Dejarse arrastrar por el viento y subir cada vez más alto es el primer paso para comenzar la experiencia que llevará a los aventureros a vivir una sensación única: sobrevolar Salta en parapente.

La oferta de turismo deportivo de Salta incluye una interesante lista de actividades que permiten vivir y disfrutar la provincia a pleno. Con la idea de probar deportes de aire, los viajeros llegan a Villa San Lorenzo y se preparan para hacer un intenso trekkin de una hora y media de marcha que los llevará al punto más alto del Cerro Elefante.

Este lugar -un hermoso prado en lo alto del cerro con una vista privilegiada de la zona- es punto de encuentro entre parapentistas que se reúnen a esperar que las condiciones del viento sean las adecuadas para empezar con la actividad.

El parapente nació a fines del siglo XX por la inventiva de montañeros que querían bajar volando mediante un paracaídas desde las cimas que habían ascendido

Como en todo deporte de riesgo, los preparativos y los chequeos de equipo son sólo tarea de los expertos que hacen testeos de seguridad obligados. El piloto y, ocasionalmente el pasajero de parapente, estarán equipados con el equipo de seguridad obligatorio, cascos y paracaídas de emergencia, y con diversos instrumentos electrónicos: variómetro o altivario, GPS y equipo de radio.

Las velas desplegadas ocupan casi toda la superficie del suelo. Todos los presentes ya tienen sus arneses puestos, cascos, gafas, camperas. Así, preparan sus equipos de radio y se disponen a esperar la llegada de esa ráfaga de viento que dará inicio a la experiencia.

Luego de una cuenta regresiva, se larga la corrida que termina con un vertiginoso salto al vacío. La vela se despliega y con la adrenalina a flor de piel, comienza el vuelo que llevará los intrépidos a sobrevolar la ciudad y a
disfrutar de vistas únicas que quedarán por siempre grabadas en su memoria.

Subidas, bajadas vertiginosas y vuelos intensos en remolinos, son parte de la experiencia. Cuando uno menos los espera, se ven en el cielo una decena de velas que revolotean en el aire y que prueban toda clase de piruetas.

La sensación de libertad y adrenalina se combinan para darle a los aventureros un combo perfecto, para animarse así, a vivir Salta desde el aire.