
Hace más de 1723 años, en el año 301 d.C., un albañil cristiano, Marino, que había dejado la isla de Arbe, en la actual Croacia, para vivir en Rimini, escapó de la persecución del Imperio Romano allí, y se refugió en el monte Titano. La que se toma como fecha oficial de la fundación de la ciudad es el 3 de septiembre de 301.
En memoria de Marino, el país se llamó, primero, Tierra de San Marino, para darle paso al a República. Este humilde comienzo marcaría el nacimiento de la Serenisima República de San Marino, la más antigua del mundo.
A lo largo de la Edad Media, San Marino resistió la influencia de poderosos señores vecinos y mantuvo su independencia. A través de acuerdos diplomáticos y su neutralidad, se convirtió en un refugio para los perseguidos en busca de libertad. Algo que se mantiene hasta hoy.
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El 8 de octubre del año 1600, San Marino adoptó una constitución que estableció las bases de su sistema democrático. Esto marcó un hito en su historia al fortalecer su estructura política y permitir su crecimiento en tiempos de estabilidad. Al año siguiente, el papado reconoció su independencia de forma definitiva. Años después, en 1797, lo haría también la Francia napoleónica y el resto de los Estados europeos en 1815, durante el Congreso de Viena.
El Estado se caracteriza, entre otras cosas, por tener una histórica política de neutralidad, la cual se consolidó durante la guerra de unificación de Italia entre 1848 y 1870, la cuál llevó a la unión de los diversos Estados en los que la península itálica se encontraba dividida, en su mayor parte vinculados a dinastías consideradas “no italianas”, como los Habsburgo o los Borbones.
San Marino fue, en aquel entonces, clave para el héroe italiano Giuseppe Garibaldi, quien se refugió en el monte Titano tras verse cercado por cuatro ejércitos enemigos en Macerata Feltria, en 1849. El militar y revolucionario solicitó de forma personal el asilo, tras habérsele negado su petición, y el Capitan Regente Domenico Maria Belzoppi I, de raigambre liberal, se lo concedió a cambio de una garantía de independencia y de que el Estado sería defendido ante cualquier tentativa de invasión.
El país había sido ocupado dos veces hasta aquel momento: una en 1503 por Cesar Borgia, y otra en 1739 por el cardenal Alberoni. Volvería a ser invadido en 1944, por última vez, primero, por la Wehrmacht, y luego, por los aliados, que se quedaron apenas unas semanas. Luego de esto y de la caída final del fascismo italiano, el país fue gobernado por una coalición de todas las fuerzas políticas, hasta que en las elecciones generales de 1945 triunfó una coalición de izquierda formada por el Partido Comunista y el Partido Socialista que gobernó hasta 1957. Sucedida por otra coalición formada por Partido Demócrata Cristiano y el Partido Socialista Democrático Independiente.
Durante las dos guerras mundiales, San Marino mantuvo su neutralidad en medio de la agitación y los conflictos europeos. A pesar de estar rodeado de guerras y problemas, se convirtió en un refugio para aquellos que buscaban seguridad dentro de la neutralidad. Después de la Segunda Guerra Mundial, San Marino centró sus esfuerzos en el desarrollo económico. Se convirtió en un próspero centro turístico y financiero, aprovechando su belleza natural y su atractivo como destino para miles de visitantes anuales.
Se trata de un enclave rodeado de territorio italiano, entre las regiones de Emilia-Romaña y las Marcas. La mayor parte de su territorio corresponde a las laderas del monte Titano, y se encuentra a 10 kilómetros del mar Adriático, por lo que no tiene salida a dicho mar. San Marino es uno de los tres únicos Estados soberanos sin litoral del mundo, es decir, Estados cuyo territorio está rodeado por un solo país, junto al Vaticano y Lesoto. Es uno de los seis micro-Estados europeos, junto al Vaticano, Andorra, Malta, Monaco, y Liechtenstein.
Recientemente, las relaciones entre San Marino y la Argentina dieron un paso fundamental, cuando el canciller argentino, Santiago Cafiero, le entregó al embajador de San Marino, Giovanni Maria D´Avossa, la nota oficial que expresa el consentimiento para la apertura de la embajada sanmarinense en Buenos Aires, la cuál se encuentra prevista para diciembre próximo. Será la primera embajada del país en América Latina.
Hoy en día, San Marino es una República parlamentaria con una historia rica que se remonta a casi dos mil años. Es la República más antigua del mundo. Aunque es pequeño en tamaño, su legado sigue siendo una parte vital de la identidad europea y occidental.
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