
A pocos días de las elecciones generales del 12 de abril, la campaña entra en su tramo final con una postal poco habitual incluso para Perú: 35 candidatos presidenciales en carrera, la cifra más alta registrada en un proceso electoral reciente. Este nivel de fragmentación no solo refleja la crisis del sistema político, sino que también anticipa una elección abierta, donde ningún postulante se acerca al umbral necesario para evitar una segunda vuelta.
El contexto es claro: más de 27 millones de peruanos están habilitados para votar, en una elección que definirá al próximo presidente, dos vicepresidentes y a los integrantes de un Congreso nuevamente bicameral —con Cámara de Diputados y Senado— tras más de tres décadas. A eso se suma un dato incómodo: una proporción significativa del electorado llega sin una decisión tomada, en medio de una campaña marcada por el descrédito institucional y la volatilidad del voto.
La candidata de Fuerza Popular llevó su campaña a la región San Martín como parte de su estrategia final, en una gira donde ha buscado reconectar con su base electoral fuera de Lima. En sus intervenciones, apeló al legado de su padre, el expresidente Alberto Fujimori, con un discurso centrado en seguridad, infraestructura y reactivación de obras públicas.
Su propuesta mantiene un énfasis en el fortalecimiento del orden interno, la inversión en infraestructura educativa y la continuidad de proyectos vinculados a su narrativa de “gestión eficiente”.
Fuerza Popular, prevé concluir su campaña el jueves 9 de abril en el distrito limeño de Villa El Salvador.

El candidato de Renovación Popular concentró parte de su agenda en Piura, combinando actividades proselitistas con presencia mediática, en una campaña marcada por un discurso confrontacional y de fuerte crítica al Estado.
Su propuesta gira en torno a la reducción del tamaño del Estado, la promoción de la inversión privada y medidas de seguridad con un enfoque más punitivo. En la recta final, ha reforzado un tono polarizante, capitalizando episodios como las agresiones sufridas en Apurímac.
Cerrará en el Campo de Marte, Jesús María, el 9 de abril. Un día antes, el 8 de abril, hará su cierre en el emporio comercial de Gamarra al mediodía.

El candidato desarrolló actividades en Cajamarca como parte de su recorrido por el norte, apostando por una campaña de cercanía territorial en zonas donde el voto aún no está consolidado.
Su narrativa combina un discurso anticorrupción con propuestas orientadas a mejorar servicios básicos y reforzar programas sociales. En esta etapa, ha buscado posicionarse como alternativa frente a la clase política tradicional. Cerrará en San Juan de Lurigancho, el 9 de abril.

Nieto realizó una caravana en Cusco como parte de su estrategia para consolidar presencia en el sur, una región clave en elecciones recientes.
Entre sus planteamientos destacan la modernización del Estado, el fortalecimiento institucional y políticas públicas basadas en evidencia. En sus mensajes finales, ha insistido en recuperar la confianza en el sistema político.
Tiene previsto un cierre de campaña en el Coliseo Arequipa (Arequipa) este martes 7 de abril, a partir de las 4;30 p.m.

El candidato desplegó actividades en Piura dentro de la denominada “ruta castillista”, buscando captar apoyo en zonas donde el discurso de cambio mantiene respaldo.
Su propuesta incluye mayor intervención del Estado, políticas de redistribución e inclusión social. En la recta final, ha reforzado su cercanía con sectores populares. Cerrará en la plaza Dos de Mayo.

López Chau concentró sus actividades en regiones de la sierra sur del Perú, como Cusco y Puno, con mítines en distintas localidades, en una estrategia orientada a capitalizar el voto regional.
Su discurso combina propuestas de reforma política con énfasis en descentralización. Busca posicionarse como una alternativa técnica frente a candidaturas tradicionales.
Tiene previsto cerrar su campaña este martes 7 de abril en Trujillo, en la plazuela El Recreo, desde las 6:00 p.m.

En Lima, la candidata optó por actividades en zonas populares como San Juan de Lurigancho, priorizando el contacto directo. No se tiene previsto un mitin de cierre.
Su propuesta se centra en reformas institucionales, acceso a justicia y políticas sociales, con un enfoque de derechos. Ha insistido en la necesidad de poder político para ejecutar cambios.}

Belmont combinó apariciones mediáticas con actividades en regiones como Apurimac, Cajamarca, La Libertad, Pasco, Ica, en una campaña que ha privilegiado el mensaje directo. Su discurso gira en torno a la renovación política, la transparencia y la crítica a la clase dirigente. Busca conectar con electores desencantados.
Cerrará su campaña en la Plaza San Martín de Lima, el 7 de abril, a partir de las 4p.m.

El candidato realizó un mitin en Arequipa como parte de su gira final, manteniendo presencia en regiones donde su partido tiene estructura consolidada.
Su propuesta combina énfasis en educación, desarrollo regional y programas sociales. En la recta final, apuesta por reforzar su base en el norte del país.
En Lima, su cierre de campaña fue el lunes 6 de abril, en Casa Real de Ate - Vitarte. Se tiene previsto un último mitin en La Libertad.

En esta recta final, los candidatos han optado por salir de la capital y concentrar esfuerzos en regiones clave, en una carrera contrarreloj por ganar visibilidad y sumar votos donde la competencia sigue abierta.
La dispersión territorial responde a la propia fragmentación de la elección: sin un favorito claro, cada punto porcentual cuenta, y las regiones aparecen como espacios donde el voto aún es altamente volátil.




