuestas. (Netflix)

Con el lanzamiento de Salvador el 6 de febrero, Netflix apostó por una serie dramática en la que un padre debe adentrarse en el universo de los grupos radicales para buscar a su hija y entender el mecanismo que la arrastró a una realidad extrema. El proyecto, surgido de la visión de Aitor Gabilondo y la ejecución directa de Daniel Calparsoro, presenta a Luis Tosar y Claudia Salas en un retrato incómodo que desafió los límites entre el deber moral y el instinto familiar. Con una premisa centrada en la incomodidad y el choque de valores, Salvador coloca al espectador frente a una pregunta directa: ¿Renunciarías a lo que eres si eso te permitiera descubrir la verdad?

“La historia cuenta cómo un padre descubre que su hija pertenece a un grupo neonazi, al que debe acercarse para intentar rescatarla y comprender qué la ha llevado hasta ahí”, indica la sinopsis oficial de la serie publicada por Netflix. El relato arranca con un enfrentamiento violento entre aficionados radicales de dos clubes de fútbol. Salvador Aguirre —interpretado por Luis Tosar—, conductor de ambulancias, socorre a su hija Milena, quien pertenecía a los White Souls, un grupo ultra de Madrid que defendía principios racistas, violentos y homófobos, características opuestas a la educación que él intentó inculcarle.

El protagonista Salvador Aguirre, interpretado
El protagonista Salvador Aguirre, interpretado por Luis Tosar, descubre que su hija Milena forma parte del grupo ultra radical White Souls en Madrid. (Netflix)

La serie, como destacó la información promocional, gira en torno al “viaje íntimo y doloroso” de un padre obligado a sumergirse en una realidad desconocida, donde intenta comprender a su hija desde dentro y cuestiona sus propias convicciones. La urgencia por descifrar cómo y por qué Milena llega a ese entorno se traduce en una investigación personal que lo lleva a desafiar en todo momento sus propios límites.

Por fuera del ámbito familiar, el guion, escrito por Gabilondo junto a Joan Barbero y Anna Casado, no da respiro en su exposición del mundo ultra. El pasado del personaje central, marcado por el alcoholismo y la ludopatía, añade tensión al viaje. El universo de los White Souls aparece como punto de ingreso para abordar la violencia ideológica en el contexto actual español. “Durante un enfrentamiento violento, Salvador Aguirre rescata herida a su hija Milena, miembro del grupo ultra”, se remarca en la sinopsis.

El universo de los White
El universo de los White Souls sirve como punto de partida para analizar el fenómeno de la violencia ideológica y la radicalización juvenil en España. (Netflix)

Claudia Salas, en el rol de Julia, se integra como informante policial, mostrando otra arista de la misma realidad: la dificultad de escapar de los entornos de odio y la manipulación institucional.

La producción no limita su crítica a los grupos neonazis. Según la información oficial, la serie refleja también “intereses cruzados de la policía, de los empresarios, de las autoridades políticas y, a la vez, responsabilidad de los propios grupos antifa que tampoco facilitan la convivencia pacífica entre las partes”. En ese sentido, la descripción del equipo de prensa destacó su carácter como panorama de tensión sociopolítica en la España contemporánea.

El universo de los White
El universo de los White Souls sirve como punto de partida para analizar el fenómeno de la violencia ideológica y la radicalización juvenil en España. (Netflix)

La dirección de Calparsoro, referida por la plataforma como “arrolladora”, se tradujo en secuencias de impacto visual, persecuciones y agresiones. Se marcó una apuesta clara por la fisicidad y el ritmo vertiginoso. En la visión de los creadores, la serie funciona como “un tenso retrato de un hombre que termina metido en medio de una disputa con un grupo de extrema derecha que opera en las calles de Madrid”.

El elenco incluya a Leonor Watling como líder de los White Souls, Patricia Vico como policía especializada en movimientos ultras y Candela Arestegui como Milena. La narración avanza a través del cruce de investigaciones paralelas: la oficial, orientada a descubrir al responsable de un ataque con bomba molotov —en el que un policía resultó gravemente quemado—, y la personal de Salvador, determinada por la necesidad de hallar respuestas sobre su hija.

Salvador cuestiona los límites morales
Salvador cuestiona los límites morales y personales al confrontar la responsabilidad individual y social frente al aumento de la violencia política y familiar. (Netflix)

Para el equipo detrás de cámaras, el atractivo de la propuesta reside en abordar “un mundo en el cual la manipulación de información convoca gente y crea monstruos”. Tal y como estableció el comunicado, la mayor parte del drama “está interesada en generar un impacto visceral más que en el análisis”, apostando por la accesibilidad para una audiencia poco acostumbrada al debate político directo.

La dirección audiovisual se encargó de detallar el funcionamiento interno de estas agrupaciones: “la serie describe el universo en el que estas organizaciones se mueven, cómo operan y cómo logran llegar a la gente con sus discursos de odio disfrazados de patriotismo”, declaró la información oficial incluida en el dossier de lanzamiento.

Agentes de policía antidisturbios, equipados
Agentes de policía antidisturbios, equipados con cascos, visores y escudos con la palabra "POLICIA", se presentan en formación en una estructura moderna y curva, bajo una iluminación dramática (Netflix)

Salvador termina sin concesiones, abriendo incógnitas sobre el precio de la verdad en contextos de violencia política y familiar.