
Lo que les ocurre a estos personajes quizás sea una expresión del saldo postpandémico de nuestro país. Todas historias de vida colapsadas y devastadas, cuyos balances resultan negativos o deficitarios. La deuda que acumulan con sus acreedores no es otra cosa que la enorme deuda que tienen con ellos mismos. Esto me recuerda al título de una gran película del cine argentino: “La deuda interna”.
Los juegos por los que atraviesan ponen a prueba la capacidad de supervivencia. Son animalitos extraviados, sin futuro, atormentados y abatidos por esos enormes pasivos que pesan sobre sus almas y los condenan a participar de un juego perverso y miserable en el que están dispuestos a todo, inclusive a traicionarse unos a los otros para sobrevivir o resignarse y sacrificar sus propias vidas para liberarse de ese peso existencial.
Todo esto ocurre mientras un grupo reducido de poder les roba la esperanza financiando una puesta en escena para divertirse a costa del sufrimiento de estos otros. Cegados por el deseo de sobrevivir, ninguno de los participantes se pregunta cómo recuperar la dignidad y buscar otra salida que abra otro horizonte.
¿Tendremos nosotros como argentinos el coraje alguna vez de frenar estos juegos y crear otros que valgan la pena ser vividos? ¿Podrá la Argentina salir alguna vez de esta encrucijada de dolor, confrontación y lucha que le permita construir un consenso que le devuelva dignidad? Quizás esta producción nos obligue a repensar los juegos que jugamos a diario como sociedad.
SEGUIR LEYENDO
Últimas Noticias
Educar para el futuro, el arte de enseñar a navegar lo desconocido
La creatividad adquiere así una nueva dimensión: ya no se trata solo de resolver los problemas del presente, sino de anticipar las transformaciones del mañana

De aprender tecnología a conseguir trabajo: el desafío que la Argentina no puede postergar
Potrero Digital realizó una feria de talento tecnológico que generó más de 100 ofertas laborales. En tiempos de inteligencia artificial y transformación del empleo, capacitar ya no alcanza: hay que construir el puente entre las personas y las empresas

El fin del PowerPoint: las ideas ya no se validan con slides, se validan con prototipos
Presentar una idea de negocio en diapositivas frente a un prototipo funcional es jugar en desventaja. Las barreras técnicas han desaparecido, hoy la verdadera validación ya no se hace con encuestas o promesas en PDF, sino con productos reales que los usuarios pueden tocar e iterar en cuestión de horas




