(Foto: Adrián Escandar)
(Foto: Adrián Escandar)

Mauricio Macri arrancó su discurso haciendo un guiño directo a los radicales, sus socios en Cambiemos. Sus primeras palabras fueron para recordar que un día como hoy, hace 34 años, Raúl Alfonsín ganaba las elecciones que dieron inicio al período de democracia moderna, "el más extenso de nuestra historia", la etapa que puso las bases institucionales de fines del siglo XX, con un respeto irrestricto a los derechos humanos.

Fue la primera vez que usó la palabra "historia" en su discurso, pero no la única. Criticado en los círculos rojos progresistas por su poca afición a mirar el pasado, dijo que "no se trata de negar nuestra historia, pero si solo miramos (hacia atrás) se nos va a dificultar, no será posible, construir un rumbo común".

Pero la palabra que más utilizó es "consensos", luego que el resultado electoral confirmó "el cambio" y que "empezamos un nuevo tiempo". Lo dijo de todos los modos posibles:

– "Si no hay consensos básicos sobre el rumbo y los objetivos que compartimos para el desarrollo de nuestro país,…. no habrá una verdadera salida de la pobreza y la desigualdad".

– "Reformar es consensuar instrumentos".

– "Los convoco a lograr entre todos consensos básicos que nos permitan trazar un camino de futuro, una hoja de ruta".

– "Hoy quiero proponerles tres ejes a partir de los cuales podamos construir consensos básicos para reducir la pobreza"

Fue el adelanto de Infobae, que de todas las posibilidades que le ofrecieron, "consensos básicos" era el nombre que más le gustaba al Presidente para denominar a esta convocatoria amplia, que dio por terminada la transición y da comienzo al verdadero gobierno de Mauricio Macri, caracterizado por el "reformismo permanente", a tono con los desafíos globales.

También ratificó el Presidente en su discurso la reforma judicial que ayer se adelantó aquí. En el Ministerio Público Fiscal, en el Consejo de la Magistratura, en la lucha contra la corrupción, en incorporación tecnológica al proceso judicial, en acceso a la justicia.

El presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, siguió la palabra presidencial con gran atención, sentado junto al jefe de Gabinete, Marcos Peña. Estaba al tanto de los párrafos fundamentales y tranquilo porque, cerca del ministro de Justicia, Germán Garavano, dicen que "aunque lo pida Lilita (Carrió), nadie quiere tirar a nadie por la ventana, en 6 años podrá jubilarse y terminar su período en tiempo y forma".

Al concluir los 42 minutos de discurso, uno de los más largos desde que asumió la Presidencia, "ninguno lo criticó, ni siquiera en voz baja". Seguramente más de uno se fue pensando qué le pedirán que ceda para colaborar con el conjunto, y hasta dónde tendrá margen para resistirse.

Al salir, el radical Jesús Rodríguez, representante en el CCK de la Auditoría General de la Nación, reconoció que "me llamó la atención la sustancia de su presentación, expuso una visión de hacia dónde hay que ir, sin detalles, pero desplegando argumentos profundos".

Es que Macri también le habló a los sectores más intelectuales de los votantes de Cambiemos: "Muchos dicen que a esta propuesta de un país ordenado le falta épica. No estoy de acuerdo. ¿Qué aventura más épica que la de un nuevo desarrollo basado en consensos básicos, deseados por todos?".

En la conferencia de prensa, ante una pregunta de Infobae, Peña explicó que los "consensos básicos serán por área, y habrá convocatorias específicas. Empezará con la economía y los impuestos (Nicolás Dujovne), continuará con la modernización (Andrés Ibarra), seguirá por los asuntos laborales (Jorge Triaca). Macri se reunirá la semana próxima con los gobernadores, y los líderes parlamentarios tendrán también su rol.

Será el "reformismo permanente, consensos básicos por sectores y por temas, con cada una de las áreas del Estado", dijo el Jefe de Gabinete. O, como dijo el Presidente, todos lanzados a "la aventura de cambiar".