
Desde la medianoche, rige el paro general de 24 horas, convocado por la CGT, en rechazo a la reforma laboral impulsada por el Gobierno, que será tratada hoy en la Cámara de Diputados. A la medida también se sumaron varios gremios vinculados al transporte, bancos y comercios.
Luego de que se descartara la realización de una movilización en las inmediaciones del Congreso de la Nación, el sindicato ratificó el cese de actividades durante una conferencia de prensa realizada el miércoles. Allí, explicaron que el objetivo será que “no haya nadie en la calle”, como muestra del rechazo a la iniciativa.
Por otro lado, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) anunció su participación en la huelga, pero afirmaron que realizarán una manifestación frente al Palacio Legislativo. De forma paralela, el Gobierno comunicó que descontará el día a quienes se sumen al paro. El Frente de Sindicatos Unidos (Fresu), que agrupa a la UOM, Aceiteros y las dos CTA, también confirmó su adhesión a la marcha.
Los servicios que se verán afectados por el paro general incluirán a los colectivos; trenes; subtes; vuelos; taxis; bancos; supermercados y comercios; administración pública y escuelas.

Como consecuencia del paro general, en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires se registraron contenedores de residuos colmados y bolsas acumuladas en la vía pública. La interrupción del servicio de recolección comenzó a notarse desde las primeras horas del día, con desbordes visibles en zonas residenciales.
Vecinos reportaron que los residuos no fueron retirados durante la madrugada y permanecen alrededor de los contenedores, ocupando parte de las veredas. La situación se repite en varios barrios y se da en el marco de la adhesión de los trabajadores del sector a la medida de fuerza convocada por la CGT.
En el marco del paro general convocado por la CGT, durante la mañana se registró circulación de algunas líneas de colectivos en el Área Metropolitana de Buenos Aires. Entre ellas, se observaron servicios en las líneas 24, 76, 108 y 135, que prestaron recorridos parciales a lo largo de la jornada.
Según pudo constatarse, distintas empresas del sector enviaron comunicados internos a sus trabajadores en los que informaron que las unidades se encontraban “a disposición de los conductores” y recordaron la obligación de cumplir con los cronogramas habituales. En uno de los mensajes, la firma MOqSA advirtió que, en caso de ausentarse, se aplicarían las medidas correspondientes.
Según el relevamiento de la plataforma Ciudad de Bondis (actualizado a las 11:28 de este miércoles), las siguientes líneas se encuentran prestando servicio y figuran con “Funcionamiento normal”:
Luego del triunfo en el Senado y de la polémica que se generó por las modificaciones de último minuto sobre el texto, el Gobierno enfrentará este jueves una prueba decisiva en su objetivo de aprobar la reforma laboral, cuando el proyecto se trate en la Cámara de Diputados, durante una sesión que se prevé maratónica.

El bloque de La Libertad Avanza obtuvo ayer 44 firmas que le permitieron tener dictamen de mayoría y llamó a una sesión para hoy en la Cámara de Diputados con el objetivo de aprobar, con modificaciones, la ley de reforma laboral.

El Ministerio de Seguridad de la Nación, encabezado por Alejandra Monteoliva, dispuso endurecer los controles para la marcha prevista en el Congreso contra la Reforma Laboral, impulsada por piqueteros, partidos de izquierda y gremios agrupados en el Frente de Sindicatos Unidos. Tal como anticipó Infobae, se realizara una requisa de mochilas y se controlarán los vehículos, incluyendo camionetas y micros destinados al traslado de activistas. El protocolo antipiquetes se aplicará como en todas las movilizaciones. Desde la Cartera de Seguridad explicaron que “las diferecias que pueden haber son en las formas de la manifestación, dependiendo de la densidad de personas, de donde vienen, hacia donde pretenden ir”.

Es muy probable que la adhesión total del transporte al paro dispuesto por la CGT para este jueves permita que el efecto de la protesta contra la reforma laboral sea “contundente”, como anticipó el triunvirato cegetista.

El peronismo se abroqueló todo lo que pudo en la antesala del debate por la reforma laboral que tendrá lugar este jueves en la Cámara de Diputados. Hizo lo que pudo en un contexto de divisiones marcadas y gobernadores divididos. Algunos de ellos concentrados en ayudar a Javier Milei en su gestión. Otros plantados para enfrentar sus políticas y sus proyectos de ley.
El Gobierno asumió el costo de la marcha atrás con el artículo de las licencias por enfermedad, logró dictamen después de esa poda y apuesta a la sesión de este jueves en Diputados para aprobar la reforma laboral. Será un paso decisivo, pero no el último, porque la coronación del proyecto deberá esperar a la segunda vuelta del Senado, la semana que viene. Todo fue disparado por el impacto del artículo 44, que se sintió en el interior del oficialismo, descolocó a aliados y dejó una imagen pobre del grueso de los senadores, porque el tema pasó sin ruido en el recinto -al parecer, sin lectura- - y estalló unos días después por las declaraciones de Federico Sturzenegger. Alcanzó para darle aire a los duros de la CGT, que hoy va al paro total.

El Ministerio de Economía calcula que el paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) para este jueves podría generar una pérdida de USD 575 millones, aunque la cifra depende del nivel de acatamiento. La protesta, impulsada en rechazo a la reforma laboral, coincide con la persistente incertidumbre en la Cámara de Diputados, donde aún falta el dictamen de comisión para tratar el proyecto.

La Confederación General del Trabajo (CGT) ratificó la convocatoria a un paro general de 24 horas para este jueves 19 de febrero. La medida de fuerza se fundamenta en el rechazo gremial a la reforma laboral que se debate en la Cámara de Diputados y en el cuestionamiento al Gobierno, vinculando además el reciente cierre de la empresa Fate al contexto económico actual. La huelga afecta de manera directa la prestación de servicios de transporte en todo el país, con especial impacto en el sector aerocomercial debido a la adhesión de los gremios que nuclean al personal de tierra y aeronáuticos.



