En su segundo acto oficial el día del aniversario de Gobierno, Alberto Fernández inauguró el Museo de los Premios Nobel

Estuvieron presentes Adolfo Pérez Esquivel y Alberto Barbieri, rector de la UBA, la universidad encargada de administrar el espacio

Alberto Fernández, Pérez Esquivel y Alberto Barbieri
Alberto Fernández, Pérez Esquivel y Alberto Barbieri

Alberto Fernández llegó a México 479 y Adolfo Pérez Esquivel lo llevó a recorrer el edificio, una tradicional casona de San Telmo, construida en 1875, que fue sede del SERPAJ durante los años de la dictadura, hasta que pudieron mudarse a otra en mejor estado, a pocas cuadras de allí. De techos muy altos, grandes habitaciones y unas paredes de algo parecido al adobe, que aguantaron hasta ahora. En el primer piso todavía quedan vestigios de la capilla donde había una cruz que estaba en la parroquia de Carlos Mujica y en el segundo, una sala donde el Premio Nobel de la Paz realizaba sus largos ayunos de protesta contra las violaciones a los derechos humanos. Quizás se conozca poco que el logo del Servicio Paz y Justicia de América Latina (SERPAJ), fundado en 1975, tenía un arma rota partida por dos brazos en señal de NO a la violencia, la doctrina donde abrevó Pérez Esquivel.

El Presidente destacó ese perfil poco conocido. “Adolfo nunca cesó en esa lucha (por la dignidad), es la reivindicación del ser humano, palabras que por ahí pasan ligeras, pero otra cosa es hacer de eso un motivo de vida, sobre todo porque lo hizo en un momento muy difícil de nuestro país”, expresó, conmovido. Y le confesó: “Una de las alegrías que tuve es haberte conocido, haber conocido su generosidad, tu capacidad artística, la estatua de (Mahatma) Gandhi que está en la puerta y el cuadro que está arriba, con los jinetes del apocalipsis, porque sos de esos artistas que abren su alma en las obras”.

Como segunda actividad oficial durante el aniversario de su primer año de Gobierno, Fernández inauguró el Museo de los Premios Nobel Latinoamericanos, un logro que fue posible tras el convenio firmado entre el SERPAJ y la Universidad de Buenos Aires, lo que permitirá contar con objetos que pertenecieron a los 17 Premios Nobel del continente, de los cuales cinco son argentinos. Bernardo Houssay (Nobel en Medicina, 1947), Luis Federico Leloir (Nobel de Química, 1970), César Milstein (Nobel de Medicina, 1984), Carlos Saavedra Lamas (Nobel de la Paz, 1936) fueron académicos formados en la UBA, en tanto el arquitecto Pérez Esquivel fue docente de la casa universitaria. El rector de la UBA, Alberto Barbieri, fue el gran impulsor de este proyecto que hoy dio su primer gran paso.

“Los Premios Nobel son modelos para todos nosotros. Pasa el tiempo y siguen siendo nuestro orgullo. Todos pasaron por nuestra Universidad y en cada uno de ellos hay un modelo a seguir de vocación científica, de dedicación al derecho, a la búsqueda de paz e igualdad”, destacó el Presidente en la ceremonia, donde también se hicieron presentes familiares de los otro cuatro argentinos laureados.

Pérez Esquivel, por su lado, dijo: “Estoy muy contento de que un sueño se hizo realidad, quería que esta casa vuelva al pueblo, y nada mejor que la Universidad de Buenos Aires; ustedes son los custodios de lo que voy a hacer entrega en este momento”.

Y Barbieri afirmó: “Esta casa es un legado a las próximas generaciones. Que esté Alberto aquí es una demostración de lo que para él significan el conocimiento, el compromiso de la universidad pública, el desarrollo de la educación y el compromiso con las cuestiones sociales y la defensa de los derechos humanos. Y esta casa representará de ahora más este símbolo”.

Antes del acto en el Museo de los Premios Nobel, el Presidente anunció la firma con el Fondo de la Federación Rusa para la provisión de la vacuna Sputnik-V
Antes del acto en el Museo de los Premios Nobel, el Presidente anunció la firma con el Fondo de la Federación Rusa para la provisión de la vacuna Sputnik-V

Presidencia informó que la Cámara de Diputados declaró de interés nacional esta iniciativa, que contará con una propuesta interactiva para la capacitación y difusión de temáticas vinculadas a los derechos humanos.

Al despedirse, el Presidente dijo estar “muy feliz” y se comprometió con Barbieri “a ponerle un ascensor para que sea más fácil la circulación, y también el aire acondicionado, para que puedan trabajar cómodamente aún en verano”.

Fernández volvió a Casa Rosada donde almorzó con su equipo más estrecho y luego recibió en el Salón Eva Perón el informe de la llamada “Comisión Beraldi”. A las 19, hará entrega de los premios Azucena Villaflor en el Espacio para la Memoria y los Derechos Humanos (ex ESMA) del período 2015-2020. Todo indicaría que, después, se dirigirá al recinto de la Cámara de Diputados para seguir el debate del proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), donde ya están presentes el ministro de Salud, Ginés González García, la ministra de Mujeres y Géneros, Elizabeth Gómez Alcorta y la secretaria Legal y Técnica, Vilma Ibarra.

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