El giro hacia Sudamérica: Panamá y Ecuador exploran un acuerdo para impulsar comercio e inversión

El acercamiento se aceleró en Davos y ocurre luego de cambios en el contexto bilateral que permitieron reactivar conversaciones de integración económica

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El ministro de Comercio e
El ministro de Comercio e Industrias de Panamá, Julio Moltó, y su homólogo ecuatoriano, Luis Alberto Jaramillo, durante su encuentro en el Foro Económico Mundial de Davos. Cortesía

En un contexto regional marcado por la búsqueda de nuevos socios comerciales y una mayor integración entre economías latinoamericanas, Sudamérica se ha convertido en una prioridad estratégica para el Gobierno panameño.

Tras su incorporación como Estado Asociado del Mercosur, la administración del presidente José Raúl Mulino ha intensificado los contactos con países del sur del continente, con el objetivo de ampliar mercados, atraer inversión y fortalecer encadenamientos productivos más allá de Centroamérica.

En ese marco se inscribe el reciente acercamiento con Ecuador, que abre una nueva etapa en la relación bilateral. El impulso más reciente se produjo durante el Foro Económico Mundial de Davos, donde el ministro de Comercio e Industrias de Panamá, Julio Moltó, sostuvo un encuentro con el ministro ecuatoriano de Producción, Comercio Exterior e Inversiones, Luis Alberto Jaramillo.

La reunión se dio en un escenario político renovado, luego de que Ecuador excluyera a Panamá de su lista fiscal, una decisión que destrabó conversaciones que habían quedado congeladas y permitió reactivar una agenda económica más ambiciosa entre ambos países.

Durante el encuentro, las autoridades coincidieron en la necesidad de avanzar hacia una integración económica más profunda y sentar las bases para un marco general que permita, en una etapa posterior, negociar un Acuerdo de Complementación Económica de Alcance Parcial.

Los productos del mar, en
Los productos del mar, en especial el pescado congelado, encabezan las exportaciones panameñas hacia Ecuador. Archivo

Este tipo de instrumento, utilizado en el ámbito de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), busca facilitar el comercio bilateral, promover la inversión y fomentar el encadenamiento productivo sin llegar necesariamente a un tratado de libre comercio pleno.

Moltó subrayó la complementariedad entre ambas economías y el rol de Panamá como plataforma logística y de servicios para apoyar una mayor articulación comercial con Ecuador.

La visión oficial es que el país puede servir como punto de conexión para productos ecuatorianos hacia otros mercados, aprovechando su infraestructura portuaria, el Canal, el sistema financiero y el ecosistema de servicios que se ha desarrollado alrededor del comercio internacional.

Esta narrativa cobra fuerza en un entorno institucional compartido, ya que ambos países son Estados Asociados del Mercosur y miembros de la ALADI, lo que facilita la convergencia normativa y el diálogo técnico.

Los datos comerciales de 2025 refuerzan el interés por profundizar esta relación. Las exportaciones panameñas hacia Ecuador registraron un crecimiento cercano al 218% en ese año, al pasar de aproximadamente $2.1 millones en 2024 a $6.5 millones en 2025.

Aunque se trata de montos todavía modestos en términos absolutos, el salto porcentual refleja un dinamismo relevante y un punto de partida para una relación más intensa.

Panamá busca que Ecuador utilice
Panamá busca que Ecuador utilice su sistema logístico para distribuir sus productos en la región. (AP Foto/Matias Delacroix, Archivo)

El intercambio se ha concentrado principalmente en el sector pesquero, con un portafolio que incluye más de una veintena de productos, lo que muestra un nicho claro de complementariedad. Entre esos envíos figuran distintas presentaciones de productos pesqueros (por ejemplo, pescado congelado) y, en menor medida, mercancías como papel y cartón para reciclaje, que han aparecido entre los rubros exportados hacia ese mercado.

A este flujo comercial se suma una presencia sostenida de capital ecuatoriano en Panamá, particularmente en sectores como banca, manufactura, alimentos, comercio minorista y energía.

Para las autoridades panameñas, esta inversión es una señal de confianza en el clima de negocios del país y en su estabilidad institucional, factores que buscan reforzarse en el actual contexto económico regional.

Desde la perspectiva ecuatoriana, Panamá ofrece un entorno atractivo para la expansión empresarial y una puerta de entrada a otros mercados. En sentido inverso, Ecuador exporta a Panamá una canasta más diversificada que incluye, entre otros, enlatados y procesados de pescado, medicamentos, bebidas y manufacturas (cuero, plástico y caucho), además de productos de papel y cartón.

El acercamiento con Ecuador no es un hecho aislado. Forma parte de una estrategia más amplia del Gobierno panameño para reposicionarse en Sudamérica, luego de su estatus como Estado Asociado del Mercosur.

En los últimos años, inversionistas
En los últimos años, inversionistas ecuatorianos han adquirido cadenas de supermercados en Panamá. (Europa Press)

La intención es diversificar relaciones económicas, reducir dependencias y aprovechar oportunidades en un bloque que representa un mercado ampliado y una plataforma de negociación conjunta frente a otros actores globales. En ese sentido, el diálogo con Ecuador se suma a una agenda que busca mayor presencia política y económica en el sur del continente.

Las relaciones diplomáticas entre ambos países datan del 1 de septiembre de 1908, pero el encuentro en Davos marca un punto de inflexión al proyectar esa relación hacia una agenda más pragmática y orientada al futuro.

Más de un siglo después, la coincidencia de intereses económicos, el contexto institucional compartido y el crecimiento reciente del comercio bilateral crean condiciones favorables para avanzar hacia una integración más estructurada.

El reto ahora será traducir la voluntad política en acuerdos concretos y resultados medibles. La eventual negociación de un Acuerdo de Complementación Económica requerirá consensos técnicos, diálogo con los sectores productivos y una evaluación cuidadosa de los beneficios y riesgos para ambas economías.