Cortinas gruesas, alfombras y otros trucos contra el ruido en departamentos

Colocar textiles densos en ventanas, bases acolchadas bajo tapetes y sellar fisuras bajo puertas ayuda a frenar vibraciones molestas de vecinos sin necesidad de hacer obras ni gastar demasiado dinero en su hogar

Ilustración en acuarela de una mujer en un sofá tapándose los oídos frente a un ventanal con vistas a una fiesta en otro edificio.
Combinar varias soluciones caseras rinde mejores resultados que aplicar una sola contra el ruido en un departamento. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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El ruido entra a un departamento por tres vías: el aéreo, que incluye voces, televisión y tráfico; el de impacto, generado por pasos y muebles arrastrados; y la reverberación, el eco que rebota en paredes y pisos sin cubrir.

Identificar cuál predomina define qué solución aplicar primero.

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Las zonas más vulnerables son las ventanas, la parte inferior de las puertas, las grietas en los marcos y las paredes compartidas con vecinos.

El ruido aéreo, el de impacto y la reverberación requieren estrategias distintas dentro de un mismo espacio. (YouTube/UNAM Global)

Por esos puntos se filtra la mayor parte del sonido exterior, y por ahí conviene empezar cualquier intervención casera.

Las cortinas gruesas absorben el sonido que entra por el vidrio

Las cortinas de telas densas, como terciopelo, microfibra o mezclas con capas de vinilo, amortiguan las ondas sonoras que atraviesan las ventanas.

Para que funcionen deben cubrir del techo al piso, sobrepasar el marco y pesar al menos entre 3 y 4 kilogramos por panel. Los pliegues y ondulaciones mejoran la absorción.

Una persona de espaldas con bata gris cierra cortinas grises en un dormitorio. Hay una cama con cabecero blanco, una mesa de noche con lámpara encendida y un libro.
Las cortinas de terciopelo o microfibra reducen hasta un tercio del ruido exterior que entra por una ventana sin sellar. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Como solución temporal, colgar una cobija o una toalla gruesa sobre la ventana también amortigua el ruido, aunque con un alcance más limitado que una cortina diseñada para ese fin.

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Las alfombras gruesas amortiguan el ruido de impacto

Las alfombras funcionan como amortiguadores naturales contra el ruido de pisadas, sobre todo en departamentos ubicados arriba de otra vivienda.

Entre más grueso el material, mayor el efecto: la lana, el yute o las fibras densas rinden mejor que las telas delgadas. Colocar una base acolchada debajo potencia el resultado.

Una mujer y un hombre observan una alfombra con estampados que sostiene un vendedor con delantal dentro de una tienda con alfombras apiladas.
Las alfombras de lana o yute amortiguan mejor el sonido de pisadas que las de fibra sintética delgada. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En pasillos y zonas de tránsito frecuente, donde la reverberación se nota más, los tapetes también reducen el eco.

Esta combinación de alfombra más base acolchada es una de las intervenciones más accesibles para quien renta y no puede modificar estructuras.

El sellado de puertas y ventanas cierra las fugas de sonido

Si por debajo de una puerta entra luz o corrientes de aire, también entra ruido. Una toalla enrollada, un burlete adhesivo o un tapete contra la base bloquean buena parte del sonido exterior.

Revisar y sellar con masilla acústica las grietas alrededor de los marcos es otro paso sencillo.

Ilustración de una puerta de madera con un burlete gris en la base, un sellador en el marco, ondas de sonido y una toalla enrollada.
Un burlete adhesivo bajo la puerta bloquea tanto corrientes de aire como filtraciones de ruido. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una puerta maciza, sin hueco interior, con buen sellado perimetral mejora el aislamiento de forma notable frente a una puerta hueca sin ajustes adicionales.

Los muebles tapizados y los libreros suman capas de absorción

Los materiales suaves y porosos absorben mejor el sonido que las superficies lisas.

Un librero lleno de libros contra una pared compartida frena vibraciones. Los sofás, sillones y mesas con tapiz suman absorción, igual que los cojines, mantas y tapices colgados en pared.

Ilustración de un salón con sofá, cojines, alfombra, estantería con libros, plantas y líneas que representan ondas sonoras.
Un librero lleno de libros contra una pared compartida frena vibraciones sonoras provenientes del departamento vecino. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Conviene evitar el exceso de metal y vidrio en la decoración, porque reflejan el sonido en lugar de absorberlo.

Compensar con madera o tejidos reduce ese efecto. La distribución también importa: evitar que las recámaras queden junto a zonas de tránsito o no pegar la televisión a un muro compartido con el vecino disminuye la exposición al ruido.

La CDMX registró más de 15 mil 18 denuncias por ruido en 2026

La Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) contabilizó aproximadamente mil 18 denuncias por ruido entre enero y el 1 de octubre de este 2026 en la Ciudad de México.

Quienes viven en departamentos enfrentan una probabilidad del 60% de tener conflictos con vecinos por esta causa, de acuerdo con datos presentados en el Congreso de la Ciudad de México.

Seis de cada diez personas que viven en departamento reportan conflictos vecinales relacionados con el ruido. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Seis de cada diez personas que viven en departamento reportan conflictos vecinales relacionados con el ruido. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La norma ambiental NADF-005-AMBT-2013 fija límites de 63 decibeles de las 6:00 a las 20:00 horas y de 60 decibeles por la noche en el punto de denuncia.

Estudios recientes ubican el promedio urbano de la capital alrededor de 85 decibeles, por encima de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Una iniciativa discutida actualmente en el Congreso capitalino busca reformar la Ley de Cultura Cívica para endurecer las sanciones contra el ruido deliberado y reiterado.

Una mujer con las manos en los oídos sobre una calle transitada por autobuses, taxis y peatones junto a un letrero de contaminación acústica.
El promedio de ruido urbano en la Ciudad de México alcanza los 85 decibeles, por encima de lo recomendado por la OMS. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El sistema masa-resorte-masa ofrece una reducción medible del sonido

Cuando el ruido proviene de un vecino constante o del tráfico de una avenida, las cortinas y alfombras tienen un límite técnico.

El principio físico detrás del aislamiento real se llama masa-resorte-masa: consiste en intercalar un material absorbente, como lana mineral o lana de vidrio, entre dos capas rígidas y pesadas, por ejemplo el muro original y una placa de yeso laminado.

Diagrama en corte que incluye etiquetas para pared existente, lana mineral y placa de yeso laminado sobre fondo blanco.
El sistema masa-resorte-masa combina dos superficies rígidas con un material absorbente intermedio para bloquear el sonido. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Esta intervención requiere instalación profesional y un desembolso mayor, pero ofrece una reducción medible del sonido, a diferencia de los textiles, que solo atenúan el eco interior.

Para quienes rentan, existen paneles acústicos autoadhesivos que se retiran sin dejar daños, una alternativa intermedia entre el remedio casero y la obra estructural.

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