Poner un billete en la puerta del refrigerador: para qué sirve y por qué ayuda

Un billete y unos segundos bastan para descubrir un problema que muchos refrigeradores tienen sin que sus dueños lo sepan

Una mano sostiene un billete de 200 pesos mexicanos insertado en la goma de la puerta de un refrigerador de acero inoxidable.
Un truco casero, respaldado por universidades de Estados Unidos, permite detectar fallas en el refrigerador antes de que se reflejen en el recibo de luz. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

La extensión de la Universidad de Georgia recomienda un truco casero para detectar fugas de frío en el refrigerador: colocar un billete en la puerta y jalarlo para medir la resistencia del empaque.

Si sale con facilidad, el sello ya no funciona como debería y conviene cambiarlo antes de que el aparato gaste más electricidad de la necesaria.

PUBLICIDAD

La prueba forma parte de una rutina de mantenimiento más amplia sugerida por la extensión universitaria estadounidense, que incluye limpiar el refrigerador por dentro y por fuera, revisar el sello de la puerta y checar las mangueras de la lavadora en busca de fugas o grietas.

Un técnico, arrodillado, inspecciona el sellado de una nevera en una cocina. Sostiene papeles. Un medidor de consumo eléctrico blanco está en la encimera.
La combinación de limpieza, revisión de sellos y buena ventilación puede alargar la vida útil de un refrigerador varios años. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Antes de hacer la prueba del billete, la universidad recomienda limpiar el empaque con una solución de una cucharada de bicarbonato de sodio disuelta en un cuarto de agua tibia.

La suciedad acumulada en el hule puede simular una falla real y arrojar un resultado equivocado.

Primer paso para la prueba: limpieza del sello

Antes de evaluar el sello, conviene limpiarlo a fondo. Se prepara una solución con una cucharada de bicarbonato de sodio disuelta en un cuarto de agua tibia y se aplica sobre el empaque con un trapo suave o una esponja, sin usar productos abrasivos.

PUBLICIDAD

La limpieza debe cubrir todos los pliegues del hule, donde suelen acumularse migajas, grasa y residuos pegajosos de derrames.

Manos limpiando la junta de goma de la puerta de un refrigerador con un paño blanco en una cocina
El sello debe secarse con un trapo limpio para que no quede humedad en él. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un cepillo de dientes viejo ayuda a llegar a las zonas más difíciles sin dañar la superficie del empaque.

Una vez limpio, se seca con un trapo limpio antes de continuar. Esto es importante porque la suciedad o la humedad pueden alterar el resultado de la prueba y simular una falla que en realidad no existe.

Así se hace la prueba del billete

Con el empaque ya limpio y seco, se procede a la prueba del billete. El procedimiento consiste en abrir la puerta del refrigerador y colocar el billete a la mitad, de forma que una parte quede dentro y otra fuera.

Se cierra la puerta con normalidad, sin golpearla, y después se jala el billete lentamente. Un jalón brusco puede generar una resistencia falsa incluso en un empaque que ya está fallando.

Un hombre sostiene un billete verde atrapado en la junta de goma de la puerta de un refrigerador de acero inoxidable.
La prueba debe hacerse con el empaque completamente seco para evitar resultados falsos por humedad. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un empaque en buen estado debe generar una fricción firme durante todo el recorrido, al grado de que el billete puede resistirse a salir. Si se desliza sin esfuerzo, esa zona del sello ya no está sujetando el aire frío dentro del aparato.

La prueba debe repetirse en distintos puntos del perímetro: las esquinas superiores, los costados, las esquinas inferiores y la parte baja de la puerta.

En refrigeradores de doble puerta o de lado a lado, cada puerta debe probarse por separado, porque los sellos se desgastan de forma independiente.

Heladera de doble puerta en una cocina - (Imágen Ilustrativa Infobae)
En refrigeradores con dos puertas, cada una debe evaluarse por separado porque el desgaste no ocurre al mismo ritmo. (Imágen Ilustrativa Infobae)

Los técnicos coinciden en que las fallas suelen concentrarse primero en las bisagras y en el borde inferior, donde se acumulan residuos de comida y derrames.

Si el billete falla en más de un punto tras la limpieza, es señal de que el empaque necesita reemplazo, según la Universidad de Georgia.

Por qué falla el empaque y cuándo reemplazarlo

Un sello dañado deja escapar aire frío de forma constante, lo que obliga al compresor a trabajar más tiempo para mantener la temperatura interna.

Esto se traduce en un consumo eléctrico mayor y, con el tiempo, en un recibo de luz más alto.

Entre los signos que confirman que el empaque necesita reemplazo están las grietas visibles, el endurecimiento del hule, la deformación permanente y la condensación en el marco de la puerta incluso cuando el refrigerador está cerrado.

Primer plano de las manos de una persona adulta que apunta a una etiqueta de especificaciones técnicas dentro de un refrigerador rosa abierto.
Ignorar un empaque dañado por meses incrementa de forma directa el desgaste del compresor del refrigerador. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cualquiera de estas señales, combinada con un resultado negativo en la prueba del billete, indica que el sello ya cumplió su vida útil.

Antes de concluir que hay que cambiar el empaque, se recomienda aplicar una capa delgada de vaselina o silicón de grado alimenticio sobre la superficie del hule después de limpiarlo.

En algunos casos esto basta para recuperar el sello y evitar una compra innecesaria.

Un refrigerador gris con imanes y dibujos hechos por niños con lápices de colores que incluyen casas, familias y arcoíris.
El ruido constante del motor, sin pausas, puede indicar que el compresor trabaja de más por una fuga de aire frío. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Frecuencia recomendada de la prueba y mantenimiento adicional

Los especialistas sugieren repetir la prueba del billete dos veces al año, aprovechando las limpiezas de primavera y otoño, o en cuanto se note un aumento en el consumo eléctrico, condensación excesiva o que el motor del refrigerador funciona de manera continua.

La recomendación de la Universidad de Georgia no se limita al refrigerador.

Hombre sujetando un billete verde de 200 pesos mexicanos atrapado en la junta de goma de un refrigerador de acero inoxidable.
Verificar que la puerta cierre sola desde un ángulo abierto es otra forma sencilla de detectar problemas de nivelación. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La misma guía sugiere revisar las mangueras de la lavadora en busca de fugas o grietas, como parte de una inspección doméstica que busca prevenir gastos mayores por fallas en electrodomésticos de uso diario.

Mantener el empaque limpio con agua tibia y jabón neutro, evitar el uso de cloro o amoniaco sobre el hule y verificar que la puerta cierre por sí sola desde un ángulo de 45 grados son prácticas adicionales que ayudan a extender la vida del sello y a evitar fugas de frío.

Tener el refrigerador pegado a la pared: más gasto de luz y menos vida útil

Dejar el refrigerador pegado a la pared es una costumbre extendida en las cocinas mexicanas, casi siempre por falta de espacio o para aprovechar mejor el área disponible.

Sin embargo, esta práctica impide que el condensador libere el calor que extrae del interior del aparato.

Una lista de mercado escrita a mano en una pizarra magnética en la puerta de un refrigerador de acero inoxidable. Un marcador y un borrador están pegados al tablero.
La falta de espacio en muchas cocinas mexicanas favorece que los refrigeradores queden pegados a la pared sin margen de ventilación. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El Servicio de Extensión Cooperativa de Virginia, programa de divulgación de la Universidad Politécnica de Virginia, explica que el compresor y la bobina condensadora deben tener ventilación adecuada, porque la mayoría de los refrigeradores despiden calor por la parte inferior o trasera.

La institución recomienda duplicar el espacio que sugiere el fabricante como margen de seguridad.

La Comisión Nacional de Vivienda (CONAVI) precisa en su Guía para el Uso Eficiente de la Energía en la Vivienda que dejar entre 15 y 20 centímetros de distancia entre la pared y la parte trasera del refrigerador permite una ventilación suficiente y reduce el consumo eléctrico.

Cuatro dibujos hechos por niños adheridos con imanes circulares de colores a la puerta metálica de un refrigerador.
El calor generado por el aparato necesita un espacio libre para disiparse y no sobrecargar el motor. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Esta recomendación cobra relevancia en el contexto mexicano, donde muchas cocinas se diseñan con espacios reducidos y poco margen de maniobra.

El refrigerador suele terminar encajonado entre muebles o pegado al muro, sin espacio suficiente para que el aire circule con libertad.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD