Tener sed ya es un signo de deshidratación: cinco alertas que tu cuerpo manifiesta por falta de agua

Nutricionista explica que la deshidratación puede aparecer cuando el cuerpo pierde más líquidos de los que recibe, situación frecuente en temporadas de calor

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Primer plano de unos labios
Primer plano de unos labios agrietados, mostrando resequedad y descamación en la piel. La imagen resalta la importancia del cuidado hidratante y la protección ante condiciones climáticas adversas, destacando la necesidad de atención médica en casos prolongados de sequedad labial. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Durante la temporada de verano, las altas temperaturas pueden provocar que el cuerpo pierda líquidos con mayor rapidez. Si esta pérdida no se compensa con una adecuada hidratación, pueden aparecer síntomas de deshidratación que, de no atenderse a tiempo, podrían derivar en complicaciones de salud.

Especialistas advierten que muchas personas cometen el error de esperar a sentir sed para beber agua, cuando en realidad ese ya es un signo de que el organismo necesita líquidos.

“Muchas personas esperan a sentir sed para hidratarse, pero la sed ya es un signo de deshidratación. En verano necesitamos anticiparnos”, señala Jenny García, especialista en Nutrición de la red de clínicas SANNA.

La nutricionista explica que el calor intenso, el consumo excesivo de bebidas azucaradas y la falta de planificación en las comidas pueden aumentar el riesgo de deshidratación, especialmente en niños, adultos mayores y personas que realizan actividad física al aire libre.

Cinco síntomas que alertan deshidratación

Los expertos recomiendan prestar atención a ciertas señales del cuerpo que pueden indicar falta de líquidos:

1. Sed intensa: Es una de las primeras señales de alerta. Aparece cuando el organismo ya ha comenzado a perder más líquidos de los que recibe.

2. Orina oscura: Cuando el cuerpo está deshidratado, la orina suele volverse más concentrada y adquiere un color más oscuro de lo habitual.

3. Dolor de cabeza: La falta de líquidos puede afectar el funcionamiento del cerebro y provocar cefaleas o sensación de presión en la cabeza.

4. Fatiga o debilidad: La deshidratación reduce el volumen de sangre y puede generar cansancio, mareos o sensación de debilidad.

5. Boca seca o sensación de sequedad: La disminución de saliva es otro síntoma frecuente cuando el cuerpo necesita reponer líquidos.

Cómo prevenir la deshidratación en verano

Los especialistas recomiendan mantener una hidratación constante durante el día y no esperar a sentir sed para beber agua. El Minsa recomienda que los adultos consuman entre 2 y 3 litros de líquidos al día, dependiendo de su estado de salud y exposición al calor.

Además, sugieren complementar la ingesta de líquidos con alimentos ricos en agua como sandía, melón, mandarina, papaya, pepino y lechuga.

También aconsejan reducir el consumo de bebidas azucaradas y mantener una adecuada conservación de los alimentos para evitar infecciones gastrointestinales que puedan agravar la pérdida de líquidos.

Una correcta hidratación es fundamental para mantener el equilibrio del organismo, especialmente durante los días de mayor calor. Por ello, reconocer los síntomas a tiempo puede ayudar a prevenir problemas de salud más graves.

Enfermedades asociadas a la deshidratación

Especialistas del EsSalud y del Ministerio de Salud del Perú advierten que la deshidratación no solo provoca sed o cansancio, sino que también puede desencadenar enfermedades y complicaciones graves si no se trata a tiempo.

1. Fallas renales

La pérdida prolongada de líquidos puede afectar el funcionamiento de los riñones.Especialistas de EsSalud advierten que la deshidratación severa puede provocar insuficiencia o falla renal, especialmente en adultos mayores.

2. Trastornos electrolíticos

Cuando el cuerpo pierde agua también pierde minerales esenciales como sodio y potasio.Esto puede generar alteraciones electrolíticas, que afectan el funcionamiento del corazón, los músculos y el sistema nervioso.

3. Hipotensión o baja presión arterial

En personas con enfermedades como hipertensión o diabetes, la deshidratación puede causar episodios de presión baja, mareos o desmayos debido a la pérdida de líquidos por sudoración.

4. Infecciones gastrointestinales

Durante el verano, las infecciones digestivas como diarreas y vómitos pueden provocar una rápida pérdida de líquidos y electrolitos, agravando la deshidratación.

5. Problemas bucales y caries

El Ministerio de Salud del Perú advierte que la deshidratación reduce la producción de saliva, lo que aumenta el riesgo de caries, infecciones bucales y lesiones en las encías.

6. Complicaciones graves en adultos mayores

Los adultos mayores son más vulnerables porque presentan:

  • menor sensación de sed
  • menor porcentaje de agua en el cuerpo
  • disminución de la función renal