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Malas noticias para Julio De Vido. La Cámara Federal confirmó el procesamiento por lavado de dinero de su cocinera y dos de sus familiares. Se sospecha que movió más de dos millones de pesos que no podía justificar. Pero además el fallo ratificó las sospechas en torno a que la mujer habría sido un testaferro para ocultar los bienes del ex ministro de Planificación, que está preso desde hace más de un año en la cárcel de Marcos Paz por otra causa.

Con los votos de los jueces Leopoldo Bruglia, Mariano Llorens y Pablo Bertuzzi, la Sala I de la Cámara Federal confirmó procesamiento de Nélida Caballero, la empleada doméstica de De Vido y su esposa; la del marido de ésta, Omar Marcelo Lavergne y su hija, Camila Florencia Caballero.

"Las objeciones planteadas en torno a que no habría suficiente prueba que vincule a Nélida Caballero con Julio Miguel De Vido se desvanecen desde el momento en que no sólo había denunciado el domicilio" del ex ministro de Planificación, "sino que también allí radicó los automóviles adquiridos y lo aportó para tramitar su documento", se sostuvo.

A Nélida Caballero se la acusa de "haber ingresado en su patrimonio, entre el 1° de enero de 2011 y el 31 de julio de 2016, bienes y dinero provenientes de actividades ilícitas por un monto de $2.005.630,99, sin haber logrado acreditar que el origen de ellos era legal". Puntualmente se cree que depositó "sumas de dinero en diversas cuentas bancarias", y que compró distintos vehículos y una casa para un emprendimiento rural. Después, la mujer hizo transferencia de dos autos, uno para su marido y otro para su hija.

El fallo, al que accedió Infobae, hizo hincapié en que "el peritaje contable realizado por el Cuerpo de Peritos del Poder Judicial de la Nación Especializados en Casos de Corrupción y Delitos contra la Administración Pública, en el que se concluyó, entre otras cuestiones, el ingreso injustificado al patrimonio de Nélida Caballero de la suma de $2.005.630,99. En el informe mencionado se analizó, además, que la imputada no presentó registros contables ni de otra índole que permitieran tener un conocimiento de los ingresos derivados de los emprendimientos alegados. Tampoco la defensa acompañó documentación para suplir esa falencia en este ámbito".

Julio De Vido
Julio De Vido

De Vido está siendo investigado por enriquecimiento ilícito por orden de la Cámara Federal de Casación Penal, que resolvió en 2015 reabrir una causa cerrada en primera y segunda instancia.

En 2016, el diputado nacional Martín Osvaldo Hernández denunció que la empleada de De Vido "habría comprado un campo en la localidad de Esterito (Misión, Laishí), provincia de de Formosa, donde realizaría explotación ganadera". También que sería titular de una agencia de quiniela en la ciudad de Formosa y además, propietaria de vehículos patentados en el domicilio perteneciente a Julio De Vido, en la avenida del Libertador 2275: un automóvil Peugeot RCZ 2013FULL, una camioneta Toyota Hilux 4×4 doble cabina automática modelo 2011, un automóvil marca 'Toyota' modelo Ethios 2015, un vehículo 'Fiat' modelo Stradaaño 2013 y un cuatriciclo Tibo 250, modelo Hunter, año 2009, todos los cuales sumarían una valuación total aproximada de dos millones de pesos".

El denunciante también dijo que Caballero "habría incrementado su patrimonio en forma injustificada, toda vez que su situación económica precaria se vio modificada a corto plazo, evidenciando un exponencial incremento en sus bienes que no se condice con su trabajo y por ende, de dudosa justificación". Según su presentación, por la falta de ingresos económicos, Caballero se mudó de su provincia natal -Formosa- a la provincia de Santa Cruz, donde conoció a la familia Kirchner. Empezó a trabajar en el hotel 'Los Álamos' en la ciudad de Calafate y luego se convirtió en la cocinera de Julio De Vido como cocinera. A criterio del denunciante, las actividades de empleada doméstica y/o cocinera harían "materialmente imposible generar el incremento patrimonial que registra sobre sus bienes".

El juez Luis Rodríguez procesó a la mujer, su marido y su hija. "Las pruebas reunidas no arrojan luz sobre un origen lícito de los fondos que Nélida Caballero aplicó para cada una de las operaciones endilgadas", dijo en su resolución.

(AFP)
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Y añadió: "Ni siquiera los ingresos por las labores que desarrolla en la vivienda de Julio Miguel De Vido y su familia resultan claros. Ni la imputada aportó documentación al respecto, ni sus presuntos empleadores lo han hecho. Además, del último informe aportado por la AFIP surge que registró aportes como personal de casas particulares, pero la remuneración declarada en el año 2013 resulta sensiblemente inferior a los montos contabilizados por el perito en su examen. Ello, aumentaría el monto de fondos injustificados de acuerdo al informe pericial. Máxime cuando no hay constancia de la forma en que era abonado su sueldo como empleada doméstica".

Las defensas apelaron pero la Cámara Federal confirmó lo resuelto por el juez y también los embargos: cuatro millones para la mujer, 400 mil para su esposo y 300 mil pesos para la hija.

"Lo manifestado por la defensa se vincula más a un desacuerdo con los fundamentos brindados por el juez de grado, que la expresión de un agravio en concreto. Vale destacar de todos modos que, en lo que hace al tipo de lavado de dinero, el delito se configura con la mera sospecha que tuviere el agente del origen ilícito de los bienes. (…) Con la prueba colectada hasta el momento existe mérito suficiente para convalidar lo decidido por el a quo (juez), al haberse comprobado la comisión de un obrar reñido con la ley", señaló el fallo.