En Panamá reportan un nuevo caso de malaria en una mujer de 30 años que participó en una capacitación para guardabosques

Las autoridades aclararon que ninguno de los casos que hasta el momento se han presentado en la provincia de Los Santos responde a transmisión local

Participantes de la Decimoctava Promoción del Curso Básico de Guardaparques que  culminaron su formación en el Parque Nacional Camino de Cruces. (MiAmbiente)
Participantes de la Decimoctava Promoción del Curso Básico de Guardaparques que culminaron su formación en el Parque Nacional Camino de Cruces. (MiAmbiente)
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Una mujer de 30 años se contagió de malaria durante un campamento de capacitación para guardabosques en Camino de Cruces, provincia de Panamá, confirmó la Dirección Regional de Salud de la provincia de Los Santos.

El hallazgo activó un operativo de bloqueo epidemiológico en su comunidad de residencia.

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La paciente vive en Isla Cañas y permaneció fuera de esa comunidad entre el 4 y el 29 de octubre. Durante ese período participó en la actividad de formación donde, según la investigación epidemiológica, adquirió la enfermedad.

El Ministerio de Salud (MINSA) de Panamá informó el hallazgo a través de la Dirección Regional de Salud de Los Santos.

La entidad precisó que el contagio está directamente asociado al viaje realizado a la provincia de Panamá. Con esta confirmación, la provincia de Los Santos acumula tres casos de malaria.

Fotografía macro de un mosquito Anopheles gambiae con abdomen rojo posado sobre piel humana de tono beige con vello fino y fondo blanco desenfocado.
Un mosquito Anopheles con alas semitransparentes aterriza sobre un fragmento de piel humana, mostrando su abdomen rojo hinchado por la sangre. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El paludismo o malaria es una enfermedad infecciosa potencialmente grave causada por parásitos del género Plasmodium, que se transmite a los seres humanos principalmente por la picadura de mosquitos hembra del género Anopheles infectados.

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Los síntomas suelen manifestarse entre 9 y 17 días después de la picadura, y pueden incluir fiebre, escalofríos, dolores de cabeza, fatiga, náuseas, vómitos, sudoración excesiva, dolor abdominal, entre otros.

En casos graves, la malaria puede derivar en complicaciones severas como malaria cerebral, insuficiencia renal, anemia grave o daño a órganos vitales.

Las autoridades sanitarias aclararon que ninguno de los tres casos responde a transmisión local dentro del territorio santeño.

Todos los contagios registrados hasta el momento se vinculan a desplazamientos fuera de la provincia.

Las vacunas contra la malaria actualmente recomendadas por la OMS son RTS,S (Mosquirix) y R21/Matrix‑M, ambas dirigidas al parásito Plasmodium falciparum. (iStock)
Las vacunas contra la malaria actualmente recomendadas por la OMS son RTS,S (Mosquirix) y R21/Matrix‑M, ambas dirigidas al parásito Plasmodium falciparum. (iStock)

Esa distinción resulta clave para la vigilancia sanitaria, porque descarta por ahora un foco activo de transmisión del parásito dentro de las comunidades de Los Santos.

El MINSA descartó transmisión local y desplegó control vectorial en la zona para evitar nuevos contagios y desplegó personal de control de vectores en Isla Cañas

Tras confirmarse el diagnóstico, personal de Control de Vectores se trasladó al área donde reside la paciente. El objetivo del despliegue fue ejecutar acciones de bloqueo epidemiológico en la zona.

Esas medidas buscan evitar posibles contagios adicionales entre los vecinos de la paciente. También persiguen prevenir que aparezcan casos de transmisión local dentro de la provincia, algo que hasta ahora no se ha registrado.

El organismo sanitario mantiene activa la vigilancia epidemiológica en Los Santos. El seguimiento del caso continúa en curso, según indicó la entidad.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Un investigador observa atentamente a un mosquito utilizando una lupa en un laboratorio. La imagen resalta el trabajo científico enfocado en el estudio de insectos vectores de enfermedades. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El vínculo de los tres casos santeños con viajes a otras provincias, y no con picaduras dentro del territorio local, es el dato que según el MINSA le permite descartar por el momento un brote autóctono.

La investigación epidemiológica del caso de Isla Cañas permitió rastrear el origen del contagio hasta la actividad de capacitación realizada en Camino de Cruces. Ese seguimiento forma parte del protocolo habitual que aplica la Dirección Regional de Salud ante cada nuevo diagnóstico confirmado en la provincia.

Hasta mayo de 2025 se habían registrado dos defunciones por malaria en el país. Las víctimas fueron dos menores de edad de sexo femenino, una de 15 años en el mes febrero procedente de Panamá Este y otra de 10 años en el mes de marzo procedente de la provincia de Veraguas.

Estas fueron las primeras muertes por esta enfermedad desde 2017, en un contexto de incremento sostenido de casos. En 2023 se notificaron 11,659 casos de malaria y en 2024 se cerró con un total de 15,109 casos, lo que representa un aumento sostenido en la transmisión de esta enfermedad.

Ese repunte se vinculó a factores como el aumento de la movilidad humana hacia zonas de transmisión activa y los efectos de la variabilidad y el cambio climático, los cuales pueden favorecer la proliferación del mosquito transmisor y el contacto con poblaciones vulnerables.

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