La historia de la calle que cambió de nombre dos veces y ahora se le conoce como “Calle de Piedra”

Un espacio donde se mezclan el pasado y el presente, pero cuyo nombre representaba un desafío para los más olvidadizos.

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La "Calle de Piedra", en
La "Calle de Piedra", en el Centro de Lima, tiene una particular historia. Foto: Lima la Única - Archivo Histórico de la Municipalidad de Lima

Recorrer las calles de Lima es encontrarse con un festín de tradiciones, gastronomía, cultura y mucha historia. Cada una de ella guarda en su haber memorias de antaño que han sabido trascender en el tiempo debido a sus particularidades y detalles.

Una de estas populares calles, como no podía ser de otra forma, se encuentra ubicada en el Centro de Lima, a vista y paciencia de muchas personas que transitan todos los días por allí, sin imaginarse que por los años 1600, cuando nuestra ciudad no destacaba precisamente por la llegada de la modernidad, se necesitaban 18 palabras para nombrarla por completo.

Actualmente es conocidoa como “Calle de Piedra”, ubicada en la cuadra 3 del jirón Callao, en el Cercado de Lima (o Centro de Lima), pero antes tuvo otros nombres.

¿Cómo se llamaba antiguamente?

El centro histórico de Lima
El centro histórico de Lima alberga diferentes calles, plazas y avenidas que tienen interesantes historias para contar. Foto: Archivo

A la par con los cambios que ha sufrido Lima, el nombre de esta calle también se ha transformado y acortado con el paso de los años. La historia narra que para 1613, su nombre era “Segunda cuadra que se sigue a la de Benito Pacheco, cirujano, calle derecha para la del Espíritu Santo”.

No es muy complicado imaginar el esfuerzo que representaba —especialmente para los más olvidadizos— recordar la seguidilla de palabras que se necesitaban para nombrar correctamente ese espacio.

Con el paso de los años, la calle volvió a cambiar de nombre y, según detalla el libro de Juan Bromley, “Las viejas calles de Lima”, era conocida de forma indistinta como “de Mármol de Bronce”, “de Mármol y Bronce” y “de Pilar de Bronce”; esto ocurrió en el siglo XVII.

La razón para estas particulares denominaciones era que, en ese espacio solía levantarse una lápida de mármol en un almacén o depósito de agua potable que era resguardado con un caño de metal.

Una forma de cuidar el recurso hídrico que se practicaba en aquella época y resultó ayudando a rebautizar esta calle del jirón Callao.

La primera mitad del siglo XIX marcó para la calle “de Mármol y Bronce” un nuevo comienzo en cuanto a su nombre, pero a el fin de dichos cambios ya que obtendría el título que permanece hasta ahora.

De piedra”, fue el nombre elegido debido a que allí se ubicaba la mansión de la familia de apellido Casa y Piedra. Según detalla Juan Bromley en su libro, don Tomás de la Casa y Piedra fue regidor y alférez real de la ciudad cuando la época virreinal se encontraba dando sus últimos suspiros.

También fue catedrático de Filosofía del Colegio Seminario de Santo Toribio y murió en el Callao, en 1825 mientras acompañaba al brigadier Ramón Rodil en las fortalezas sitiadas por los ejércitos patriotas.

Personajes que vivieron en la “Calle de Piedra”

Una de las cuadras que
Una de las cuadras que conforman el Jirón Callao. Foto: Twitter @limaantigua

El libro “Las viejas calles de Lima” da detalles sobre otras personas que habitaron esta zona, como los condes del Villar de Fuentes.

El títul, por aquel entonces, lo tenía el español don José del Villar y Andrade. Le sucedió en el condado su hija, Mariana del Villar, quien se casó con Manuel Gonzáles Gutiérrez. Desafortunadamente no tuvieron hijos, por lo tanto el título de conde fue heredado a doña Rosa de la Fuente y Gonzáles de Argadoña.

Finalmente, obtuvo el condado don José Manuel Gonzáles de la Fuente, quien nació en 1776 y fue capitán de Granaderos, teniente coronel del regimiento de Dragones provinciales y alcalde de Lima en 1797.

“Como lo anota Eguiguren, fue uno de los comisarios designados por el virrey Joaquín de la Pezuela para las entrevistas de Miraflores con el general San Martín. Irreducible realista, pertenecía a la Orden de Santiago y era hermano político de María Teresa Ramírez de Laredo y Encalada, condesa de casa Pando”, señala “Las viejas calles de Lima”.

Es importante resaltar que la casa del Conde de Villar de Fuente es hoy un monumento artístico de importancia, ya que expone en su arquitectura el periodo de la Ilustración o Siglo de las Luces.

La página “Lima la Única” explica que la casona fue adquirida por Fernando Barbieri a finales de los años XX. Se encargó de restaurarla colocándole azulejos, jarrones, pisos de mármol, entre otros detalles. Ahora se le conoce como la Casa Barbieri.

Actualmente, la zona cuenta con diversos negocios que se han apostado para realizar sus actividades comerciales, pero sin duda, la “Calle de Piedra” sigue siendo un espacio que vale la pena visitar para intentar descifrar cómo era la vida en los mejores años de la capital.