El pronóstico económico del Banco Central de Nicaragua se mantiene ante riesgos globales

Las perspectivas del organismo incluyen incrementos en la cuenta corriente y tasas de inflación controladas, a pesar de las amenazas provenientes de conflictos internacionales y condiciones cambiantes en los mercados mundiales

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Imagen de bandera de Nicaragua y una billetera con córdobas. (Visuales IA)
Imagen de bandera de Nicaragua y una billetera con córdobas. (Visuales IA)

El Banco Central de Nicaragua consolidó su previsión de crecimiento económico para el año 2026 en un rango del 3.5% y 4.5%, estimación que mantiene pese a las persistentes incertidumbres internacionales derivadas de tensiones geopolíticas y cambios en el comercio global originados fundamentalmente por la guerra en Irán.

Este escenario favorable, reportado en las Perspectivas Macroeconómicas 2026 y citado por la agencia de información internacional EFE, se apoya en el desempeño sólido de las principales variables económicas y en la resiliencia demostrada ante los riesgos globales.

La entidad mantiene su pronóstico al observar indicadores económicos favorables, en particular un crecimiento continuado y una inflación proyectada entre 2.5% y 3.5% para 2026, acompañada de una tasa de desempleo promedio situada entre 3% y 3.5%.

El informe destaca la expansión económica de Nicaragua, impulsada por datos positivos registrados en el primer trimestre y sustentada aun ante adversidades externas como conflictos internacionales y alteraciones en las cadenas globales de suministro.

Proyecciones al alza y nuevos riesgos identificados

Un elemento distintivo en la revisión actual fue el ajuste al saldo de la cuenta corriente de la balanza de pagos, cuya proyección se fortaleció debido a un comportamiento mejor al esperado.

El Banco Central de Nicaragua anticipa un superávit de la cuenta corriente entre 5% y 6% del producto interno bruto (PIB), una mejora asociada al dinamismo de las exportaciones y la resistencia a los impactos externos como la volatilidad geopolítica y posibles políticas arancelarias.

Esta expectativa positiva, no exenta de riesgos, incorpora la posibilidad de que la evolución de variables como el clima y los conflictos internacionales afecte el resultado previsto.

Banco Central de Nicaragua
Banco Central de Nicaragua

El organismo regulador sostuvo, en el mismo documento difundido por EFE, que el país dispone de un conjunto de instrumentos monetarios y financieros orientados a mitigar posibles riesgos, subrayando que la economía “ha dado muestras de fortalezas”, aunque reconoce que la persistencia de crisis geopolíticas y eventos climáticos constituyen amenazas latentes para el cumplimiento del escenario proyectado.

Panorama internacional y validación de organismos multilaterales

El Fondo Monetario Internacional (FMI), organismo multilateral, ya había subrayado en noviembre la “resiliencia” observada en la economía de Nicaragua, en un entorno de incertidumbre comercial internacional y pese a los aranceles estadounidenses del 18% sobre ciertos productos nicaragüenses. Según el organismo internacional, el crecimiento del PIB nicaragüense será de 3.4% en 2026, cifra que coincide con la franja de previsión local y refuerza la percepción de estabilidad macroeconómica.

En el balance anual, el PIB nicaragüense creció 4.9% en 2025, comparado con 3.6% en 2024, alcanzando un quinto año consecutivo de expansión económica, tras haber registrado tres años previos con resultados negativos. Estos datos, refrendados por el Banco Central de Nicaragua, ilustran un ciclo de recuperación sostenido que posiciona al país en un escenario de relativa fortaleza en el contexto regional.

Esta expansión llevó el valor de la economía nacional a 814,420.7 millones de córdobas, cifra equivalente a USD 22,237.2 millones.

El organismo atribuyó el resultado al buen desempeño de sectores como construcción, comercio y turismo, aunque advirtió sobre la persistencia de desequilibrios en el sector externo.