Las complejidades de importar y transportar maquinaria pesada al interior de la Argentina

Pedro Ravlic, socio gerente de una empresa de venta de maquinarias al por mayor, detalla el trayecto que recorre un equipo sobredimensionado desde su país de origen hasta la zona de explotación

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Pedro Ravlic
Pedro Ravlic es socio gerente de una empresa de venta de maquinarias al por mayor (Foto: Movant Connection)

Para la industria minera, la logística es un factor fundamental. Transportar maquinaria y repuestos en tiempo y forma permite mantener las cadenas productivas en acción. Según Pedro, “no solo hay que vender bien, también hay que comprar bien y asegurarse de que no haya problemas en el traslado: abastecimiento y logística van siempre de la mano.

¿Cómo ves la demanda actual de maquinaria para industrias como la minera y la energética?

Creo que se viene un movimiento muy fuerte, especialmente con los proyectos que están por aprobarse en lugares como San Juan y Neuquén. Vaca Muerta ya está funcionando con intensidad, así que se espera una demanda muy importante para los proveedores de maquinaria. Va a hacer falta mucha gente y hay que estar preparados.

¿Qué particularidades tiene la logística de la maquinaria para estas industrias?

Es bastante compleja. Son equipos grandes y caros, así que cualquier error puede costar mucho dinero. Estas industrias suelen demandar rapidez, pero nosotros tratamos de trabajar con seriedad y organización. La logística tiene que ser prolija porque un mal movimiento puede significar pérdidas importantes.

Trasladar estos equipos a los puntos de explotación no es tarea fácil. Muchas veces hay que llevarlos a zonas aisladas o de difícil acceso. Las dimensiones y el peso de los equipos hacen que se requiera mucha planificación, para lo que hay que coordinar grúas, personal capacitado, y estar listos para la carga, descarga y almacenaje. Es un gran trabajo.

¿Cómo gestionan los repuestos para esta maquinaria?

Nosotros fabricamos una parte, otra la importamos, y otra la conseguimos con representantes de Buenos Aires, Córdoba o Rosario. Tenemos sectores de tornería, metalúrgica, electricistas, y eso nos permite dar un servicio ágil y personalizado. Eso vale mucho para el cliente porque evita que se detenga la máquina.

Gestionar el almacenamiento de los repuestos es algo complicado. Cada equipo tiene una función distinta, entonces necesitarías galpones enormes para stockear todo. Hacemos un estudio para ver qué equipos se usan más, qué repuestos consume la minería o el petróleo, e intentamos estandarizar. Eso nos permite dar una respuesta más rápida. Muchos componentes hidráulicos, por ejemplo, vienen de Italia. Siempre estamos buscando productos nuevos, intentando mejorar, pero hay una gran variedad de equipos, lo que hace difícil cubrir todo.

¿Hay innovación tecnológica en estos equipos?

No tanto en los equipos en sí, sino en cómo acercás la propuesta al cliente. En Argentina, muchas veces no conviene equipar con mucha tecnología por un tema de repuestos o servicio postventa. En esta industria hay que estar rápido, y si el equipo tiene demasiadas cosas, la respuesta no es inmediata.

¿Cómo gestionan la importación de las maquinarias y su ingreso al país?

Para Mendoza, en lo que respecta a la logística de importación, Chile es clave. Los puertos de ciudades como Valparaíso y San Antonio son estratégicos. En nuestro caso, el 80% o 90% de los equipos entra por Chile. Estamos muy cerca, y eso facilita mucho. Europa entra por Buenos Aires, Asia por Chile, más o menos es así.

Pero es un laburo enorme. Hay que planificar con tiempo y definir por dónde entran. Al ingresar por Chile, por ejemplo, hay equipos que no pasan por el túnel internacional, entonces hay que prever todo. Nosotros trabajamos en zona franca, así que también tenemos que coordinar la descarga, el traslado, el alistamiento. Es mucho trabajo.

Maquinaria para minería
"Las dimensiones y el peso de los equipos hacen que se requiera mucha planificación", afirma Pedro al comentar sobre las complejidades logísticas (Foto: Shutterstock)

¿Qué importancia tiene operar desde una zona franca?

Es un beneficio impositivo importante, sobre todo porque los equipos son costosos y los derechos de importación altos. Nuestra zona franca está a 20 minutos de la oficina central, lo que facilita mucho el trabajo. Ahí hacemos el alistamiento, muchas veces ensamblamos, recibimos a los clientes y después seguimos con la nacionalización.

¿Qué lugar ocupa la logística en las decisiones estratégicas de la empresa?

Un lugar clave. Hoy en día, con la apertura de las importaciones, el mercado se vuelve más competitivo. En las reuniones de directorio, la logística tiene mucho peso. No solo hay que vender bien, también hay que comprar bien y asegurarse de que no haya problemas en el traslado. Es un eslabón fundamental de la cadena.

¿Qué valorás de un proveedor logístico?

La prolijidad y la seriedad. Nos ha pasado de todo, pero si el proveedor es prolijo y va de frente, no hay problema. Si hay demoras, se entiende, pero tiene que haber claridad. Nosotros tenemos que pasar esa información a nuestros clientes y no sirve que nos oculten cosas.

¿Qué pasa si crece mucho la actividad y no hay disponibilidad logística?

Ese sería un problema interesante. Detrás de cada equipo hay un contrato con una operadora minera o petrolera que mueve millones. Si fallás en la logística, se complica todo. La disponibilidad de servicios es clave.