Crisis en Bolivia: en medio de los conflictos, Rodrigo Paz anunció la reducción de su salario y el de los ministros

El presidente boliviano anunció una medida de austeridad cuando se cumplen 19 días de bloqueos que exigen su renuncia. La demanda de reducción de salarios era uno de los pedidos de la Central Obrera Boliviana

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Rodrigo Paz en una conferencia de prensa en La Paz, Bolivia, 20 de mayo de 2026. REUTERS/Claudia Morales
Rodrigo Paz en una conferencia de prensa en La Paz, Bolivia, 20 de mayo de 2026. REUTERS/Claudia Morales

El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, anunció la reducción del 50% de su salario y el de los ministros, en medio de una ola de conflictos sociales que exigen su renuncia.

“Quiero avisarles que este presidente, junto a sus ministros, ha asumido la decisión, como parte del compromiso con el país, de rebajarse el salario de 50%”, afirmó en un acto cívico en Sucre, la capital del país.

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Los sueldos de los presidentes en Bolivia ya eran de los más bajos de la región en los últimos años. Con la reciente determinación de Paz, su sueldo pasará a ser de 1.200 dólares (12 mil bolivianos), equivalente a un poco más de tres veces el salario mínimo nacional (3.300 bolivianos).

La reducción del sueldo de los altos cargos del ejecutivo era uno de los 16 puntos que había establecido en su listado de demandas la Central Obrera Boliviana (COB). En un cabildo realizado el 1 de mayo en El Alto, el principal ente sindical de los trabajadores determinó exigir varias acciones económicas: la repatriación del 100% de las divisas de las exportaciones, dictar medidas de alivio tributario, aumentos en la renta de la jubilación y la reducción de sueldos en el Ejecutivo para invertir el ahorro en salud y educación, entre otras medidas.

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Cabildo de la Central Obrera Boliviana (COB), en El Alto, Bolivia, 1 de mayo de 2026. REUTERS/Claudia Morales
Cabildo de la Central Obrera Boliviana (COB), en El Alto, Bolivia, 1 de mayo de 2026. REUTERS/Claudia Morales

Sin embargo, con el paso de los días y la masificación de las protestas de otros sectores, la COB anunció que dejaría de lado su pedido sindical para exigir la renuncia del presidente, sumándose a las movilizaciones de la Federación de Campesinos de La Paz, el movimiento indígena Ponchos Rojos y otras organizaciones.

Pese a que el gobierno atendió demandas sindicales de varios sectores, el país atraviesa desde hace casi tres semanas una ola de conflictos que se han extendido territorialmente a seis de los nueve departamentos y que piden la dimisión del primer mandatario. El domingo por la noche se registraban 55 puntos de piquete en todo el país.

Entre las organizaciones movilizadas están también los seguidores del expresidente Evo Morales (2006-2019), quien ha pedido convocar elecciones en 90 días. “Paz tiene dos caminos: una decisión suicida, militarizar, o (...) la pacificación, transición, elección en 90 días”, afirmó el líder cocalero en un programa de radio desde su bastión en el Trópico de Cochabamba (centro). “Para que no haya muertos, para que no haya heridos, la pacificación” pasa por su renuncia y que un “presidente de transición” convoque a comicios en ese plazo, agregó.

El Gobierno identifica tres frentes de protestas. Según explicó el jefe de gabinete, José Luis Lupo, a Infobae, hay sectores que tienen demandas legítimas y que ya han sido atendidas, hay protestas de los indígenas del altiplano que buscan espacios de inclusión y con quienes se están desarrollando acciones, y finalmente los movimientos de “sedición” que buscan desestabilizar al país con pedidos de renuncia.

Policías y militares intervienen en un punto de bloqueo en Apacheta, Bolivia. 23 de mayo de 2026. REUTERS/Claudia Morales
Policías y militares intervienen en un punto de bloqueo en Apacheta, Bolivia. 23 de mayo de 2026. REUTERS/Claudia Morales

La medida de reducir el salario del presidente y los ministros, más allá de ser un antiguo pedido del sindicato obrero, apunta a ser una señal de austeridad frente a las protestas de quienes denuncian privilegios del gobierno a las élites empresariales.

David Mamani, dirigente de la Federación de Campesinos de La Paz Tupak Katari, una de las organizaciones que lidera las movilizaciones, explicó el creciente descontento con el gobierno por el que habían votado. “Por mentiras, por engaños y por abrazarse con la oligarquía boliviana, la población ha decidido que tiene que dar un paso al costado”, afirmó en una entrevista televisiva. “Recién entonces habrá pacificación; caso contrario, el conflicto se agravará”, agregó.

A 25 días del cabildo de la COB y casi tres semanas de bloqueos que tienen cercada La Paz, el gobierno ha marcado una línea roja para las negociaciones: no hablará con quienes no respeten la voluntad popular expresada en las urnas.

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