
El caso del adolescente de 15 años que protagonizó el ataque en una escuela de San Cristóbal genera conmoción social, pero también exige una explicación jurídica clara para evitar confusiones peligrosas.
Hoy, en Argentina, ese adolescente no es punible. ¿Por qué? Por una razón elemental en un Estado de Derecho; rige la ley vigente al momento del hecho.
PUBLICIDAD
Actualmente sigue en plena vigencia la Ley 22.278, que establece que las personas menores de 16 años no son punibles. Esto significa que no pueden ser sometidas a un proceso penal ni recibir una condena.
Es cierto que el Congreso sancionó la Ley 27.801, que baja la edad de punibilidad a 14 años. Pero esa norma todavía no entró en vigencia; su propio texto establece un plazo de 180 días desde su publicación. Hasta entonces, no puede aplicarse.
PUBLICIDAD
Y aquí aparece una garantía fundamental; la ley penal más gravosa no puede aplicarse retroactivamente. Es decir, no se puede usar una ley nueva para empeorar la situación de una persona por un hecho ocurrido antes de que esa ley rija. Hacerlo violaría el principio de legalidad y abriría la puerta a arbitrariedades incompatibles con cualquier democracia.
Ahora bien, decir que el adolescente no es punible no significa que el Estado no intervenga.
Al contrario; la intervención existe, pero no es penal, sino protectoria e integral. El sistema de niñez debe actuar con equipos interdisciplinarios, medidas de contención, abordaje psicológico y seguimiento institucional. El objetivo no es castigar, sino comprender, intervenir y evitar la repetición de hechos de violencia.
PUBLICIDAD
Reducir el problema a si el adolescente puede o no ser condenado es, en realidad, una simplificación que impide ver lo más importante.
Porque las preguntas de fondo son otras;
¿Cómo accedió un menor de edad a un arma de fuego?¿Qué fallas hubo en los controles estatales y familiares?¿Existían señales previas que no fueron advertidas?¿Se trató de un hecho dirigido o de una explosión de violencia sin objetivo específico?¿Era víctima de violencia en el hogar o de bullying en la escuela?¿Qué contexto atravesaba ese adolescente?
PUBLICIDAD
Estas preguntas son incómodas, pero imprescindibles. Porque el derecho penal llega siempre tarde; actúa después del daño. La prevención, en cambio, exige políticas públicas, controles eficaces y presencia estatal antes de que los hechos ocurran.
En definitiva, lo que hoy rige no es una decisión discrecional, sino una regla básica del Estado de Derecho; nadie puede ser juzgado por una ley que no estaba vigente al momento del hecho.
PUBLICIDAD
“La violencia, la exclusión, la salud mental, los vínculos familiares y el acceso a armas no pueden seguir siendo temas secundarios.”
Llamar a esto impunidad no solo es incorrecto; es desconocer las garantías que nos protegen a todos.
Pero además, este caso debe interpelarnos en un plano más profundo; no alcanza con discutir la punibilidad si no estamos dispuestos a tomar en serio las problemáticas que atraviesan a nuestros adolescentes.
PUBLICIDAD
Si la única respuesta que ofrecemos es el castigo —cuando llega, además, siempre tarde—, estamos renunciando a comprender y a prevenir. Y eso, en definitiva, es lo que la sociedad no puede permitirse.
Últimas Noticias
Los secretos de la bancarrota
Una visión analítica sobre las fallas recurrentes en la administración de empresas revela cómo la corrupción y la falta de excelencia operativa condenan a las organizaciones en mercados cada vez más exigentes

Perú y la oportunidad histórica de liderar el suministro mundial de cobre
La transición energética, la expansión de las tecnologías limpias y la reconfiguración de las cadenas de suministro han convertido a los minerales críticos en recursos estratégicos para las principales economías del mundo
Cómo es la iniciativa que busca llevar los derechos de las víctimas a la OEA
Las Asociación Civil Usina de Justicia apunta a equilibrar un sistema que históricamente relegó a las víctimas a un rol secundario

Gemelo Digital Social: ética para la IA estatal
Argentina tiene la oportunidad de construir un Estado más inteligente sin devenir en uno más invasivo

Técnica, soberanía y comunidad en la era algorítmica
La inteligencia artificial no representa solamente una innovación productiva. Introduce una nueva estructura de mediación entre el individuo y el mundo



