Ahorros y depósitos crecen, pero el crédito privado pierde impulso en Panamá

Los préstamos para automóviles y las tarjetas mostraron dinamismo, mientras las colocaciones hipotecarias avanzaron lentamente.

Primer plano de manos de un cliente entregando billetes de cien dólares a un empleado de banco detrás de una ventanilla de vidrio con un portapapeles en el mostrador.
Las cuentas de ahorro locales crecieron 9.42%, mientras los depósitos a la vista aumentaron 9.66%. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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El sistema bancario panameño mantuvo una posición estable hasta julio de 2026, apoyado en el aumento de los depósitos, el fortalecimiento de su patrimonio y una amplia disponibilidad de recursos.

Sin embargo, las cifras también revelan que el crédito dentro de Panamá avanza con moderación, especialmente el financiamiento dirigido a las empresas.

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Los depósitos del Centro Bancario Internacional alcanzaron $121,459.3 millones, tras crecer 7.37% frente al año anterior. Este aumento significa que personas, empresas y entidades financieras confiaron más recursos a los bancos establecidos en Panamá, una evolución que les permite mantener una base sólida para financiar préstamos y atender retiros.

La mayor parte del dinero depositado corresponde a particulares. Este grupo reunió $97,164.8 millones, equivalentes al 80% de las captaciones.

Documentos y calculadora sobre la mesa listos para analizar las condiciones del préstamo - (Imagen Ilustrativa Infobae)
Cerca del 75% del crecimiento de la cartera crediticia fue explicado por los préstamos concedidos fuera de Panamá. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En Panamá aumentaron los depósitos a la vista, las cuentas de ahorro y los depósitos a plazo, lo que muestra una expansión distribuida entre los recursos utilizados diariamente y el dinero reservado por los clientes durante períodos más prolongados.

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Las cuentas de ahorro locales crecieron 9.42%, mientras que los depósitos a la vista aumentaron 9.66% y los depósitos a plazo avanzaron 6.13%. En contraste, los fondos depositados por instituciones públicas y otros bancos disminuyeron.

Esto indica que el crecimiento de las captaciones internas estuvo sostenido principalmente por personas y empresas privadas, no por recursos oficiales.

El dinero procedente del extranjero mostró una expansión todavía mayor. Los depósitos externos sumaron $50,309.9 millones y crecieron 11.13%, por encima del aumento registrado en el mercado local.

Estructura de hormigón de un hotel en obra con una grúa torre, excavadoras, obreros con casco y un bosque junto al mar al fondo.
Industria y construcción recibieron menos financiamiento, provocando una reducción de 2.35% en la cartera corporativa. (Imagen Ilustrativa Infobae)

De esta manera, más de cuatro de cada diez dólares depositados en el centro bancario provienen del exterior, confirmando el papel de Panamá como plataforma financiera para clientes y operaciones regionales.

Aunque esta entrada de recursos fortalece el sistema, también obliga a observar su estabilidad. Los depósitos extranjeros pueden responder con mayor rapidez a cambios en las tasas internacionales, decisiones de inversionistas o episodios de incertidumbre financiera. Por ello, el crecimiento es favorable, pero su concentración y permanencia deben mantenerse bajo vigilancia.

Del lado de los préstamos, la cartera total llegó a $104,332.9 millones, con un crecimiento de 4.88%. Sin embargo, aproximadamente 75% del aumento provino de créditos concedidos fuera de Panamá.

Esto significa que el principal impulso del negocio bancario estuvo en las operaciones internacionales, mientras el financiamiento dentro del país avanzó a menor velocidad.

La cartera local alcanzó $65,729.6 millones y aumentó solamente 1.76%. Además, buena parte de ese crecimiento fue explicada por los préstamos al sector público, que subieron más de 31%.

Varias tarjetas de crédito de diferentes colores (azules, plateada, negra y dorada) están dispuestas sobre billetes de un dólar estadounidense.
Las tarjetas de crédito alcanzaron $2,860 millones, aunque sus indicadores de morosidad y vencimiento mostraron una mejoría. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El crédito destinado al sector privado apenas creció 0.73%, un comportamiento que refleja una demanda moderada o mayor cautela para financiar actividades empresariales.

Entre los sectores económicos, aumentó el financiamiento dirigido a actividades financieras y seguros, agricultura, pesca, minas y comercio.

No obstante, varios de los crecimientos porcentuales más elevados corresponden a carteras relativamente pequeñas. La principal señal de debilidad estuvo en industria y construcción, cuyos saldos disminuyeron, provocando que el crédito corporativo retrocediera 2.35% frente al año anterior.

Los nuevos préstamos aprobados entre enero y julio sumaron $15,357.9 millones, apenas 0.8% más que en el mismo período de 2025.

Las colocaciones aumentaron en empresas financieras, consumo personal e industria, pero bajaron en comercio, construcción, hipotecas y financiamiento público. En otras palabras, la recuperación del crédito nuevo todavía es débil y desigual.

Primer plano de dos manos sosteniendo un documento blanco titulado 'NOTIFICACIÓN DE MOROSIDAD' y 'FALTA DE PAGO' bajo una luz focalizada.
La morosidad bancaria se mantuvo controlada hasta julio, aunque aumentaron ligeramente los saldos de los préstamos con atraso. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El consumo de los hogares presentó un comportamiento más activo. Los préstamos personales, de automóviles y tarjetas de crédito llevaron esta cartera hasta $15,422.2 millones, con un aumento de 5.48%.

Los financiamientos para comprar vehículos fueron los de mayor crecimiento porcentual, mientras los préstamos personales continuaron siendo la principal deuda de consumo de los clientes bancarios.

Las tarjetas de crédito alcanzaron $2,860 millones y crecieron cerca de 7%. Aunque su uso aumentó, los indicadores de pago mostraron una mejoría: la morosidad bajó de 3.5% a 3.1% y los saldos vencidos disminuyeron de 4.1% a 3.7%. Aun así, las tarjetas mantienen mayores niveles de atraso que otros créditos de consumo.

En términos generales, la calidad de los préstamos mejoró. La cartera vencida local disminuyó $121 millones y representó 3.1% del total, frente a 3.4% registrado un año antes.

Sin embargo, la construcción continúa siendo el sector más comprometido, pues 11.7% de sus créditos se encuentra vencido. También aumentó la morosidad en las actividades agropecuarias.

Los bancos mantienen recursos suficientes para enfrentar dificultades. La liquidez legal continúa muy por encima del mínimo obligatorio y el índice de adecuación de capital llegó a 15.72%, casi el doble del 8% exigido. El patrimonio también aumentó 14.02%, lo que proporciona un respaldo mayor para absorber pérdidas inesperadas.

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