El pasaporte más difícil de falsificar y otras curiosidades de los documentos para viajar por el mundo

Los viajes internacionales son cada vez más frecuentes y en muchos casos no basta con tener el documento nacional de identidad en regla, sino que además debemos contar con un pasaporte. Curiosidades de su historia y de su uso actual

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Un pasaporte es un documento oficial de identificación, acreditado por el gobierno de un país y que permite salir o entrar en un territorio, a través de los cruces fronterizos o en los aeropuertos internacionales. Para cualquier viajero, es un símbolo de nuevas experiencias y aventuras en territorios alejados de su zona de confort.

Sorprendentemente, en la Biblia ya se hace referencia a un tipo de documento que permitía viajar fuera de las fronteras de su país a Nehemías, un portavoz del antiguo rey de Persia, que tenía que ir más allá del Eufrates. Sin embargo, el pasaporte con un aspecto más parecido al que hoy conocemos se remonta al siglo XVI con Enrique V de Inglaterra. Él fue quien empezó a repartir entre sus súbditos un documento para ayudarles a ser identificados en tierras extranjeras. Esta pequeña libreta cuenta con aproximadamente 32 páginas, de las cuales la gran mayoría son utilizadas para los casos de visados. Es importante saber que si las páginas se completan, es posible pedir una ampliación de este a 80 páginas o sino un nuevo pasaporte. Actualmente todos los pasaportes cuentan con un chip en la parte delantera que facilita su lectura y con con dibujos antipirateo para
evitar la falsificación del documento. En el caso del español, por ejemplo, en la contraportada podemos encontrar el primer viaje de Colón a América. Dentro de los más difíciles de falsificar nos encontramos con el de Nicaragua puesto que entre sus páginas hay 89 medidas de seguridad. Ningún documento de este tipo puede contar con daños ni escritos que no sean autorizados.

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Por otro lado, debemos decir que expedir un pasaporte no tiene el mismo precio en todos los países. Así, nos encontramos con que el turco es el más caro (218 euros), mientras que el de España es el más barato dentro de los países europeos (30 euros). De igual manera, no todos los pasaportes tienen validez en todos los países. Los documentos de Alemania y Singapur se establecen en primera posición ya que permiten viajar a un total de 165 países, mientras que el peor es el de Afganistán ya que tan solo permite viajar a 31 países.

Entre otras curiosidades que existen acerca del pasaporte, cabe destacar que la reina de Reino Unido no necesita tener pasaporte puesto que todos los pasaportes de los ciudadanos son emitidos en nombre de "Su Majestad", por lo que para ella no es necesario. Otra sorpresa es que el Vaticano cuenta con sus propios pasaportes, contando el Papa con el número uno, a pesar de no contar con controles migratorios.